Una 'Comedia sin título'

Es con esta obra junto con El público, que el director Pawel Nowicki aborda el lado surrealista de García Lorca. Actúan viejos discípulos de Pawel, como Robinson Díaz, Ana María Sánchez, John Álex Toro y Elkin Díaz.
Una 'Comedia sin título'

El director polaco Pawel Nowicki siempre se trae algo entre manos. Puede saltar del teatro comercial al más vanguardista, y sale avante. Su mente parece que no se detuviera y sus ideas se cruzan hasta sacar una nueva obra que lo aleje del esquema. Ese es su estilo, romper lineamientos y atreverse a ver situaciones solo con sus ojos, que son su realidad.

Después de una puesta en escena salida de una frase de reinado de belleza: Hombre con hombre, mujer con mujer, Nowicki se fue al otro extremo y montó dos obras en un mismo espectáculo, del poeta y dramaturgo español Federico García Lorca: Comedia sin título y El público, piezas que se publicaron 40 años después de la muerte del escritor.

Acaba de estrenarlas en el Teatro Estudio del centro Julio Mario Santo Domingo, es decir, en un espacio para obras no convencionales. Lo cual indica, de entrada, que no se trata de un montaje fácil. Ambas piezas son de los más surrealista de Lorca, y ambas generan cierta prevención en el medio teatral por su complejidad para la puesta en escena.

Nowicki las había llevado a las tablas hace 27 años en Polonia. Incluso asegura que lo hizo primero que los españoles, que estrenaron El público, dirigida por Lluís Pasqual, apenas en 1987. En ese entonces Nowicki era muy joven y sin embargo ya tenía interés por ese tipo de obras: “Siempre me ha interesado montar obras de teatro sobre teatro”.

De eso se tratan estas dos obras: del teatro dentro del teatro. Según el director, pudo unirlas porque hablan de lo mismo y cada una tiene consecuencias sobre la otra. Hablar de la historia de estas piezas inacabadas no es fácil si se tiene en cuenta que fueron escritas sin el hilo narrativo convencional, con personajes que no desvelan una sicología dramática, con diálogos poéticos y surrealistas, y con un conflicto entre la realidad y el teatro.

Comedia sin título es una obra inconclusa sobre un director que decide hacer una comedia, pero el autor se mete al escenario y les anuncia a los espectadores que ya no habrá obra. La acción girará después en torno a hacer teatro basado en la realidad, aunque sea imposible, pues desde que se crea una obra, ya hay una elaboración artística.

“Se plantea el gran problema del artista con la creación, el dilema entre la realidad y la fantasía. Pawel quiere hablar de lo que pasa con nosotros: qué es la realidad, para qué sirve el arte, qué sentido tiene construir realidades artísticas”, afirma Robinson Díaz, protagonista de ambas obras. Para Nowicki, puede ser un manifiesto de García Lorca en confrontación con el público. “Tenemos una pregunta vieja, vigente y a la vez caduca, y es que en el arte siempre habrá la pregunta de qué es verdad”, dice el director.

El público es una obra también incompleta que rompe la estructura narrativa de la causa y el efecto. El concepto del teatro dentro del teatro, o de que el mundo es teatro y el hombre actúa su vida, tiene manifestaciones antiguas en piezas de Shakespeare, Calderón de la Barca y Molière. Pero la obra de Lorca, no obstante, ofrece su propia discusión sobre la representación. El director es el personaje principal que quiere hacer un teatro bajo la arena, en contraposición al teatro al aire libre, con un público compuesto por caballos. “Hay una especie de incoherencia de gran contenido poético y simbolismo”, agrega Díaz. Una propuesta de vanguardia que hoy sigue siendo difícil para los mismos actores. “Es descifrar el subtexto, es saber por qué se dice lo que se dice y poder poner frente al espectador relaciones claras para que vea esos mundos extraños ajenos a la cotidianidad”, explica el actor John Álex Toro. De ahí la importancia del texto y de una puesta en escena sobre la que Pawel Nowicki prefiere no dar detalles, sólo que él y catorce actores son los encargados de descifrar a Lorca en su surrealismo más intenso.

El reparto está integrado, en gran parte, por el antiguo grupo de Nowicki, que se llamó Corporación Estudio Teatro, y con el que el polaco montó piezas tan célebres como La hojarasca, Drácula, Don Juan y Las convulsiones. Para Nowicki es más un club en donde cada uno va y viene de acuerdo con su disponibilidad. Esta vez tiene en escena a Robinson Díaz, Ana María Sánchez, Ania Nowicka, Elkin Díaz, John Álex Toro, Ramsés Ramos, Alberto Rodríguez, Alberto Barrero, Bernardo García, Nury Márquez, Ella Becerra, Jenny Lara, Ximena Argotty y José Luis García.

Pero la principal razón por la cual hay que ver El público y Comedia sin título es poder conocer a un Lorca muy distinto del de La casa de Bernarda Alba o Las bodas de sangre. Es también una oportunidad de ver un lenguaje no convencional para tratar de descubrir otra realidad: la de un teatro al estilo de Pawel Nowicki.

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