A las celebridades les dio por escribir

Pamela Anderson, Britney Spears, Chuck Norris y Madonna son sólo algunos de los artistas que se han dejado tentar por la escritura de novelas. La revelación es Ethan Hawke.
A las celebridades les dio por escribir

BRITNEY SPEARS. Con mi mamá también

En la contraportada de la primera y única novela escrita por Britney Spears, A mother’s gift, la cantante rodea a su mamá con un abrazo. Ambas sonríen. El mensaje parece ser claro: en sus vidas fluye el amor y la comprensión. Debajo de la fotografía, se lee: “Britney & Lynne Spears”. Y más abajo, la síntesis de la novela: “Holly Faye Lovell claro que puede cantar. Todos en Biscay, Misisipi, lo saben.

Sin embargo, cuando a los catorce años se convierte en la estudiante más joven en ganar una beca para estudiar en la reconocida Escuela de Música de Haverty, el sueño de convertirse en una estrella de la música se pone en marcha”. La vida de Faye Lovell con sus alegrías y tristezas, por supuesto, está basada en la vida de Britney Spears, de manera que por momentos al lector lo asalta la pregunta de por qué Spears se decidió a escribir una novela con su mamá en vez de escribir una autobiografía. Una investigación rápida revela la respuesta: Britney Spears ya había escrito una autobiografía.

“Los rumores son el plato del día en los pueblos del sur, y Biscay, Misisipi, no podía ser la excepción. Los rumores se pasean por los patios de las escuelas, se filtran en las cafeterías y llegan a los campanarios de las iglesias. En Biscay, el mundo gira gracias a los rumores”.

CHUCK NORRIS. Una de vaqueros

Quien quiera que haya disfrutado con las películas del viejo Oeste va a encontrar en esta nueva entrega de los Jinetes justicieros los elementos clásicos del género. Chuck Norris y sus compañeros de escritura, Ken Abraham, Aaron Norris y Tim Grayem, cuentan las peripecias en las que se ve envuelto el capitán Ezra Justice y sus hombres, luego de ser llamados por el general Sherman para combatir a la resistencia del ejército confederado que se niega a dar por perdida la guerra. Ambientada durante la época de la Guerra Civil que desoló la Costa Este americana.

“Seis hombres a caballo, fuertemente armados, entraron despaciosamente al pueblo de Clinton, Misuri, revisando a su alrededor cualquier señal que les advirtiera si podía haber problemas y mirando fijamente como dispuestos a dar la pelea. Al frente del grupo cabalgaba el capitán Ezra Justice”.

PAMELA ANDERSON. Al desnudo

La segunda novela de la ex guardiana de la bahía, Star struck, es un tour de force para cualquiera que quiera conocer un poco más de ella. La trama de la novela gira alrededor de la relación turbulenta que mantuvieron la actriz y el cantante de rock Tommy Lee. Comienza cuando la modelo Star Wood Leigh (es decir, Pamela) se despierta en un lugar extraño (un hotel en México), desnuda al lado de Jimi Deeds (es decir, Tommy Lee). Después de varias preguntas (¿cómo llegue aquí?, ¿qué haces tú ahí?, ¿qué le echaste a mi trago?) Star y Jimi se se enfrascan en un combate sexual ante el ojo titilante de una cámara de video. A partir de ahí, la novela se convierte en un folletín de suspenso con mucha voluptuosidad.

“¿Por qué me duelen los pezones?, fue lo primero que pensó Star tras despertarse de un sueño profundo y deslizar sus manos por su cuerpo desnudo para detenerse en los peo confederado que se niega a dar por perdida la guerra. Ambientada durante la época de la Guerra Civil que desoló la Costa Este americana. “Seis hombres a caballo, fuertemente armados, entraron despaciosamente al pueblo de Clinton, Misuri, revisando a su alrededor cualquier señal que les advirtiera si podía haber problemas y mirando fijamente como dispuestos a dar la pelea. Al frente del despertarse de un sueño profundo y deslizar sus manos por su cuerpo desnudo para detenerse en los peo confederado que se niega a dar por perdida la guerra. Ambientada durante la época de la Guerra Civil que desoló la Costa Este americana.

“Seis hombres a caballo, fuertemente armados, entraron despaciosamente al pueblo de Clinton, Misuri, revisando a su alrededor cualquier señal que les advirtiera si podía haber problemas y mirando fijamente como dispuestos a dar la pelea. Al frente del grupo cabalgaba el capitán Ezra Justice”.

PAMELA ANDERSON. Al desnudo

La segunda novela de la ex guardiana de la bahía, Star struck, es un tour de force para cualquiera que quiera conocer un poco más de ella. La trama de la novela gira alrededor de la relación turbulenta que mantuvieron la actriz y el cantante de rock Tommy Lee. Comienza cuando la modelo Star Wood Leigh (es decir, Pamela) se despierta en un lugar extraño (un hotel en México), desnuda al lado de Jimi Deeds (es decir, Tommy Lee). Después de varias preguntas (¿cómo llegue aquí?, ¿qué haces tú ahí?, ¿qué le echaste a mi trago?) Star y Jimi se se enfrascan en un combate sexual ante el ojo titilante de una cámara de video. A partir de ahí, la novela se convierte en un folletín de suspenso con mucha voluptuosidad.

“¿Por qué me duelen los pezones?, fue lo primero que pensó Star tras despertarse de un sueño profundo y deslizar sus manos por su cuerpo desnudo para detenerse en los pezones adoloridos que le habían quitado el sueño. El contacto la estremeció. Quiso abrir los ojos, pero no pudo. El cuarto estaba lleno de luz. Levantó su mano a manera de visera, tan sólo para quedar cegada por el resplandor de un anillo inmenso de diamantes que no estaba en su dedo antes de irse a dormir”.

