La estética radical de los vorticistas toma Londres un siglo después

La "estética radical" del grupo de artistas británicos de principios del siglo XX que el poeta Ezra Pound bautizó como vorticistas vuelve a Londres, donde surgió este movimiento de vanguardia íntimamente ligado al cubismo y el futurismo, a través de una exposición en la galería Tate Britain.
La estética radical de los vorticistas toma Londres un siglo después

El grupo, liderado por el pintor Wyndham Lewis y activo desde 1914 hasta 1918, concibió sus obras como reacción a una sociedad inglesa todavía marcada por los reinados de Victoria (1837-1901) y Eduardo VII (1901-1910), en el momento en que Europa se hundía en la violencia de la I Guerra Mundial.

"Fueron, sin duda, unos de los artistas más revolucionaros que ha habido en Gran Bretaña, tanto en su tiempo como en cualquier otro", explicó Chris Stephens, responsable de la exposición "The vorticists: manifesto for a modern world", que podrá verse desde mañana, martes, hasta el próximo 4 de septiembre.

El movimiento es uno de los focos del periodo de gran creatividad artística que siguió al nacimiento del cubismo y el futurismo, y que según Stephens "cambió el arte de una manera fundamental, como no se había visto en los últimos quinientos años".

Pound, que ya había utilizado el término "vórtice" para describir el Londres de la época, una ciudad que el poeta veía como un "remolino de creatividad", fue quien adjudicó su nombre al grupo, que compartía una estética basada en las formas geométricas, los motivos de la época industrial y el interés por la figura del individuo moderno, en peligro de quedar absorbido por la masa.

"El vorticista se ve a sí mismo situado el centro del mundo, en un vórtice, desde donde es capaz de observar la energía y el caos que le rodea", señaló Stephens.

El movimiento incluye escultores como Jacob Epstein y Henri Gaudier-Brzeska, pintores como William Roberts, Frederick Etchells y Edward Wadsworth, y se caracteriza por haber incluido a diversas mujeres, como las pintoras Jessica Dismorr, Helen Saunders y Dorothy Shakespear, la esposa de Pound.

Entre las piezas expuestas en la Tate Britain figura una de las esculturas icónicas del movimiento, "Rock Drill" (1913-1915), en la que Epstein modela el torso de una figura humana de aspecto mecánico; el óleo de David Bomberg "The Mud Bath" (1914), que muestra una serie de personas reducidas a formas geométricas, y la obra "The crowd" (1915), en la que Lewis expresa el riesgo que corre el individuo en las grandes metrópolis modernas.

La exhibición en la Tate Britain está ordenada en una secuencia cronológica que pone especial énfasis en las dos únicas exposiciones colectivas que el grupo organizó durante los años en los que se mantuvo activo, en Londres (1915) y Nueva York (1917).

La muestra destaca asimismo los contenidos de la revista "Blast", editada durante dos números por Lewis, el autoproclamado líder de los vorticistas, en la que se refleja el ideario del movimiento y se "minan" o se "bendicen" diversos aspectos de la cultura británica y europea.

El diseño y la tipografía de "Blast" anticiparon la estética que se impondría en las vanguardias europeas en las décadas de 1920 y 1930, y contó entre sus colaboradores a escritores como T.S. Eliot, T.E. Hulme y Ford Mados Ford.  

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