Twitter, te odio, te amo

El éxito de la red social Twitter es indiscutible y sus seguidores se cuentan por millones. Entre las celebridades es normal que genere odios y amores.
Twitter, te odio, te amo

El mundo en 140 caracteres. La red social Twitter permite que todos nuestros "amigos" sepan a cada segundo dónde estamos y qué hacemos. Tanto, que algunas personas, anónimas o famosas, se diría que no saben vivir sin "tuitear", mientras que a otras la presión que genera les han hecho renegar de la herramienta de comunicación de moda.

Twitter, con sus 200 millones de usuarios, tiene espacio para todo y para todos. Noticias de famosos, pensamientos, fotografías, opiniones, 'invitaciones' a participar en manifestaciones y hasta el germen de muchas polémicas, en ocasiones, por detalles que podrían parecer tan nimios como una falta de ortografía.

KUTCHER Y MOORE, LA PAREJA TWITTERA

La lista de fans acérrimos de Twitter crece día a día, aunque hay una pareja que seguramente puede alzarse con el título de "tuiteros de honor", la formada por los actores Ashton Kutcher y Demi Moore.

Kutcher fue, de hecho, el primer usuario en llegar al millón de seguidores, allá por 2009, y su relación con esta red social es muy intensa, tanto que hace apenas un mes lanzó su propia aplicación de escritorio para gestionar "tuiteos".

En sus cuentas se puede hallar desde conversaciones entre ambos en forma de fotos y con los mensajes escritos en la manos para salir a cenar, hasta una instantánea que hizo correr ríos de tinta en internet. Kutcher, según varios medios, puso una imagen de Moore, a quien no se le ve la cara, en bikini e inclinada hacia delante, de manera que sólo se ve su trasero. "Ahora mismo estoy viendo a mi mujer planchando uno de mis trajes mientras lleva puesto un bikini blanco. Gracias Dios".

En su afán por "tuitearlo" todo, la pareja llegó a celebrar, hace casi dos años, que su avión privado había realizado con éxito un aterrizaje de emergencia en Las Vegas. Moore publicó dos fotografías de la escena y comentó: "¡un aterrizaje de emergencia siempre es una aventura!", mientras Kutcher se dijo "contento de estar vivo" y convocó una fiesta en un bar de Nueva York.

También hace dos años, Moore decidió poner en su cuenta unas fotos tomadas en el cuarto de baño con el teléfono móvil, de su reflejo en el espejo mientras posaba con un bikini gris y recientemente se pudo ver en la red una imagen suya con una mascarilla facial aplicada en el rostro.

DEL AMOR AL ODIO HAY UN PASO

Pero también hay famosos que, tras una relación idílica con el pequeño pájaro azul, han decidido abandonar su cuenta, ya sea de forma permanente o por temporadas, casi siempre por un enfado con sus seguidores.

Andrés Calamaro y su defensa de los toros o de su ídolo Maradona, culminó con un "fuck you twitter". Sus críticas a la prohibición de las corridas de toros en Cataluña desataron un debate en el que, según sus palabras, "los anticomunistas rabiosos" demostraron que "internet está lleno de infelices que insultan a cualquiera".

El cantante argentino no se arrepiente de haber abandonado el "vicio" y asegura que se vive mejor "sin tener que leer la mierda que publica esa porción de la clase media". Sin embargo, días después el cantante abrió nuevamente su cuenta y hoy tiene más de 13.500 seguidores.

AMORES DE IDA Y VUELTA

Sin embargo, lo más normal es que los famosos tengan una relación de amor-odio con su twitter, que les lleve a desaparecer por algún tiempo o mantener poca actividad.

Alejandro Sanz tiene una de las cuentas más activas, sus cerca de 2.400.000 seguidores le sitúan en el puesto 75 del top cien del portal twittaholic.com. El cantante madrileño se ha declarado "enganchado" a Twitter: "Tengo el mismo vicio que todo el mundo, me cuesta apagar el móvil".

Sanz ha escogido esta red de información para expresar su opinión sobre todo tipo de temas, pero fue una falta de ortografía la que incendió su cuenta y acabó con su paciencia hasta el punto de anunciar: "no me van a echar cuatro envidiosos, pero me lo voy a tomar con más calma. Tengo otras cosas que hacer. Os quiero, hasta pronto".

Tras reconocer que había escrito "buestra" y precisar que "lo que lo que quería escribir era 'nuestra" el artista aseguro: "Estoy harto de tanto ataque y tanta falacia (...). Leeré los twitters de mi gente y escribiré a quien quiera pero no pienso seguirle el juego a [email protected] gente sin corazón. Adiós y que ardan".

El protagonista de "127 horas" James Franco tuvo también una relación corta pero intensa con su "Twitter", que comenzó el pasado febrero -justo a tiempo para los Óscar- y acabó dos meses después.

En una entrevista con el portal Político.com el actor reconoció que pensó que podía escribir lo que le pareciera. Pero algunas compañías con las que trabaja le contactaron para hablar de sus comentarios. "Se acabaron los medios sociales", aseguró el actor.

Hay otras salidas de Twitter que, por repetidas, ya no siembran el pánico entre los internautas. La primera vez que Miley Cyrus abandonó el microblogging, con el rap "Good-bye Twitter" a modo de despedida, la reacción no se hizo esperar. Bajo la etiqueta de "#mileycomeback" sus seguidores dieron rienda suelta a su desconsuelo.

La joven artista acaba de anunciar un nuevo alejamiento de esta red y todavía no ha cundido la alarma en el universo Twitter pues Cyrus ya ha adelantado que volverá en cuanto acabe su gira por Asia y Australia.