Diego "El Cigala", el cantante de tango y corazón

Después de experimentar con el bolero, vuelve El Cigala a Colombia el próximo 26 de marzo, a Corferias, para interpretar los clásicos de Gardel, el ‘Polaco’ Goyeneche y otros grandes del tango. Intimidades de un cantaor… milonguero. ¡Y olé!
Diego "El Cigala", el cantante de tango y corazón

¿Dónde corren sus tiempos de alegría?

Desde cuando se me abrió un mundo nuevo con la música.

Lo mejor que le ha pasado.

Conocer personalmente al maestro Bebo Valdés.

¿El tango o el bolero?

Me gustan los dos mucho, porque los he vuelto a mi son.

Lo mejor de ser artista.

Cada vez que vas a encontrarte con tu público.

¿Y lo peor?

Cuando eres figura, un día haces cualquier cosa que a ti no te ajusta, y no se habla de todo lo bien que lo has hecho, sino de esa vez, nada más.

¿Miedo en el escenario?

Siempre. En el Palau Barcelona se me cayeron los calcetines del susto.

¿Agüeros?

Santiguarme.

La última vez que lloró.

Cuando llené el Palau de la Música en Barcelona.

Su mayor equivocación.

Haber conocido a cierto productor. Me arrepiento totalmente

El peor consejo que le han dado.

“Diego, mucho trabajo ser artista. Si lo logras, bien; si no, ve pensando en otra cosa”.

Su sitio preferido.

Me gusta mucho Tokio, es espectacular.

¿Y en Colombia?

Yo he alucinado en colores en Cartagena de Indias, en esa casa de mi querido Gabo he pasado unas noches muy felices.

Un héroe.

Camarón, él cantaba como era como persona.

Su gran acierto.

Siempre lo que digo me sale.

¿Cocina?

Qué va, traté el otro día de hacer una tortilla de patatas y quemé toda la cocina.

¿Ha llorado lágrimas negras?

Muchas, he llorado por mis hijos, he llorado por la música.

Una canción para enamorar.

Acaricia mi ensueño, el suave murmullo de tu suspirar…

Un sueño por cumplir.

Cantar en el Coliseo de Roma.

Su tango favorito.

Me gusta mucho El día que me quieras.

Un proyecto.

Leo a Lorca, el Romancero gitano, porque voy a hacer un disco de flamenco y brindar un pequeño tributo a Federico García Lorca.

Algún amor platónico…

Sí, pero no puedo decirlo.

Su película favorita.

El Padrino.

Su comida favorita.

Garbanzos con arroz o cocido madrileño.

Lo que no puede faltar en su mesa de noche.

Una botella de agua muy fresquita, y un libro.

¿Qué lee?

Los Borgia.

¿Cuando se enamoró del tango?

La primera vez que fui a Buenos Aires y me regalaron la antología completa de Goyeneche y de Gardel.

¿Usted canta o encanta?

Yo creo que hago las dos cosas.

El mejor regalo que le han dado.

El Rolex Daytona que me regaló mi esposa.

¿Y el peor?

Un juego de play que no me gustaba para nada.

A quién no le daría el teléfono.

¡No se lo doy a nadie!

Un artista actual que admire.

Paco de Lucía.

Una presentación inolvidable.

En el auditorio Nacional de México y en Gran Rex de Buenos Aires.

¿Con quién le gustaría compartir escenario?

Me hubiera encantado compartir escenario con Ray Charles.

Lo mejor de Colombia.

Me gusta el ajiaco, que no he visto cosa más rica en mi vida.

¿Qué hacer en una tarde gris?

Comer palomitas, una gaseosa y una buena peli.

Lo mejor de España.

Su comida.

Un recuerdo de su madre.

Cómo canta mi madre, ¡Dios mío!

¿Y de su padre?

Lo buen aficionado que era al flamenco, yo soy cantaor gracias a él.

Algo que le falte hacer.

Un disco con una sinfónica.

¿Se arrepiente de algo?

Sí.

¿El flamenco para qué?

Para que se alimente el alma.