Sylvester Stallone, las 7 vidas del héroe

A sus 63 años y cuando muchos pensaban que ya se había retirado, Sylvester Stallone volvió a poner una película suya en el primer lugar de la taquilla.
Sylvester Stallone, las 7 vidas del héroe

Al enterarse de que, tras meses de audiciones, ni siquiera lo habían escogido como extra en el reparto de El Padrino, Sylvester Stallone no tuvo más opción que vender su perro por 50 dólares para poder pagar la renta. Era tal su mala suerte a comienzos de la década del 70 que, cuando le ofrecieron 200 dólares por participar en la película pornográfica The Party at Kitty and Stud´s, no lo pensó dos veces. Desde entonces no sólo su cuerpo es famoso, también su apodo: ‘El semental italiano’.

Fue tal el éxito de ese sobrenombre que Stallone lo utilizó como epíteto de Rocky Balboa, uno de los personajes más queridos del cine estadounidense. Gracias a Rocky, Stallone comenzó a ser tomado en serio por los productores y por la crítica. Después de ver la pelea entre Muhamed Alí y Chuck Wepner el 24 de marzo de 1975, Stallone se sentó y escribió en tres días el guión de la que no sólo se convertiría en una de las franquicias más exitosas de Hollywood. También le produciría su único acercamiento al premio Oscar, en las categorías de mejor guión y mejor actor de 1976. La cinta, dirigida por John G. Avildsen, terminaría ganando el premio a la mejor película.

Porque a pesar de tener un ojo caído y la boca torcida (al nacer los doctores le lastimaron un nervio de la cara), Stallone se transformó en uno de los actores de acción más famosos del mundo. A partir de Rocky, su selvático tono de voz y su falta de expresividad pasaron de simples defectos a ser parte de su sello personal. En las series de Rocky y Rambo, y en las películas Cliffhanger, Demolition man y Asesinos, todas basadas en libretos básicos escritos por él mismo, el verdadero reto frente a las cámaras fue ponerse en forma para ganarles a los malos. ¿El resultado? Más de 1.600 millones de dólares recolectados en taquilla, sólo en Estados Unidos. ¡Y eso que prácticamente cada año es nominado a la peor actuación de la temporada!

La fórmula de interpretar al héroe desamparado y monosilábico no sólo le ha valido lugares de privilegio en la taquilla. En 1998 recibió el premio honorífico Gloria al Cineasta en el Festival Internacional de Cine de Venecia, mientras que el Instituto de Cine Americano ubicó a Rocky en el puesto número cuatro de las 100 películas más inspiradoras de todos los tiempos.

Los dos últimos capítulos de Rambo y Rocky, que terminó de filmar hace dos años, recolectaron entre ambos más de 100 millones de dólares, justo cuando nadie creía que pudiera interpretar tan inmensos personajes pasados los 60 años. Y cuando muchos creían que eso ya había sido excesivo, Stallone les dio otro golpe contundente en la mandíbula, con otra película de acción, The Expendables, que en las primeras dos semanas consiguió cerca de 50 millones de dólares en taquilla.

Su pasión por escribir, producir, actuar y dirigir continúa intacta. Para interpretar a Barney Ross, el líder de un grupo de mercenarios de The Expensables, se exigió físicamente al límite, tanto que en una escena con un ex luchador profesional, terminó en cirugía por una leve fractura de cuello. Dos semanas después, regresó a terminar de filmar al lado de Jason Stathan, Jet Li y Mickey Rourke, con quienes protagoniza la cinta.

Aunque muchos aseguran que ésta sí será su última película, él ya tiene listo el guión de la segunda parte, tras la cual planea retirarse como actor para seguirle los pasos a Clint Eastwood y poder dirigir sin tener que aparecer en ninguna escena. “Estoy en tiempo prestado y tengo que aprovechar que todavía tengo capacidad de hacer lo que más me gusta: dirigir”.

Así que habrá Stallone para rato, sólo falta esperar si se volverá a arriesgar con una historia dramática como Tierra de policías (1997), cuando se ganó el respaldo de la crítica por interpretar a un policía mediocre, o seguirá en terreno seguro con películas de acción que lo han consagrado como el héroe estadounidense por excelencia.