Caracol tv lanza la serie Los infiltrados

Se trata de la primera producción colombiana que aborda el género policíaco. Marcela Mar y Julián Arango protagonizan esta serie que se estrena el miércoles 31 después de La reina del sur.
Caracol tv lanza la serie Los infiltrados

Esta historia tendrá acción, casos policíacos, amor y crisis emocionales. Pero ante todo es la primera producción colombiana que aborda el género policíaco. Está grabada en alta definición y cada capítulo tiene entre 20 y 30 locaciones en exteriores.

La serie, que se estrenará en los próximos días, comienza cuando el coronel Espinoza, comandante del GIC (Grupo de Inteligencia Conjunta), es asesinado y en su reemplazo es nombrada la coronel Mónica Umaña (Marcela Mar). Las investigaciones son al estilo de CSI pero con la diferencia de que aquí los miembros de esta unidad élite se infiltran en los casos. “He podido ser una prostituta, una mesera, una boricua casada con un gringo tejano que trafica con bebés o una indigente”, dice la actriz.

Sobre ella recae parte de la historia, pues antepone su carrera sobre su matrimonio en crisis y sus hijos, mientras sostiene un romance con su compañero Ramón García (Julián Arango) y soporta la presión de comprobar que está capacitada para el cargo.

En Los infiltrados cada capítulo es un caso diferente, con escenas de acción que implican un trabajo intenso de producción, con persecuciones, uso de armas, efectos en laboratorios forenses y escenas en lugares públicos de Bogotá. La dirección es de William González, Andy Baiz y Jacobo Rispa.

Los otros estrenos de Caracol

Yo me llamo

Michael Jackson, Shakira y Pipe Peláez podrían ser los ganadores de 500 millones de pesos en Yo me llamo, el nuevo programa de talento que escogerá el mejor imitador de una estrella de la música. El trabajo comenzó hace unos meses en Bucaramanga, Barranquilla, Medellín, Pereira, Cali y Bogotá, con miles de aspirantes que buscaron sus quince minutos de popularidad o llegar a la final con talento de verdad.

De ellos, 24 finalistas llegarán a la competencia final, y serán escogidos por la actriz Amparo Grisales, el promotor musical Jairo Martínez y la imitadora Luz Amparo Álvarez bajo una consigna: “Yo me llamo es imitar, no hacer una parodia”. Por el escenario pasaron desde burdos y ridículos imitadores hasta cantantes muy talentosos que fueron rechazados porque tienen más futuro en una carrera profesional que en la imitación.

Ese fue el criterio para seleccionar concursantes que lucen y cantan como Vicente Fernández, Alejandra Guzmán, Juan Gabriel, Rafael Orozco, Shakira, Ana Gabriel, Pipe Peláez, Plácido Domingo, Rubén Blades, Darío Gómez, Bon Jovi o Pink. La pelea será entre todos los géneros musicales y después el público escogerá al nuevo ídolo.

En ese proceso es que los tres jueces tienen la palabra. “Es poner el oído comercial al proyecto, si no llegamos a las masas estamos perdiendo el tiempo. Todos los finalistas pueden convertirse en cantantes y tienen además el privilegio de imitar a otros. Esta es una oportunidad para darse a conocer los que buscan hacer una carrera”, dice Jairo Martínez.

El jurado no solo observará las capacidades de los cantantes-imitadores. También la actuación y la credibilidad del personaje. “Mi papel es simplemente ser sincera, honesta, justa y muy exigente. Como actriz les digo que uno se tiene que creer el personaje y luego hacer que la gente lo crea, porque hay una línea muy fina entre la parodia, la comedia y la verdad”, afirma Amparo Grisales.

Para Luz Amparo Álvarez es claro que la imitación es el objetivo. “Es fácil confundirse cuando llega un buen cantante. Uno se puede emocionar por eso y pasarlo, pero algunos no reú-nen condiciones para ser buenos imitadores. La prioridad es la voz, porque la apariencia se trabaja. En última instancia, la clave es que no se vean disfrazados”.

El secretario

Esta telenovela marca el regreso a la comedia con melodrama. El drama es llevado al absurdo y el humor prima sobre chistes flojos y situaciones ridículas. Ese fue el punto de partida del director Juan Camilo Pinzón, que define a El secretario como una comedia emocional.

El tema es novedoso para la televisión colombiana. Emilio (Juan Pablo Espinosa), después de tener una vida de inmigrante en Nueva York como repartidor de pizzas, regresa para trabajar en un cargo destinado solo a las mujeres: secretario. “Este proyecto redefine la figura del protagonista. Es una comedia sobre un hombre que no tiene miedo a llorar y que se traga su orgullo y hace de todo por su hija. El personaje no es lo cómico, es lo que le sucede”, afirma Espinosa.

“Nos enfocamos en un trabajo de personajes y el humor viene de los absurdos que les ocurren dentro de sus dramas. Trabajamos mucho la improvisación antes de grabar para lograr un tono más teatral sin el acartonamiento televisivo”, explica Pinzón. De ahí surgen las situaciones que les suceden a Emilio, Antonia (Stephanie Cayo), Félix Segura (Martín Karpan) y un séquito de secretarias que pueden hacer de la oficina un lugar esquizofrénico.