Gary Coleman se niega a crecer

A sus 42 años, Gary Coleman no ha podido desprenderse del personaje infantil que lo hizo famoso en Blanco y Negro, en los años 80. Sus pataletas acabaron con la paciencia de su esposa Shannon Price, quien destruyó su casa y fue arrestada por violencia doméstica.
Gary Coleman se niega a crecer

Entre jugar con trenes en la sala de su casa y pasar la noche con su esposa, Gary Coleman prefiere lo primero. Si a esto se le suma que en ocasiones llora como un bebé cuando tiene hambre y que bota todo lo que encuentra cuando no consigue lo que quiere, no es una exageración decir que este hombre de 1,42 metros de estatura se niega a crecer.

La última noticia del popular Arnold de Blanco y Negro, quien tiene un amplio prontuario de escándalos, vino de su esposa Shannon Price, de 22 años, y con quien llevaba 23 meses de casado. ¿La razón? Ella no soporta su comportamiento. En un ataque de rabia lo insultó, lo echó de la casa y luego destruyó la habitación donde dormían. Shannon fue arrestada, pagó una multa de 1.205 dólares y aseguró que no quiere volver a ver a Gary en su vida.

Y es que parece que Coleman no tiene problema con expresar su descontento cuando algo no le gusta. Así lo confirmó la pelirroja aspirante a actriz que nadie sabe por qué terminó casada con el actor. “Comienza a gritar y a llorar como un bebé mientras se tira al piso o se pega en la cabeza contra las paredes. Sus pataletas son insoportables” dijo Shannon en el programa Divorce Court, al que asistió la pareja en abril de 2008 con la intención de recuperar su relación.

Pero Gary no sabe lo que eso significa. A pesar de que el actor le aseguró al diario The Sun que se trataba de su primera relación seria, tanto que había llegado virgen al altar, no se comporta como un esposo que sale a comer con su mujer ni le da regalos o viajan juntos. Él prefiere pasar el tiempo armando trenes en miniatura para venderlos en una tienda que abrió meses atrás.

“Estar con él es estar con un niño chiquito y aunque en un principio fue su dulzura lo que hizo que yo le propusiera matrimonio, su comportamiento es demasiado infantil. Hasta que destruye algo no queda contento, y no puedo con la violencia”, declaró antes de que ella misma reaccionara así.

Lo cierto es que la sonrisa encantadora con la que conquistó a los televidentes entre 1978 y 1986, cuando interpretó a Arnold, el menor de dos hermanos adoptados, hoy no es más que una expresión con la que camufla una vida llena de escándalos. Desde que el programa salió del aire, el niño de cachetes redondos que enamoró con la frase “¿De qué estas hablando Willis?” no pudo consolidar su imagen de actor serio y versátil. Si bien su pequeña estatura fue su característica más distintiva al principio de su carrera, con el paso de los años se convirtió en su peor enemiga.

Los primeros en abusar de eso fueron sus padres, quienes se aprovecharon de él y le quitaron un fideicomiso de 8,3 millones de dólares asegurando que, a sus 25 años, no era suficientemente responsable para manejarlo. Gary, en un intento por demostrar autonomía, los demandó y ganó la pelea, pero su comportamiento adulto sólo duró un año y se declaró en bancarrota en 1999.

Sin dinero en la cuenta, su vida se convirtió en la parodia preferida de la prensa sensacionalista, que reveló fotografías de la pequeña ex estrella trabajando como cuidador de parques y de guardia de un parqueadero. Desde entonces, el Gary que prometía ser un magnifico comediante gracias a su capacidad de improvisar bromas, cambió los chistes y las muecas por insultos y golpes.

Tracy Fields, una chofer de bus que se burló de Coleman cuando éste le negó un autógrafo, fue la primera víctima de los ataques de ira de este hombre, quien a pesar de su estatura no tuvo problema en cogerla a golpes. Le tocó pagar 1.665 dólares para cubrir la cuenta del hospital. Allí también envió a un joven de 24 años en 2008, después de haberlo atropellado con su carro en un callejón a la salida, porque le tomó una fotografía peleando con su esposa.

La prensa no se detuvo y parodió su expresión para llamar la atención acerca de sus comportamientos. “¿De que estás hablando Gary?” fue la frase que se multiplicó en los medios, que veían también cómo una especie de maldición afectó al elenco infantil de Blanco y Negro. Sus compañeros de set: Todd bridges (Willis) y Dana Plato (Kimberly), tuvieron problemas de drogas, fueron acusados de robo e intentos de asesinato y la bella hermana ficticia incluso posó para Playboy. Bridges salió adelante, pero Dana no se recuperó del fracaso y murió de sobredosis de analgésicos en 1999.

Gary Coleman intentó resurgir en 2004 metiéndose en la política, pero sus fans no lo apoyaron cuando se lanzó como candidato a gobernador de California y fue derrotado por Arnold Schwarzenegger. El fracaso lo obligó a participar en el reality Surreal Life, donde entró a la lista de estrellas olvidadas. Título que para su desgracia lo acompaña desde antes de haber podido demostrar todo su potencial y que ahora con su fama de histérico le será cada vez más difícil dejar atrás.

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