Zhang Ziyi, ¿de geisha a prostituta?

En China aseguran que la actriz protagonista de Memorias de una Geisha ha recibido durante tres años 110 millones de dólares a cambio de favores sexuales.
Zhang Ziyi, ¿de geisha a prostituta?

Desde que Sayuri vendió su virginidad, se convirtió en una geisha exitosa. Sus deudas monetarias quedaron saldadas y su estilo de vida se centró en el lujo. Sus habilidades en música, baile, narración y demás artes japonesas fueron reconocidas por importantes hombres del gobierno de Japón que estaban dispuestos a pagar lo que fuera a cambio de su compañía.Su nombre era sinónimo de respeto, belleza y arte, tres cualidades que hacen de este personaje de la novela Memorias de una geisha, de Arthur Golden, una mujer para admirar. Hasta hace poco, estas tres cualidades eran compartidas con Zhang Ziyi, la actriz china que se encargó de darle vida a Sayuri en la película homónima en 2005. Pero de pronto, todo cambió.

El periódico Apple Daily y la revista mensual Next Magazine afirmaron por estos días que la actriz está involucrada con altos funcionarios del gobierno chino que están siendo investigados por corrupción. El problema no sería tan grave si ambas publicaciones no hubieran asegurado que dichos políticos le pagaron a Zhang Ziyi alrededor de 110 millones de dólares a cambio de sexo.Ziyi no solo es archiconocida por su papel en Memorias de una geisha, por la que obtuvo su primera candidatura a un Globo de Oro, sino por películas tan taquilleras y premiadas como El tigre y el dragón (2000) y La casa de las dagas voladoras (2004). Dotada de facciones bellas y delicadas, era impresionante ver cómo una mujer tan femenina podía pelear con tanta rudeza.Ahora le va a tocar defenderse con todo lo que tiene. La prostitución en China es vista como un delito, y si bien en un principio la propia Zhang no le puso atención a las publicaciones, pronto se dio cuenta de que no se trataba de una broma. Ambos medios afirman que entre 2007 y 2010 Xu Ming, seleccionado por la revista Forbes como uno de los multimillonarios más jóvenes de China, le pagó a la actriz un promedio de 600.000 dólares por cada ocasión en la que tuvieron sexo. Según citan ambos medios de comunicación, el negocio resultó tan rentable para la actriz, que le propuso a Ming que le presentara algunos de sus amigos. Entre ellos se encontraba el exministro de Comercio de China, Bo Xilai. Y es en ese momento cuando la historia se complica.

Xilai fue destituido como jefe del Partido Comunista Chino, después de que su esposa Gu Kilai confesara haber participado en el asesinato del empresario británico Neil Heywood, hallado muerto en la habitación de un hotel en la ciudad de Chongqing. ¿Cómo entra Zhang Ziyi en esta historia? Según las notas publicadas, la actriz, en el transcurso de sus más de diez encuentros con el político entre 2008 y 2010, no solo se acostó con él a cambio de dinero sino que se enteró de detallesíntimos de la historia del asesinato que ubicaban a Xilai como cómplice de su esposa, detalles que la actriz prefirió mantener en secreto a cambio de más plata.

Ante estas acusaciones, la actriz, quien por estos días se encuentra en China filmando The Grandmaster con el célebre director Kar Wai Wong, se vio obligada a demandar tanto a la revista Next como al periódico Apple Daily por calumnia y difamación. “La demandante ha sido objeto de odio, desprecio y ridículo público. Su imagen ha sido debilitada de manera severa y continua, lo cual ha causado y continuará causando pérdidas y daños a su profesión y su carrera”, dice la demanda firmada por la actriz.

Si este tipo de acusaciones hubieran sucedido en Estados Unidos, Ziyi no tendría mucho de qué preocuparse. Al fin y al cabo, en Hollywood pululan los chismes sobre las estrellas, y repercuten más las circunstancias amarillistas que las acciones legales. Pero en China es a otro precio. Se dice que el gobierno chino ya comenzó una investigación rigurosa. Tanto así que se rumora que Ziyi tiene prohibida la salida de su país, y que fue precisamente esa la razón por la cual no pudo asistir al pasado festival de cine de Cannes, donde se estrenó su película Dangerous Liaisons, y adonde estaba invitada a entregar la Palma de Oro.

De ser encontrada culpable, la actriz podría ir a la cárcel, aunque no haya una sentencia fija. En China la prostitución está clasificada en siete escalones; el segundo, en el que se encuentra Ziyi, se conoce como baopo o señorita de compañía, y es uno de los más debatidos en China por estar relacionado explícitamente con la corrupción gubernamental.

Esto explica por qué los representantes de la actriz no han guardado silencio ni un  minuto desde que impusieron la demanda. “No nos quedaremos callados, si permitimos  que estas mentiras se difundan, lo que es absolutamente falso correrá el riesgo de convertirse en una verdad a medias. Esta vez les estamos diciendo a los autores de los rumores que demostraremos nuestra versión de la historia, recurriremos a la justicia legal, los encontraremos en el rincón más oscuro e iremos tras ustedes”, escribieron en una carta enviada al Apple Daily.

La situación es tan delicada que la actriz, conocida por ser amigable y abierta con la  prensa tanto de su país como extranjera, no se ha manifestado directamente. Todo indica que esta vez ni sus puños, ni su habilidad con la espada serán suficientes para salir del problema. Esta es una pelea que no podrá dar sola, si quiere ganar y recobrar el respeto y el amor de los chinos, que por estos días ya no la ven como Saruyi, la hermosa geisha, sino como una simple concubina.