Bradley Cooper, más que una cara bonita

Estar nominado por tercer año consecutivo a un premio Óscar es prueba suficiente de que su éxito no radica en su físico sino en su talento.
Bradley Cooper, más que una cara bonita

Es evidente que, a sus 40 años, Bradley Cooper es uno de los hombres más sexis de Hollywood. Decir lo contrario sería una estupidez. Pero más grave aún, sería asegurar que es la única razón por la que triunfa.

Para alejarnos de preferencias y gustos personales, llevemos esto a cifras. Ha actuado en 28 películas y 16 series de televisión. Su primera aparición fue en 1998 en Sex and the City, donde interpretó a uno de los intereses amorosos de Sarah Jessica Parker. A este le siguieron varios roles pequeños que captaron la atención del director David Wain, que lo llamó para participar en la película Wet Hot American Summer al lado de Paul Rudd y Elizabeth Banks. 

No fue la mejor en taquilla pero su actuación supo abrirle camino a producciones como la serie Alias (2001), donde apareció en 46 capítulos al lado de Jennifer Gardner, y en las películas Al límite de la verdad (2002) con Ben Affleck y Samuel L. Jackson; y La cámara secreta (2002). Su gran oportunidad vino siete años después con un protagónico en la comedia ¿Qué pasó ayer?, que en su primer fin de semana recaudó 45 millones de dólares, manteniéndose en este lugar por dos semanas consecutivas.

Su habilidad para la comedia y la acción ya estaba demostrada. Pero como todo buen actor, Bradley estaba anhelando un papel con el que pudiera explorar su calidad dramática, y que lo alejara un poco de la imagen de galán y del hombre más sexi de Hollywood, como lo nombró la revista People en 2011. Y ese deseo tenía nombre propio: Pat Solitano, un hombre bipolar que tiene que vivir con sus padres después de salir de un psiquiátrico, en la película El lado bueno de las cosas (2012).

Su interpretación no solo recibió el respaldo de la crítica, sino que le valió su primera nominación a un Óscar en la categoría de mejor actor, al lado de Hugh Jackman, Joaquin Phoenix, Denzel Washington y Daniel Day Lewis. Aunque perdió frente al último, Bradley Cooper se sintió como un ganador por el solo hecho de estar nominado al lado de su actor favorito de toda la vida. 

Y aunque algunos pensaron que este reconocimiento fue un golpe de suerte, el rubio de ojos azules y abdominales marcados demostró que lo suyo es puro talento. Su interpretación de Richie DiMaso, un agente del FBI que rompe las reglas con tal de ascender en su carrera,  le ganó su segunda nominación al óscar, esta vez en la categoría de actor de reparto. En esa oportunidad compitió con Michael Fassbender y Jared Leto este último se llevó el premio.

En esta edición compite con Steve Carrell, Benedict Cumberbatch, Michael Keaton y Eddie Redmayne a Mejor actor. Keaton ya ganó en los Golden Globes y aún no sabemos que puede pasar con Cooper, porque más allá de subirse al escenario a recibir la estatuilla, ya dejó claro que es uno de los mejores actores de su generación, y muchísimo más que una cara bonita. 

 

últimas noticias

¿Cómo revivir la pasión con tu pareja?

Las ventajas de la masturbación femenina

Los suplementos de la mujer