Jamie Oliver, lo suyo es comer sano

Este chef británico se convirtió en una celebridad gracias a sus programas de tv donde enseña a comer sanamente. También está construyendo un imperio de restaurantes y libros.
Jamie Oliver, lo suyo es comer sano

En Huntington, West Virginia, una ciudad que ostenta el título de ser el lugar con la tasa más alta de obesidad de Estados Unidos, el chef inglés Jamie Oliver no tuvo más remedio que llorar. Allí llegó el año pasado para grabar su programa y enseñarles a comer a sus habitantes, pero fue rechazado. Además de soportar la agresividad de sus entrevistados, fue sorprendido por niños que identificaban un tomate como una papa.

Esto le pasó en su reality Food Revolution, donde su misión era mostrarles cómo dejar de desayunar pizza y coca-cola. Las lágrimas fueron sólo cosa de un día. Después de convencer a sus detractores, Huntington, donde un tercio de sus 50.000 habitantes tiene sobrepeso, dejó establecido un programa de almuerzos escolares saludables.

Esta fue quizás una de las experiencias más curiosas y complicadas de Oliver, a quienes los estadounidenses descubrieron en televisión. Su programa acaba de ganar un Emmy al mejor reality y ha asegurado una segunda temporada para el 2011, en Los Ángeles.

Además, Food Revolution se convirtió en bandera de activistas que quieren llevar comida sana a los colegios. A la campaña se han unido famosos como Larry King, Jennifer Aniston, Eva Longoria, Ellen Degeneres y Oprah Winfrey.

La presencia de Jamie Oliver en la vida de los estadounidenses no es un capricho. En Inglaterra es famoso desde hace cinco años, cuando comenzó sus campañas para cambiar los malos hábitos alimenticios, y también por ser un cocinero precoz que está construyendo todo un imperio gastronómico.

Oliver es un visionario que comenzó de la nada. A los 16 años dejó el colegio de Clavering, Essex (Inglaterra), después de unas prácticas básicas de cocina en el bar de sus padres. Sus compañeros le dijeron que cocinar era cosa de mujeres pero no les hizo caso. Esos primeros conocimientos le sirvieron para entrar al Westminster Catering College.

Su primer trabajo fue en el desaparecido restaurante Neal Street, donde fue el chef pastelero; luego pasó al River Café, en el que aprendió lo que significaba “crear la más honesta y deliciosa comida”. Fue allí donde la televisión lo descubrió y en 1999, con 24 años, estrenó su primer programa: The naked chef. Se hizo tan famoso que fue invitado a cocinar para el primer ministro Tony Blair.

Desde entonces ha tenido 18 programas de televisión que se ven en más de 40 países y en los que enseña a cocinar con los ingredientes que las personas tienen a la mano. Así también montó un emporio que le ha permitido publicar trece libros de recetas, abrir dos tiendas de alimentos, ser imagen de supermercados y marcas de ollas, tener un videojuego y una empresa de catering, y abrir la cadena Jamie’s Italian, con quince restaurantes, en Inglaterra.

Su interés social lo llevó a crear Fifteen, un restaurante donde entrena jóvenes sin hogar, desempleados o drogadictos rehabilitados, para impulsarlos a crear su propio negocio. El experimento ha funcionado de tal manera que ya tiene tres franquicias (en Cornwall, Ámsterdam y Melbourne) y un show de televisión: Jamie’s Chef, que se estrenará en Fox Life el 16 de septiembre.

Suficiente para este chef que no tiene pelos en la lengua para hablar de sus colegas y que despierta celos por haber alcanzado a su edad una fortuna de 60 millones de dólares. Sin embargo, no ha dejado que la fama y el trabajo lo alejen de su esposa y sus tres hijas, con quienes todos los viernes abandona la ciudad para ser simplemente Jamie Oliver, el papá que cocina.

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