El cine latinoamericano evita caer en el cliché

Cineastas de México, Brasil, Argentina y España abogaron en el Festival de Cine Latino de Chicago por una mayor cooperación dentro del cine iberoamericano y que las películas de sus países sean más universales y se alejen de los tópicos exóticos.
El cine latinoamericano evita caer en el cliché

Uno de los grandes problemas del cine de América Latina, España y Portugal es que no logra exportarse con facilidad a los países de su propio ámbito lingüístico y cultural, subrayaron Miguel Cohen, Alejandro Springall, Enrique Gabriel y Eduardo Vaisman en una entrevista.

“Los latinoamericanos sólo vemos cine nacional y estadounidense, de manera que es más fácil ver una película mexicana en Nueva York o Europa que en las carteleras de Buenos Aires” , lamentó el argentino Miguel Cohan, cuya ópera prima, “Sin retorno” , abrió el pasado viernes la 27ª edición del Festival de Cine Latino de Chicago. Para el mexicano Alejandro Springall, que presentó ayer su nueva película “No eres tú, soy yo” , es “terrible” que los creadores iberoamericanos no hayan podido articular un mercado regional.

Así, el cine de México se enfoca en dos públicos “naturales” : el del propio país y el de los mexicanos que viven en EE.UU. Es decir, para que una película logre llamar la atención de otros países de Latinoamérica tiene que triunfar antes en Estados Unidos, explicó Springall.

Esta dinámica histórica que vive el cine latino no será fácil de cambiar, según Enrique Gabriel, director argentino que ha hecho su carrera en España y que se ganó al público de Chicago con su último filme, “Vidas pequeñas”. “Jamás hemos logrado panamericanizar el cine latino y dudo mucho que lo consigamos algún día porque el modelo comercial mayoritario ha modelado los paladares de los espectadores de todo el mundo a la narración de Hollywood, que se impone en todos los países” , argumentó.

Otro de los retos es superar la etiqueta de “cine exótico de países lejanos” , en palabras de Cohan, y alcanzar una mayor universalidad en los temas que trata. Todos los directores consultados coinciden en que el país que mejor ha logrado pasar de tratar temas sociales a narrar dramas humanos es Argentina, razón por la cual es el cine más exportable de todo el ámbito iberoamericano, aseguran.

“América Latina vive en crisis constante, y el cine no puede escapar a eso, pero en Argentina se ha logrado reflejar la realidad social y política de una manera más sutil, en el trasfondo de las películas y no como tema central” , explicó Cohan. Por su parte, Brasil está en pleno proceso de transición de un cine social a un cine que también puede narrar dramas humanos de clase media y que podrían ocurrir en cualquier parte del mundo, señaló Eduardo Vaisman, director de “180º” , que se proyecta hoy en el festival. “En los últimos 20 años el cine brasileño ha conquistado el mundo con películas de una fuerte temática social, centradas en la pobreza, la vida en las favelas, y el tráfico de drogas” , explicó.

Sin embargo, desde hace cinco años, se abre camino en Brasil un cine que habla de dramas humanos universales, como el que protagoniza la película que Vaisman ha traído al certamen. El cine de países como México y Colombia continúa marcado por la lacra del narcotráfico y el conflicto armado, pero directores como Springall prefieren mostrar al mundo “la cara bonita” de sus naciones.

“Mi última película es una comedia romántica, donde aparece el México más bello. Yo no quiero hablar mal de mi país, México no es sólo ese cúmulo de atrocidades que sale en las noticias” , dijo el director. En el caso del cine español, Gabriel detecta un “divorcio” entre el público del país y el cine nacional, y lamenta asimismo que sea difícil exportar las películas de España “de una manera decente” .