Gael García, “los latinos no podemos repetir las fórmulas de Hollywood”

El actor llegó al Festival de Cine de Cartagena para presentar la película Miss bala. El mexicano reflexionó sobre los riesgos que debe tomar la cinematografía latinoamericana.
Gael García, “los latinos no podemos repetir las fórmulas de Hollywood”

Las palabras de Gael García Bernal tienen más poder que las de un actor convencional. Habla con propiedad del cine mexicano, de la cinematografía que conoció desde niño cuando sus padres empezaron a mostrarle el mundo de las imágenes en movimiento.

“De pequeño soñaba con decirle a mis amigos, ´no puedo ir a la fiesta porque tengo función. Sabía que el teatro y el cine estarían en mi vida´” dice mientras sonríe.

Ese conocimiento de la industria le ha dado la capacidad para desenvolverse no sólo como actor sino también como  productor de cine y documentales. 

Al Festival de Cine de Cartagena llegó con una película bajo el brazo: Miss bala. Un retrato de una reina de belleza que termina involucrada en situaciones criminales, una jovencita que no puede huir de la realidad de un país marcado por el narcotráfico.

La cinta, en la que García trabajó como productor, estará en las salas de cine colombiano próximamente. Hablamos con él.

La realidad de un país siempre será materia de creación, de películas, de libros, de historias, ¿qué piensa de la influencia de esto en Miss bala?

El cine de los latinos no se puede divorciar de la complejidad política. Es normal este fenómeno en nuestros países. Lo que importa de las buenas películas es que sean una expresión personal, y sea un punto de vista atrevido y arriesgado, no necesariamente controvertido.

Teniendo en cuenta que la cinematografía mexicana es una de las más consolidadas del continente, ¿cuál cree que es el factor determinante para que una industria explote y consiga reconocimiento a nivel mundial?

Creo que el camino en Latinoamérica es todo lo contrario a las fórmulas. Estas ya las hacen en Estados Unidos de maravilla, por eso cuando tratamos de imitarlas fracasamos rotundamente.  Nuestro camino debe ir hacía el riesgo, hacia las nuevas propuestas.

¿Qué fue lo que sucedió en México para que su industria de cine se consolidara?

Muchos factores coincidieron en este hecho. Primero, la necesidad de los mexicanos de tener una voz propia. Segundo la aprobación del TLC con Estados Unidos, esto significó que nuestras películas podían competir con las cintas estadounidenses entonces teníamos que hacer buenos productos. Y por último, México siempre ha sido generoso con el tema cultural, hay mucho apoyo no sólo gubernamental sino también privado.

El público en ocasiones no es tan receptivo con las películas nacionales, hay prejuicios, ¿cómo convertirlos en aliados de la industria cinematográfica?

Es normal porque hay mucho cine, el cine es un idioma global. No estoy de acuerdo con ese chantaje nacionalista. No se puede forzar al público, ni siquiera los directores colombianos o venezolanos hacen referencia al cine de su país cuando se les pregunta por sus influencias artísticas, así que hay que apuntarle hacer buenos productos que puedan competir con esas grandes obras maestras del cine mundial.