Haider Ackermann “Colombia era un misterio que tenía que ser resuelto”

El famoso diseñador nacido en Colombia pero criado entre Bélgica, Francia y varios países de África, aterrizó en Bogotá por primera vez desde que fue adoptado cuando apenas tenía nueve meses.
Haider Ackermann “Colombia era un misterio que tenía que ser resuelto”

Amigo de divas como Tilda Swinton, favorito de Karl Lagerfeld, compañero de Raf Simons... ¡Sucesor de Galliano!, posición que habría podido ocupar. Pero Haider Ackermann ha preferido seguir solo con su equipo, alucinando con cada colección que presenta desde el año 2002, siempre tratando de superarse con su mezcla de culturas.

Invitado por Marca País e Inexmoda, Haider Ackermann aterrizó en Bogotá, su ciudad natal, acompañado por sus padres franceses. ¡Tanto tiempo deseando volver…! Volver es un decir, pues cuando se lo llevaron sus padres adoptivos, hace 41 años, era un bebé de nueve meses. Media vida ha transcurrido. Muchos lugares distantes: Argelia, Etiopía, Chad, Holanda; para terminar viviendo entre Amberes y París. Todo eso ha marcado sus texturas y sus colores. Metros y metros de tela fluyen en cada una de sus colecciones lentas y misteriosas, más como una poesía.

Si uno se cruza con Ackermann por la calle, pensaría que es un intelectual distraído, con varios libros bajo el brazo. Luce unas gafas diminutas y redondas, como de profesor del siglo XIX; un sombrero con muchas horas de viaje sobre su pelo negro y un bigote, también de otra época. Bufandas, pashminas enrolladas en su cuello, camisetas sueltas, una sobre otra y una camisa larga anudada en la cintura. Pantalones anchos llenos de bolsillos y unas botas de campaña, pero de marca.

Pantalones de Lanvin, camisetas de Rick Owens. Lo último que uno pensaría es que por sus manos han pasado las más sensuales y finas texturas. La muselina y la seda que maneja con maestría de genio. Su alquimia no termina ahí: es un colorista nato, único. Cada minuto de su colección es una experiencia memorable, pues convierte las telas en un elemento casi líquido.

Nunca se ha dejado encasillar. Le gustan las mujeres que han vivido. Su propia vida no ha sido fácil. Comenzando porque es adoptado, al igual que sus hermanos, uno coreano y el otro vietnamita. “Para mí la adopción es una palabra sagrada; no hablo jamás del tema”.

