K'naan, el compositor del jogo bonito

El autor de la canción oficial del mundial de fútbol es un somalí que padeció los flagelos de la guerra y la pobreza en su país. Hoy es un reconocido artista africano.

K’naan no es un diestro jugador de fútbol pero será uno de los protagonistas del Mundial de Suráfrica. Su canción Waving flag (Bandera ondeante) fue escogida por la FIFA como el himno del Mundial entre una gran cantidad de propuestas, incluida una del reguetonero Daddy Yankee, Grito mundial.

Javis Church, productor de Nelly Furtado, descubrió en 2002 su talento musical detrás de sus ojos negros y su pelo ensortijado. En su mirada había más que ganas de cantar y rapear. K’naan necesitaba contar su historia y la de su gente. Su infancia no fue fácil. El somalí, de 31 años, es un orgulloso africano que emigró de su ciudad natal, Mogadiscio, para refugiarse junto con su madre en Canadá, mientras su padre libraba una batalla por conseguir dinero en las avenidas de Nueva York como taxista.

Sus días en Mogadiscio transcurrieron en medio del hambre, la sed, las balas y la guerra. Bien recuerda el rapero dos sucesos que marcaron su vida y que se convirtieron en motores para abandonar su tierra: “El primero fue una tarde en que tenía mucha sed y acudí al rancho de mi abuelo para visitarlo. Tenía alrededor de ocho años, hacía un calor que me cerraba los ojos, al llegar a su casa no lo encontré y me devolví sediento, como nunca había estado. De repente me detuve a mirar la pobreza de mi barrio, la desventura de mi vida, y pensé  que nunca saldría de ese lugar y nunca tendría una mejor vida. Después me arrepentí de ese pensamiento y me prometí que nunca más sentiría algo igual”.

El segundo suceso está relacionado con uno de sus amigos de infancia, uno de los que murió en la guerra, uno de los que tanto recuerda en sus canciones. K’naan estaba en la entrada de su casa. Su amigo llegó a buscarlo con un arma en la mano, y luego hizo tres disparos al aire. K’naan, sorprendido, lo abofeteó y le dijo que nunca más hiciera algo así. Momentos más tarde, el cantante comprendió las ansias de su madre por sacarlo de ese lugar.

Por eso cuenta que todos los días tiene motivos para celebrar. “Es difícil entender la fortuna de mi vida, porque pareciera que debido a mi lugar de procedencia no debería tener la más mínima oportunidad de experimentar algo como lo que tengo ahora”.

Waving flag fue considerada una de las 50 mejores canciones de 2009 según el listado de la National Public Radio (NPR). Su lírica contagiosa, sus tambores y sus coros generan sentimientos de esperanza y alegría.

Gran parte de su amor por la música, por los ritmos de la calle, se lo debe a su padre. Era él quien le enviaba desde Nueva York álbumes de hip hop de artistas como Nas y Rakim. K’naan empezó a cantar y a rapear en un inglés enredado. No terminó la escuela. Faltando un año para recibir el diploma de bachiller abandonó los estudios para inventarse una improvisada gira que lo llevó a varios estados de Norteamérica y posteriormente a oídos de su productor.

“Cuando crezca seré más fuerte,  me llamarán libertad, como un bandera ondeante, que viene y va, viene y va, disfrutemos el hermoso juego, juntos hasta el fin del día”, canta K’naan.  No olvida lo que soñó siendo un niño, ahora que parte de su historia será tarareada por el mundo entero.