El viaje a la luna... ¿de papel?

Cuarenta años después del primer alunizaje, hay quienes sostienen todavía que todo fue un burdo montaje de la NASA. La pregunta de los escépticos es: “Si hubiera sido cierto, ¿por qué de pronto no volvimos?”. CROMOS presenta algunas de las dudas y su defensa científica.

Las misiones Apolo no habían llegado a su fin cuando los escépticos declararon que todo era una farsa. Que aquel 20 de julio de 1969 ningún hombre había pisado la Luna. El padre de todos ellos fue Bill Kaysing, quien en 1974 publicó el libro Nunca fuimos a la Luna. Luego surgieron incrédulos como Bart Sibrel, Ralph Rene y David Percy, quienes con documentales y nuevos libros sobre el tema ampliaron sus dudas más allá de toda evidencia y finalmente pusieron también a dudar a sus propios compatriotas: el 6% de los estadounidenses cree posible que todo haya sido un montaje de la NASA.

Hay quienes, inclusive, se comieron el cuento de un falso documental, dirigido por William Karel y titulado El lado oscuro de la Luna, en el que se afirma que la farsa había sido dirigida, en la Tierra, por Stanley Kubrick en los mismos escenarios donde filmó 2001 Odisea del espacio.

¿El motivo del montaje? El afán de Estados Unidos de ganarle la guerra espacial a la Unión Soviética, que ya había puesto a un hombre en el espacio: Yuri Gagarin.

Ni la comunidad científica ni los hombres de la NASA se han tomado el trabajo de refutar la teoría de la conspiración por considerar poco menos que indigno dar explicaciones a tamaña ridiculez. Mientras tanto, páginas como http://www.moonmovie.com/ siguen divulgando evidencias del montaje, con videos y fotografías explicativas.

Frente a ellas, bloguistas aficionados han puesto en la red sus propias páginas para tumbar, una a una, las hipótesis de la farsa. Finalmente los realizadores del programa Cazadores de mitos, en su edición del 27 de agosto de 2008, llegaron a la conclusión de que las dudas eran descabelladas.

A continuación, algunas de las dudas sobre el viaje a la Luna y la defensa científica.

La bandera que ondea sin viento

En los videos se nota claramente que la bandera clavada en la Luna, ondea. Los escépticos opinan que esto no puede suceder en ausencia de atmósfera y de viento. La explicación es que la bandera ondea mientras los astronautas están atornillando el asta. Segundos después de haberla dejado en su sitio, se nota en los mismos videos que la bandera no vuelve a moverse, a pesar de que ellos sí lo hacen.

Hay una segunda fuente de luz

Los escépticos sostienen que la única explicación posible para que las fotos muestren con nitidez el traje de Edwin ‘Buzz’ Aldrin y la bandera de Estados Unidos en el módulo lunar justamente en el lado donde queda la sombra es que hay una segunda fuente de luz diferente de la del Sol. La razón científica es que, por un lado, tanto el traje como el letrero estaban diseñados para reflejar la luz; por el otro, la superficie de la Luna y los aparatos también reflejaban la luz del Sol, inclusive con mayor intensidad que en la Tierra.

Los incrédulos también sospechan del alunizaje porque no hay rastros de él ni debajo del módulo ni en las patas, que lucen demasiado limpias tras semejante faena. La razón es que en una Luna sin viento no se forman nubes de polvo tal y como sucede en la Tierra, sino que las partículas salen despedidas hacia afuera. Por otro lado, el módulo no pesaba tanto como parece. Partió con 18 toneladas de la Tierra, pero al llegar a la Luna ya pesaba sólo 8. La escasa gravedad del satélite, seis veces menor que la terrestre, también atenuó el alunizaje, pues se necesitaba mucha menor fuerza que la requerida en la Tierra.

No hay ninguna estrella en el horizonte

Los abogados del diablo han dicho que es muy raro que no haya estrellas en el horizonte y que los astronautas no las hubieran nombrado, cuando una noche sin atmósfera debía ser ideal para observarlas. La explicación es que las cámaras Hasselblad estaban capacitadas para reducir el intenso brillo que manaba del suelo lunar. Los propios astronautas tenían visores oscuros para resistir el efecto. Para tomar una fotografía en un lugar muy luminoso, es necesario tener un tiempo de exposición muy breve, insuficiente para captar estrellas. Eso fue lo que ocurrió en la Luna.

Los escépticos alegan también que las sombras que genera una única fuente de luz, el Sol, deben ser paralelas, y no como se ven en la foto, lo que comprueba que hay otra fuente de luz. Esto no es cierto. La proyección de las sombras varía dependiendo de la superficie del terreno, de la distancia y de los ángulos relativos. El fenómeno es fácilmente observable en la Tierra.

La cuarentena sospechosa

No hay ninguna estrella en el horizonte

Los abogados del diablo han dicho que es muy raro que no haya estrellas en el horizonte y que los astronautas no las hubieran nombrado, cuando una noche sin atmósfera debía ser ideal para observarlas. La explicación es que las cámaras Hasselblad estaban capacitadas para reducir el intenso brillo que manaba del suelo lunar. Los propios astronautas tenían visores oscuros para resistir el efecto. Para tomar una fotografía en un lugar muy luminoso, es necesario tener un tiempo de exposición muy breve, insuficiente para captar estrellas. Eso fue lo que ocurrió en la Luna.

Los escépticos alegan también que las sombras que genera una única fuente de luz, el Sol, deben ser paralelas, y no como se ven en la foto, lo que comprueba que hay otra fuente de luz. Esto no es cierto. La proyección de las sombras varía dependiendo de la superficie del terreno, de la distancia y de los ángulos relativos. El fenómeno es fácilmente observable en la Tierra.

La cuarentena sospechosa

La más descabellada de todas las evidenciasdulo no pesaba tanto como parece. Partió con 18 toneladas de la Tierra, pero al llegar a la Luna ya pesaba sólo 8. La escasa gravedad del satélite, seis veces menor que la terrestre, también atenuó el alunizaje, pues se necesitaba mucha menor fuerza que la requerida en la Tierra.

No hay ninguna estrella en el horizonte

Los abogados del diablo han dicho que es muy raro que no haya estrellas en el horizonte y que los astronautas no las hubieran nombrado, cuando una noche sin atmósfera debía ser ideal para observarlas. La explicación es que las cámaras Hasselblad estaban capacitadas para reducir el intenso brillo que manaba del suelo lunar. Los propios astronautas tenían visores oscuros para resistir el efecto. Para tomar una fotografía en un lugar muy luminoso, es necesario tener un tiempo de exposición muy breve, insuficiente para captar estrellas. Eso fue lo que ocurrió en la Luna.

Los escépticos alegan también que las sombras que genera una única fuente de luz, el Sol, deben ser paralelas, y no como se ven en la foto, lo que comprueba que hay otra fuente de luz. Esto no es cierto. La proyección de las sombras varía dependiendo de la superficie del terreno, de la distancia y de los ángulos relativos. El fenómeno es fácilmente observable en la Tierra.

La cuarentena sospechosa

La más descabellada de todas las evidencias es la de la cuarentena. Los escépticos sostienen que el período en el que los astronautas permanecieron aislados una vez regresaron a la Tierra sirvió para aleccionarlos sobre qué era lo que debían responder en las entrevistas y ruedas de prensa. Sostienen, además, que es muy raro que un hombre como Neil Armstrong se hubiera negado a conceder entrevistas de ahí en adelante.

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