Tommy Hilfiger, el americano con un toque inglés

Este ícono del diseño en Estados Unidos celebra este mes sus bodas de plata. Una marca registrada que viste a la gente de modo casual con mucha sofisticación.
Tommy Hilfiger, el americano con un toque inglés

“Los cuatro mejores diseñadores de ropa de hombre son Ralph Lauren, Perry Ellis, Calvin Klein y Tommy Hilfiger”. Así se lanzó al mundo de la moda este visionario, con este atrevido anuncio publicitario puesto en el corazón de Nueva York cuando era un desconocido. Sucedió en 1985, poco antes de lanzar su primera colección masculina: Thomas Jacob Hilfiger se puso a la par de diseñadores famosos y desde ese momento dejó ver su gran personalidad, la confianza en todo lo que tenía proyectado para su carrera. Ahora cumple 25 años caminando por un sendero en el que ha hecho transitar varias colecciones de ropa, accesorios, perfumes, programas de televisión, obras benéficas, libros de moda y música escritos por él mismo. Por algo es considerado uno de los diseñadores más carismáticos de Estados Unidos.

Y es que el carácter del llamado “prestidigitador de tendencias urbanas” no es casual. Desde los 18 años, en el furor de los años sesenta, se vestía como una estrellas de rock: llevaba el pelo largo y tocaba guitarra en las fiestas, imponía su propio estilo. “Todos mis amigos querían parecerse a mí”, cuenta. Y con esta seguridad se aventuró en 1969 a abrir su primer negocio de ropa en Nueva York: People’s Place. Vendía ropa hippie hecha en jean y creada por pequeños diseñadores para la gente de su edad, pero los malos manejos administrativos lo llevaron a la quiebra. Sin embargo, no se decepcionó. Lejos de alejarlo de sus sueños, el fracaso lo llevó a imaginar el estilo preppy-chic, que hoy le permite contar con más de mil tiendas en todo el mundo, incluida la más reciente, de más de 2.000 metros cuadrados, en el número 681 de la Quinta Avenida de Nueva York.

Tommy Hilfiger es un imperio, una marca que se ha destacado por un estilo que él define como “el clásico americano con un punto inglés”. Durante 25 años, el neoyorquino ha sabido rescatar y renovar constantemente los pantalones tipo chino, los caquis y la clásica camisa de botones de su primera colección, para llevarlos de una manera “casual pero refinada”. Este experto en reinterpretar la música, los viajes, el cine, los paisajes, la arquitectura y la pluriculturalidad de Nueva York en sus colecciones, se describe como un creador de prendas atemporales con detalles actualizados: “Me he mantenido fiel a la reinvención de los clásicos más famosos, trasladándolos a diseños juveniles”, dice.

Pero su éxito no es atemporal. El eterno abanderado de la moda ready-to-wear se prepara para festejar el aniversario número 25 con su tradicional desfile de septiembre en la Semana de la Moda de Nueva York. Aparte, lanzará “The Icon Collection”, una muestra de “clásicos americanos” inspirada en sus íconos de todos los tiempos que reúne 25 prendas esenciales como blusas blancas, jeans o impermeables; y alista también para este mes la publicación de Tommy Hilfiger por Tommy Hilfiger, un libro en edición limitada de 1.000 ejemplares en el que se verá su trayectoria profesional con más de 200 imágenes en 144 páginas encuadernadas a mano. “Este libro es una culminación de mi vida profesional en el que comparto algunos de mis pensamientos más íntimos a lo largo de los años. Equivale a contarle a un amigo mis recuerdos familiares y cómo he llegado adonde estoy y adonde quiero llegar”.

Una vida de diseño que no se detiene y para la que ya tiene planeado su siguiente proyecto: diseñar muebles con un toque “clásico-moderno”. Para Tommy Hilfiger, este es un momento que todavía no quiere resaltar como el mejor de su carrera… Al fin y al cabo, aún sigue esperando que llegue algo más grande.

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