Martina García "soy medio claustrofóbica"

La actriz colombiana, protagonista de la película La cara oculta, confiesa que le aburren los sábados y dice que está cansada de que le pregunten por qué es vegetariana.  
Martina García "soy medio claustrofóbica"

> Una película cursi que le encante.

 El regreso a la Laguna Azul y La historia de Adèle H.

> El último libro que no pudo terminar.

 La Estética, de Hegel.

> Una novela que siempre ha querido  

Leer y no ha podido. El Idiota, de Dostoievski.

> Lo mejor de trabajar con Andi Baiz.

 Andi Baiz.

> ¿Qué la hace sonrojar?

 Los halagos de la gente que admiro o la vez que me subí al avión Barcelona-Bogotá y todos los pasajeros tenían la revista CROMOS conmigo en portada.

> ¿Cuál es el recuerdo de infancia más recurrente?

 Esperar a que mis padres llegaran del trabajo y los domingos de música clásica.

> Una actriz que le sirva de inspiración.

 Isabelle Adjani. La conocí en Berlín y se lo dije, me contestó: “jolie jeune fille” (bella jovencita).

> Un lugar para un domingo en la tarde.

 Sin duda, mi casa... O el cine.

> ¿Cuál es la expresión que más utiliza?

 “¡Dios!” y “No sé”. Antes que afirmar algo siempre le doy lugar a la duda.

> ¿Cuál era su juego preferido en la niñez?

 Barbie, saltar lazo, cantar, bailar, ver diez veces la misma película hasta aprenderme los diálogos.

 ¿Qué estaría dispuesta a sacrificar por amor?

 Tiempo.

> ¿Cuál es la mascota de su predilección?

 Los gatos. También amo los perros, los caballos y todos los animales.

> ¿A qué sabe París?

 A historia, belleza, buen vino, y macarons de rosas.

> Lo más aburrido de un set de filmación.

 La espera. Aunque puede ser divertido si buscas qué hacer o aprovechas para aprender del trabajo de los demás.

> ¿Quién le gustaría que la siguiera en Twitter?

 Tarantino y Tom Ford.

> ¿Qué es lo mejor de ser vegetariana?

 No participar de la tortura de animales.

> ¿Y lo peor?

 Siempre tener que explicarlo a toda la mesa. Yo no le pregunto a nadie por qué come carne aunque no lo entienda.

> La mejor música para una rumba.

 Kanye West, Calle 13.

> Su plato preferido para el desayuno.

  Jugo de naranja recién exprimido, frutas, té rojo, croissants o cupcakes.

> ¿Cuándo fue la última vez que lloró?

 Ayer viendo una película.

> ¿Qué le falta al cine colombiano?

 Tiempo y apoyo. Sí, económico también.

> ¿En qué lugar del mundo se ha sentido absolutamente perdida?

 No fue en Hong Kong ni en Tokyo. Fue en un lugar donde se habla español.

> El día de la semana que más detesta o le aburre.

 El sábado. Siempre he sentido presión por pasarla bien ese día y no encuentro qué hacer. Amo los domingos.

> ¿Cuál es la mejor época del año?

 El comienzo del año. Y el final también porque casi siempre estoy filmando.

> ¿Beatles o Rolling Stones?

 ¡Rolling Stones!

> El concierto más emocionante al que ha asistido.

 Anne-Sophie Mutter y Depeche Mode.

> ¿Para qué sirve la filosofía?

 Para perder la razón y ver más allá.

> ¿Cómo suele quemar las horas en un viaje largo?

 Leyendo, escribiendo, viendo películas, oyendo música, durmiendo.

 Su mayor defecto.

 Pensar demasiado, querer controlarlo todo y creer en la perfección.

 ¿Cuál es el director de sus sueños?

 Honoré, Almodóvar, Lars von Trier, Ozon…

 ¿Qué no perdonaría de un hombre?

 De nadie, la deslealtad.

 ¿A qué le tiene fobia?

 A quedarme encerrada, soy medio claustrofóbica.

 ¿Cuál es la prenda de vestir que más le gusta?

 Jeans, camisa blanca, Boyfriend blazer y ropa interior fina.

 ¿Con qué personaje de la ficción se identifica?

 Black Swan.

 Un verso que le guste recitar.

 “He soñado tanto contigo que ya no eres real” de Robert Desnos.

 ¿Qué tan buena es su memoria?

 Muy buena, pero selectiva.