MADONNA. La musa infantil

El día en apareció el primero de los cinco libros infantiles con los que Madonna se estrenaba como escritora, las librerías de Estados Unidos e Inglaterra agotaron sus existencias. Con esto, la reina del pop dejaba en claro que, al igual que Midas, todo lo que tocaba ?o cantaba o escribía? podía convertirlo en oro. The adventures of Abdi cuenta la historia de un pequeño huérfano que es adoptado por un joyero llamado Eli. Un buen día, un emisario del rey visita a Eli y le encarga que elabore un collar que brille como el sol para adornar el cuello de la reina. El plazo que se le otorga son cuatro semanas. Un viaje, la lucha entre el bien y el mal y una lección moral son los ingredientes con los que la “chica material” le da rienda suelta a su lado espiritual. Hay quienes dicen, sin muchos argumentos, que Madonna no es la autora de los libros.

“Hace mucho tiempo, en una tierra muy, muy lejana, donde la arena y las montañas se extendían tan lejos como alcanzaba la mirada y las serpientes encantadas se paseaban por las calles, vivía un pequeño niño llamado Abdi”.

ETHAN HAWKE. Un novelista de verdad

Que el epígrafe de la segunda novela de Ethan Hawke, Ash wednesday, recurra a una frase de los Rolling Stones y no a una de William Faulkner o de John Steinbeck, indica a las claras el ritmo que tendrá la historia: “Let’s do some livin’, after we die”.

La trama gira alrededor de la relación entre Jimmy, un desertor del ejército, y su novia Christy, que ha emprendido la huida. A partir de ahí, Hawke le hace un tributo justo y contemporáneo a las novelas de carretera, poniendo a rodar a sus personajes a lo largo de las calles de Albany, Nueva Orleans y algunas ciudades de Texas. Que el sello Vintage Books de Random House se haya decidido a publicar esta segunda novela de Hawke, habla bien del trabajo con que el actor de Reality Bites ha asumido su faceta como escritor.

“Manejaba un Chevy Nova 370 modelo 69 con rines de magnesio y doble tubo de escape. Vaya si era un carro fenomenal. Sin el silenciador, sonaba como una Harley. A la gente le gusta eso. Mientras manejaba, podía ver mi rostro reflejado en el espejo retrovisor de la puerta. Lo hago todo el tiempo. No puedo evitar mirarme en cualquier cosa que me refleje. No es algo de lo que me sienta orgulloso, desearía poder evitarlo, pero lo cierto es que lo hago. Soy un vanidoso de los mil dee paseaban por las calles, vivía un pequeño niño llamado Abdi”.

ETHAN HAWKE. Un novelista de verdad

Que el epígrafe de la segunda novela de Ethan Hawke, Ash wednesday, recurra a una frase de los Rolling Stones y no a una de William Faulkner o de John Steinbeck, indica a las claras el ritmo que tendrá la historia: “Let’s do some livin’, after we die”.

La trama gira alrededor de la relación entre Jimmy, un desertor del ejército, y su novia Christy, que ha emprendido la huida. A partir de ahí, Hawke le hace un tributo justo y contemporáneo a las novelas de carretera, poniendo a rodar a sus personajes a lo largo de las calles de Albany, Nueva Orleans y algunas ciudades de Texas. Que el sello Vintage Books de Random House se haya decidido a publicar esta segunda novela de Hawke, habla bien del trabajo con que el actor de Reality Bites ha asumido su faceta como escritor.

“Manejaba un Chevy Nova 370 modelo 69 con rines de magnesio y doble tubo de escape. Vaya si era un carro fenomenal. Sin el silenciador, sonaba como una Harley. A la gente le gusta eso. Mientras manejaba, podía ver mi rostro reflejado en el espejo retrovisor de la puerta. Lo hago todo el tiempo. No puedo evitar mirarme en cualquier cosa que me refleje. No es algo de lo que me sienta orgulloso, desearía poder evitarlo, pero lo cierto es que lo hago. Soy un vanidoso de los mil dee paseaban por las calles, vivía un pequeño niño llamado Abdi”.

ETHAN HAWKE. Un novelista de verdad

Que el epígrafe de la segunda novela de Ethan Hawke, Ash wednesday, recurra a una frase de los Rolling Stones y no a una de William Faulkner o de John Steinbeck, indica a las claras el ritmo que tendrá la historia: “Let’s do some livin’, after we die”.

La trama gira alrededor de la relación entre Jimmy, un desertor del ejército, y su novia Christy, que ha emprendido la huida. A partir de ahí, Hawke le hace un tributo justo y contemporáneo a las novelas de carretera, poniendo a rodar a sus personajes a lo largo de las calles de Albany, Nueva Orleans y algunas ciudades de Texas. Que el sello Vintage Books de Random House se haya decidido a publicar esta segunda novela de Hawke, habla bien del trabajo con que el actor de Reality Bites ha asumido su faceta como escritor.

“Manejaba un Chevy Nova 370 modelo 69 con rines de magnesio y doble tubo de escape. Vaya si era un carro fenomenal. Sin el silenciador, sonaba como una Harley. A la gente le gusta eso. Mientras manejaba, podía ver mi rostro reflejado en el espejo retrovisor de la puerta. Lo hago todo el tiempo. No puedo evitar mirarme en cualquier cosa que me refleje. No es algo de lo que me sienta orgulloso, desearía poder evitarlo, pero lo cierto es que lo hago. Soy un vanidoso de los mil demonios. Sé que puede resultar chocante. Cuando me veo en el espejo, la mayor parte del tiempo lo hago para revisar si soy el mismo o si he cambiado en alguien que quisiera ser, en un bandido mexicano o en alguien por el estilo”.