Toya Montoya, la experta trotamundo

La modelo y presentadora nos habló de sus experiencias como turista y reveló algunos de sus secretos a la hora de viajar.
Toya Montoya, la experta trotamundo

 

> Un secreto para empacar la maleta.

Poner siempre la ropa estirada.
 

> Algo que no le pueda faltar en su equipaje.

Una camisilla blanca.
 

> Algo que siempre lleve y casi nunca usa.

Zapatos altos.
 

> ¿Primera clase o turista?

Para viajes cortos, turista. Para los largos, primera.
 

> ¿Viaje de mochila o de cinco estrellas?

¡Mezcladísimo!
 

> ¿Qué es lo que más le gusta de viajar?

Conocer distintas culturas.
 

> ¿Y lo que menos?

Tener que regresar.
 

> Un lugar para volver siempre.

México, siempre México.
 

> Las mejores vacaciones de su vida.

Las vacaciones son todas buenísimas.
 

> ¿A dónde fue en su primer viaje en avión?

A Santa Marta.
 

> ¿De qué país fue el primer sello en su visa?

De Estados Unidos.
 

> Un aeropuerto que la haya dejado impresionada.

Barajas, en Madrid.
 

> Qué objeto se llevaría a una playa desierta.

Definitivamente una hamaca.
 

> ¿Cuál ha sido su mayor extravagancia en un viaje?

Cero extravagancias.
 

> ¿Quién es su mejor compañía para salir de viaje?

Mi novio.
 

> ¿Cuál ha sido su viaje más largo?

Un mes y medio en Europa.
 

> ¿Le han negado alguna visa?

No, nunca.
 

> ¿Cómo supera el jet lag?

Durmiendo. No hay más que hacer.
 

> ¿Y lo más raro?

Raisilla, un trago indígena.
 

> Un buen paseo en carro.

De Cancún a San Cristóbal de las Casas, en México.
 

> Otro en tren.

De Cusco a Machu Picchu, en Perú.
 

> La llamada de larga distancia más costosa de su vida.

Una inolvidable de 200 dólares.
 

> El plato más exótico que ha comido.

Porcones, champiñones salvajes del Amazonas, estrellados.
 

> La mejor comida que ha probado.

La peruana.
 

> Una que no volvería a pedir nunca.

Tiburón.
 

> La discoteca más prendida en la que ha rumbeado.

La Puerta, en Santa Marta.
 

> El mejor guía turístico que ha conocido.

Una guía española en los campos de concentración en Berlín.
 

> ¿Y el peor?

Un guía mexicano en Palenque, Chiapas.
 

> Un buen libro para llevar.

Lonely Planet.
 

> Un plan que no puede faltar.

Conocer los mercados públicos.
 

> Un regalo que no puede olvidar.

El de “la flaca”, mi hermana.
 

> Una foto que quisiera enmarcar.

La de mis pies frente a la Sagrada Familia en Barcelona.
 

> Un idioma imposible de hablar.

El holandés.
 

> ¿Qué música lleva siempre?

De todo un poco, pero menos merengue.
 

> ¿Qué se ha llevado de un hotel?

Las toallas chiquitas.
 

Algo que no quisiera que se viera a través de los rayos X del aeropuerto.

Los 400.000 potes que siempre llevo: cremas, champú, bronceador, bloqueador…
 

¿A dónde no iría de vacaciones?

A ningún lugar pequeño con más de dos hoteles ‘todo incluido’.
 

La mejor ropa para viajar.

Con cualquiera que sea cómoda, pero nunca una sudadera.
 

¿Con quién preferiría naufragar?

Con Juan del “Mar”.
 

Un buen consejo para viajeros.

Viajar con poco equipaje.
 

¿Qué es lo más caro que ha comprado en otro país?

Un colchón.
 

¿Algo que no se deba hacer o decir en algún país?

“Vamos a parchar” en México, sería como decir: “vamos a tener sexo”.

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