Pilar Castaño: ¿Usted cree en el destino?Haider Ackermann: Sí, yo creo que las cosas suceden por algo, claro. Si estoy aquí es por alguna razón, solo estoy listo en este momento para abrazar este instante. Estoy en un momento delicioso, estoy más maduro, siento que llegó el momento perfecto para sentir lo que estoy sintiendo.¿En qué más cree?En el amor, en el amor del amigo, en el amor del compañero, en el amor de los padres, en el amor de la familia. Para mí el amor son sueños y los sueños son la meta; sin sueños no hay metas.Entonces cree en los sueños…Sí, creo en los sueños. Quiero contarle una frase de Yoko Ono, la mujer de John Lennon, ella decía: “Sueña solo y soñarás solo, sueña acompañado y harás tus sueños realidad”.¿Venir a Colombia era un sueño por cumplir?Colombia no era un sueño, Colombia era un misterio, una necesidad; Colombia era algo que tenía que ser resuelto. Por eso estoy aquí. Colombia era un susto, había dualidad en venir a Colombia, yo lo sentía lejos y lo sentía cercano, pero necesitaba cumplir mi venida.¿Usted trabaja para hacer soñar a la gente con sus obras? ¡Ojalá! Yo quisiera que mi trabajo hiciera escapar a las personas de su vida cotidiana. Ojalá logre que la gente se mueva mentalmente con lo que yo creo.¿Por qué estudió moda, por qué se volvió diseñador?Yo viajé mucho y veía a las mujeres escondidas detrás de los velos. Crecí en África y veía la fuerza de la mujer, tapada siempre y me preguntaba sobre ellas... y no encuentro la respuesta todavía. Pero eso fue un punto decisivo, ver esas imágenes, todas estas mujeres…Yo crecí con este misterio de la mujer, con esta belleza de la mujer envuelta en esta cantidad de telas. Y todo lo que es misterioso lo atrae a uno, a mí me atrajo la mujer, siempre misteriosa y con mucha fuerza.¿No quiso ser nada distinto?Sí, yo quería ser papa.¿Por qué, es usted religioso?Yo era católico, crecí como católico, quería ser escritor, siempre he querido escaparme. Cuando uno lee, se sale de la realidad… quería también ser un bailarín de danza clásica.¿Es buen bailarín?Más tarde bailaremos, Pilar, y usted me dirá si soy un buen bailarín.¿Qué es la moda para usted?Es una forma de expresión, es una manera de buscar la belleza. Es un gran negocio, es una gran industria, es una industria que muestra la moda, los cambios de época y uno entiende la moda a través de los momentos, del paso del tiempo.¿Pero es belleza?Es una búsqueda de la belleza, yo no defino la elegancia pero sigo buscándola.¿Es verdad que quiere conocer a Shakira?Yo soy una persona sosegada. Adoro la música. Me gusta Bach, me gusta Schubert, Nick Cave, Bonnie Prince Billy. Oigo una música muy lenta, muy sombría como soy yo, taciturno. Me gusta Leonard Cohen y lo pongo mucho en mis desfiles.¿Y cómo entra Shakira?Estamos hechos de contradicciones, sobre todo yo, estoy hecho de contradicciones, pero me pongo los audífonos, oigo a Shakira y me pongo a bailar encima de la mesa.¿La quiere conocer?Me intriga mucho, me gusta su voz fuerte, sus movimientos.¿Le gustaría vestirla?Me gusta mucho cómo se preocupa por Colombia, me gusta mucho su Fundación Pies Descalzos. Yo no quiero vestirla necesariamente, o sea me encantaría pero… a mí cuando me gusta la gente, no la quiero envolver con mi estilo ni con mi ropa. Ella nos da momentos felices y eso es una bendición.Cuando estaba sobrevolando la sabana de Bogotá, ¿qué sintió?Estaba con mis papás, con mi hermano, que es coreano, con mis amigos. Pienso qué va a pasar estos nueve días en Colombia. Hoy están empezando, voy a visitar el Museo del Oro, que es uno de mis sueños, y tendré el honor de conocer al Presidente y a la primera dama. No puedo creer que esto me esté pasando.Al ver a la gente desde la ventana del automóvil, ¿se sintió identificado con su físico?Sí, este es mi país y es un país al que veo lejano porque no lo conozco, pero sí estoy buscando una identificación, todavía no la he encontrado.El planeta moda es vertiginoso, caótico, efímero, y yo lo veo a usted tranquilo, misterioso, introvertido. ¿Cómo hace para mezclar la manera de ser que tiene con el mundo en el cual se desenvuelve?Yo no considero que el mundo de la moda sea frívolo. Tal vez la gente piensa que escoger entre un azul más profundo y un azul más claro sea frivolidad. Tal vez no vayamos a cambiar el mundo con la moda, pero sí hacemos a la gente soñar, sí le subimos la autoestima, sí le cambiamos el estado de ánimo, y es lo que yo quiero hacer: hacer soñar a la gente con mi trabajo. ¿De dónde vienen sus colores?No había colores en mi colección, yo era monocromático. Ahora han venido los colores porque estoy feliz, porque estoy abierto, porque estoy positivo. Yo crecí en un mundo lleno de colores en África, en la India, las mujeres estaban envueltas en colores, y por eso le tenía tal vez miedo al color. Ahora amo el color. Solo recientemente el color está entrando en mis colecciones.A usted lo comparan con coloristas de la talla de ¡Saint Laurent!Yo sé, me lo han dicho una y otra vez, yo no lo acepto porque me angustia, me impresiona, él es un genio, es uno de mis héroes, uno no puede compararse con semejante persona.También quieren entregarle legados como Lagerfeld y la casa Chanel.Sí, el tiempo dirá. Yo estoy muy tranquilo, lo que pase pasará. Usted cree en el destino, yo también. Las casas están como enloquecidas, es verdad, todos quieren a Ackermann, pero yo estoy tranquilo, sosegado, tengo una vida balanceada, tengo una gran familia, tengo mis amigos y me doy un lujo que no todo el mundo tiene: hacer un trabajo que amo y que quiero hacer. Me siento afortunado.¿Cómo es la mujer para la que diseña?La estoy buscando. Hace años, cuando empecé a trabajar, era una mujer atormentada, era una mujer complicada, no sabía de dónde venía ni para dónde iba. Ahora es una mujer que está acercándose más, está saliendo de la oscuridad, está volviéndose más sociable, con más luz. No la conozco, pero la voy descubriendo, está llegando cada vez más cerca.Usted volverá a Colombia, a Medellín, en el 2013, para los 25 años de Colombiamoda. ¿Veremos este viaje en algunas de sus prendas?Uno siempre se influencia por lo que ve. Todo se vuelve parte de uno y eso se traslada al trabajo. Mostraré cosas que seguramente no serán obvias para muchos, pero desde luego voy a estar influido por la visita a mi país.Gracias.Estoy muy emocionado de lo que va a pasar en estos próximos nueve días, estoy muy honrado de conocer al Presidente y de estar aquí con ustedes. No puedo creer que me hayan invitado y tener este honor. Me van a dar un premio en noviembre en Estados Unidos, el Fashion Award de Nueva York, como diseñador, pero para mí estar en Colombia significa más. Este intercambio, que me entienda la gente de acá y que yo los entienda, es un reto.

Temas relacionados