Mozart para niños

La pequeña flauta mágica, versión infantil de la famosa ópera, se presentará en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo el 5 y el 6 de marzo. Una colorida puesta en escena del grupo catalán Els Comediants.
Mozart para niños

La ópera puede ser un juego de niños si cae en manos de un grupo teatral como Els Comediants. Hace diez años cedió a la tentación de adaptar para el público infantil La flauta mágica, la última obra que compuso Wofgang Amadeus Mozart, y así nació La pequeña flauta mágica, con la que lleva más de 600 funciones en España y el resto de Europa, desvirtuando el mito de que el género lírico no es para los más pequeños.

El grupo catalán asumió este reto para presentarlo en el Teatro del Liceo de Barcelona precisamente como un juego. Así lo manifestó entonces Joan Font, director escénico de Els Comediants, quien lo vio como un acto de magia que mezclaba a su manera partes de una de las piezas más famosas de Mozart.

La pequeña flauta mágica recrea la historia de amor con visos de cuento de hadas contada en la original, pero en una versión corta (una hora y diez minutos). El montaje se desarrolla con las libertades escénicas propias del grupo, pero conserva sus personajes principales, el argumento y las piezas musicales más conocidas de la ópera, cantadas en español.

En esta versión el protagonista no es el príncipe Tamino sino el pajarero Papageno, quien acompañado de una flauta y un piano, cuenta las aventuras que vivió con el príncipe en su viaje a tierras lejanas para rescatar a la princesa Pamina, hija de la Reina de la Noche y prisionera del malvado Sarastro. Ese viaje estará lleno de sorpresas, pues las cosas no son lo que parecen y la música hará que los sonidos mágicos pongan a bailar a las personas y a los animales.

Es una apuesta atrevida teniendo en cuenta que La flauta mágica es considerada una obra maestra, pero aquí el vestuario colorido y de formas exageradas resulta muy atractivo para el público infantil, que sigue la historia contada por seis cantantes-actores en un escenario apenas decorado con figuras de alambre, móviles y juguetes musicales.

La obra mantiene la esencia entre teatral y circense de Els Comediants, grupo acostumbrado a jugar en grande, famoso por sus montajes espectaculares, como los de los Juegos Olímpicos de Barcelona y los globos gigantes que fueron elevados en la plaza de Bolívar de Bogotá, para clausurar el Festival Iberoamericano de Teatro en dos oportunidades.

Los catalanes pasarán una breve temporada en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo gracias a un convenio del Teatro Mayor con el Liceo de Barcelona para traer espectáculos a Bogotá. “Hace parte del objetivo de formación de nuevos públicos, de acercar a los niños a las manifestaciones artísticas”, dice Sandra Meluk, directora de programación del Teatro Mayor.

Aunque el espectáculo está pensado para niños mayores de seis años, es también una obra con la cual los padres no iniciados pueden descubrir el mundo de la ópera.

La pequeña flauta mágica se presentará en funciones especiales a los niños de colegios privados y distritales, como parte del programa de formación. Y es una antesala de lo que traerá este año Els Comediants, pues en septiembre volverá con una obra de danza basada en Los músicos de Bremen, el cuento de los hermanos Grimm. En ella mostrarán, como ahora con la ópera, que el baile también puede ser un juego de niños.