La hermana pobre de David Beckham

La hermana mayor del futbolista es su mayor dolor de cabeza. Madre de tres hijos, sobrevive  con un auxilio de desempleo y es separada de un ex convicto.
La hermana pobre de David Beckham

Resulta difícil creer que esa mujer descuidada y pasada de kilos sea la hermana de David Beckham, el apuesto y saludable ex capitán de la selección inglesa de fútbol. Y no sólo por su físico desaliñado, que contrasta con el atuendo siempre impecable y medido de la estrella. Mientras su hermano –baluarte del equipo Los Ángeles Galaxy–, ingresa anualmente cerca de 27 millones de euros a su cuenta y posee una fortuna estimada en más de 128 millones, Lynne apenas sobrevive con las 164 libras de subsidio semanales que le otorga el gobierno por estar sin empleo. Con este salario bajísimo, debe alimentar a sus tres hijos: Georgina, de doce años; Freddie, de diez, y Josh, de cinco.

Pero eso no es lo malo. Los problemas económicos de Lynne van de la mano con una agitada vida sentimental, que su hermano David jamás ha visto con buenos ojos. La mayor de los Beckham se separó hace unos meses de Colin Every, de 42 años, quien estuvo en la cárcel por traficar cocaína en 1998, y en la actualidad tiene una relación con Kevin Briggs, un jardinero desempleado a quien conoció por Facebook.

Lo cierto del caso es que Briggs tampoco es ningún santo: la nueva pareja de la Beckham estuvo ocho meses en prisión por haberle pegado a su ex novia. La afectada, Lisa Gilbey, describió así a Briggs en una entrevista para un diario londinense: “Cuando está sobrio no hay problema, pero cuando bebe se convierte en una persona que no reconozco. Es como estar viviendo con Dr. Jekyll y Mr. Hyde”. Para echarle más leña al fuego, añadió: “No sé si David es cercano a su hermana, pero creo que todavía no se ha dado cuenta de la clase de hombre con que Lynne se está metiendo”.

Aunque muchos reconocen que Lynne ha sido un gran soporte para Briggs en su batalla contra el alcohol y la depresión, a David no le ha causado mucha gracia que su nuevo cuñado haya decidido mudarse a la casa de su hermana. Un incidente que no ha hecho sino engrosar la larga cadena de disgustos entre ambos: en 1999, cuando Lynne le contó que iba a casarse con Colin Every, David dejó claro que no le gustaba la unión pues ya conocía la relación del futuro marido de su hermana con las drogas. Al final, sin embargo, decidió acompañarla en el matrimonio a pesar de que su esposa Victoria prefirió quedarse en casa.

Para completar, el año pasado Lynne se unió a las protestas de más de 300 personas que le reclamaron al futbolista por el cierre de su academia de fútbol en Londres, a la cual asistían sus hijos. “No he hablado con David todavía –dijo cuando la entrevistaron en la protesta–, pero esto es una gran pérdida. No tengo adónde enviar a mis niños ahora”. A David no le gustó que su hermana hubiera preferido salir a protestar antes de comunicarse con él.

Pese a todo, el ex jugador del Manchester United y el Real Madrid ha sido siempre bastante generoso con su familia. De hecho, fue él quien en 1998 le obsequió a Lynne la casa de tres habitaciones donde vive en el barrio londinense de Romford, que le costó 250.000 libras esterlinas. Y es David, también, quien le da dinero cuando lo necesita, y le regala cupones para que haga compras en el Bluewater Shopping Centre de Londres. “Lo único que me pidió mi padre fue que cuidara de mis dos hermanas y eso es lo que he hecho siempre”, dijo Beckham en una entrevista para el Daily Mirror.

Ahora, luego de enterarse de que Lynne subsiste con el dinero que le da el gobierno, David se declaró “perplejo y enojado”. Aunque hasta el momento no se ha pronunciado oficialmente al respecto, fuentes cercanas al futbolista han dicho que cada vez le disgustan más las metidas de pata de su hermana.

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