Efectos secundarios, una historia complicada

La película se aleja del suspenso psicológico, de la enfermedad y de la medicina, para adentrarse en una enrevesada historia, quizás excesivamente enrevesada.
Efectos secundarios, una historia complicada

Pareciera que en la sociedad en la que vivimos siempre existiera la tentación de saltar al vacío, lanzarse a los rieles de un tren o chocar nuestro carro contra un muro. Es un mundo caótico en el que las enfermedades mentales van ganando la batalla. Y con esto no me refiero, simplemente, al hecho de que cada día más personas sean diagnosticadas con depresión, bipolaridad o esquizofrenia. No. Van ganando la batalla porque, a pesar de los avances de la ciencia, la medicina aún no las entiende. Alrededor de este tema gira la película, que se adentra en el universo de la depresión.

Emily –interpretada por una brillante Rooney Mara– es una joven hermosa y vulnerable que después de que su esposo (Channing Tatum) sale de la cárcel, tras cuatro años de estar encerrado por tráfico de influencias, sufre un terrible episodio de depresión. A partir de este momento empieza a tomar medicamentos que le prescribe su psiquiatra (Jude Law) y que le producen inesperados y peligrosos efectos secundarios. Entonces, ya no es solo su vida la que está en riesgo, sino las de todos los que la rodean.

En principio, la película se centra en el drama de Emily. En una grisácea Nueva York, la joven intenta soportar la vida, siempre frágil, a punto de quebrarse. Pero, más adelante, lo atractivo de la propuesta de Soderbergh es que no solo da a conocer cómo se sufre el trastorno mental, sino que presenta la sombría realidad de los laboratorios farmacéuticos, que les prometen a estas personas salir de su infierno y fracasan en su intento, por perseguir intereses económicos a costa del sufrimiento de otros. Siempre aparecerá un medicamento que se encarga de reducir los efectos secundarios de otro, o un médico que receta una pastilla porque le han pagado miles de dólares para asesorar la investigación científica que permitió que saliera al mercado.

Muy lentamente, la película se aleja del suspenso psicológico, de la enfermedad y de la medicina, para adentrarse en una enrevesada historia –excesivamente enrevesada– de codicia y ambición. Soderbergh termina reflexionando sobre los riesgos éticos que implica el capitalismo, y eso, aunque interesante, sacrifica la intensidad y la fuerza dramática del comienzo.

Dirección: Steven Soderbergh.Guión: Scott Z. Burns.Reparto: Rooney Mara, Channing Tatum, Jude Law, Catherine Zeta-Jones.

 

En cartelera

Roa - Director: Andy Baiz (Regular)

Basada en la novela El incendio de abril, de Miguel Torres, la cinta nos cuenta la historia, no de Gaitán, el líder popular cuya muerte provocó El bogotazo en 1948, sino la de Juan Roa Sierra, el asesino, el hombre ingenuo que terminó linchado sin que se supiera muy bien si él había sido el victimario. La personalidad pusilánime de Roa habría dado perfectamente para una comedia; una comedia, por supuesto, trágica. Pero que, al parecer, Baiz dudó servirse de frente del género ante semejante drama nacional. Y eso se nota. Es una lástima porque la realización es impecable.

El chef - Director:Daniel Cohen (Buena)

Ahora que los chefs están de moda; ahora que todo el mundo se jacta de cocinar platillos deliciosos, las películas sobre el tema llaman más la atención que nunca. ¿Se acuerdan de Meryl Streep en Julie and Julia? Ahora el turno es para Jean Reno, el célebre actor de 'El perfecto asesino', quien protagoniza esta comedia que une la tradición y la vanguardia alrededor de la gastronomía. No cambiará la historia de la comedia en dos (ni la de la gastronomía); pero es perfecta para disfrutar un fin de semana.