Dana Internacional, la bomba de Eurovisión

Pensaban que era un transexual con delirios de artista, pero tras 13 años carrera, Dana International ha demostrado que lo suyo no es suerte, ni estrategia, sino puro talento.
Dana Internacional, la bomba de Eurovisión

Cada vez que se sube a un escenario deja a más de uno con la boca abierta. La calidez de su voz contrasta con un look atrevido y sensual que hace imposible dejar de mirarla. A simple vista tiene lo necesario para ser una estrella y ella lo sabe. El problema está en que después de 13 años de carrera musical, todavía hay quienes creen que su éxito radica en ser transexual.

Hasta 1993, Dana era conocida como Yaron, un joven israelí que creció jugando con carritos y montando bicicleta. Nadie sospechaba entonces que, mientras sus amiguitos se disfrazaban de vaqueros o superhéroes, Yaron aprovechaba la privacidad de su cuarto para vestirse como Madonna y cantar frente al espejo. El salón donde recibía clases de música a las que su mamá lo llevaba sin falta todos los días, fue su primer escenario.

Al cumplir 18 años entendió que su sueño no era solo cantar. Yaron quería ser mejor que Madonna y para lograrlo solo había una forma: ser mujer. Trabajar como drag queen en algunas de las discotecas más importantes de Israel fue el punto de partida para su transformación. Sus movimientos eran tan precisos y su seguridad tan envolvente que la cantidad de hombres que se le acercaban despertaba la envidia de muchas mujeres que, más allá de celar a sus parejas, celaban su belleza.

Yaron lo sabía y después de ahorrar la plata necesaria y de confesarles a sus padres su deseo de ser mujer, viajó a Londres en 1993 para realizarse la operación de cambio de sexo. Con su nuevo aspecto adquirió una nueva vida. Offer Nissim, Dj, productor y uno de los principales exponentes de las fiestas circuit en Europa y Asia, la contactó después de verla varias veces en las discotecas. El paso siguiente para lanzarse como cantante fue escoger un seudónimo. Se llamó Sharon. Con él se la jugó en 1994 cuando lanzó su primer sencillo, Saida Sultanam, un cover de la canción de Whitney Houston My name's not Susan”. Aunque estaba segura de su talento, nunca esperó que su primer trabajo profesional ocupara el número uno de las listas de éxitos en Israel. Su segundo sencillo, Dana International, la elevó al estrellato. Tanto que adoptó el título de la canción como su nombre artístico. Pronto el éxito le abrió las puertas en Jordania y Egipto, donde a pesar de ser catalogada de “pervertida” por los judíos ortodoxos, se ganó el cariño de los jóvenes.

En 1998 representó a Israel en el Festival de la canción de Eurovisión. Antes de salir a cantar muchos auguraban un desastre porque pensaban que era simplemente un transexual con delirio de artista. Pero cuando se subió al escenario y cantó Diva, dejó en claro que no iba a jugar y que ser transexual era una realidad que no manipulaba en ninguna forma su talento. Ganó el concurso y su fama creció como la espuma. Fue la primera artista israelí en ser entrevistada por el canal MTV, vendió 400.000 copias del sencillo en todo el mundo y se posicionó como número uno en Israel y España, a pesar de las amenazas de muerte por parte de grupos ultraortodoxos.

Desde entonces no ha parado. Doce álbumes, dos de ellos en inglés, la han catapultado como la diva de la música electrónica en Israel y Europa. Tanto así que este año representará nuevamente a su país en el Festival de la canción de Eurovisión 2011 con Ding dong, un sencillo de su autoría. Con la seguridad que la caracteriza, Dana International ya prometió un espectáculo sin precedentes. Será una presentación que ella resume como un agradecimiento a sus fans y una ratificación de su talento para todos los que aseguran que es solamente una transexual con suerte.