¿Qué debo hacer sí mi perro me muerde?

Mi perro lo hizo en diciembre, yo pude evitarlo, pero tampoco lo hice. Y menos supe calmarlo. Quedé en shock mentalmente, aunque mi cuerpo se movía como tratando de soltarse sin lograrlo con facilidad. Un aprendizaje más para mí como dueña que para él.

Foto: iStock.

Desde hace cinco años Bruno, un cocker springer, vive con mi familia. Es bien hogareño, sale solo cuando en su hora de paseo diario, pero eso sí, tiene como hobby ladrarle a todos los que pasan frente a la casa, ya sean adultos, jóvenes, niños o perros. No es peleón, excepto sí otro perro persigue a los dos gatos que también viven con nosotros, porque de hecho una vez una perra lo atacó y él no supo defenderse. Sin embargo, hace unos tres años mordió a uno de mis hermanos y a mí en diciembre. 

Mi hermano regresó a casa de un viaje por Cartagena, Bruno estaba debajo de la mesa del comedor y cuando se agachó a saludarlo, él se lanzó y le mordió la nariz. La angustia al no saber qué hacer fue abrumadora, no lo soltaba, y peor con los gritos que se generaron con la situación. Cuando lo hizo, se castigó ipso facto, encerrándolo en un cuarto y después de 2, casi 3 horas se le permitió salir. 

En mi caso fue por un muñeco que le acaba de regalar. El se acostó con mi mamá en mi cama y mordía el muñeco, se le cayó al piso y yo lo recogí, luego quise acostarme debajo de él, no al lado; pero primero me lancé a darle un pico en la cabeza y su reacción fue morderme al lado de la boca, también los dedos de la mano derecha. No me soltaba. Mi mamá quería meterse para que no me mordiera más, pero yo solo evitaba que eso pasara para que no la mordiera a ella también. No supe calmarlo. Quedé en shock mentalmente, aunque mi cuerpo se movía como tratando de soltarse sin lograrlo con facilidad. Solo mi hermano, al que mordió antes, fue el que me ayudó a salir de esa escena. Lo frenó y castigó de la misma manera que la primera vez. Después de casi un día y medio volví a dirigirme hacia él. En este caso siento que él pensó que iba a quitarle su muñeco y no quería eso, no debí darle un pico.

Mientras lloraba del dolor por la mordedura y por sentirme algo traicionaba, pensaba en qué frente a una situación así uno no sabe cómo reaccionar para frenar al perro, hacer que se calme y deje de morder. También sobre ¿cuál es la forma correcta de castigarlo para que no vuelva a pasar?, ¿debe llevarse a un curso con entrenador para que tanto él, como el dueño sean educados y evitar esas situaciones?. Cuestionamientos para que evitemos una situación así o sí vuelve a ocurrir, la opción no sea recurrir a casos extremos como abandono o aplicarle una inyección porque quizá puede ser controlado. 

Para ello, consulté a la médica veterinaria Carolina Alarcón Quintana, especialista en Medicina Interna de Pequeños Animales de 'Laika'. (Te puede interesar: Conoce a 'Laika', la plataforma donde encontrarás a domicilio todo lo que necesita tu mascota)

¿Por qué reaccionó así?

Hay dos situaciones diferentes que se plantean, pero tienen algo en común. En la primera situación el perro está debajo de una mesa, la cual es su territorio, y el amo, sin querer, entra a irrespetar su espacio. En la segunda situación está en juego un muñeco que le pertenece y él siente que se lo quieren quitar, incluyendo además que de nuevo no se respeta su espacio al lanzarse la dueña a besarlo. Es importante ver las señales que el perro emite, como elevar el labio superior o un gruñido no muy fuerte y respertar su espacio.

- ¿Es cierto que pegarle en las orejas ayuda a calmarlo?

 No, no es cierto y sin más explicaciones, es un mito.

- ¿Cómo calmarlo?

Evitar halarlo de cualquier parte del cuerpo porque puede seguir alterándose, lo que se debe hacer es distraerlo o asustarlo a través de aplausos, haciendo mucho ruido con algún objeto o gritándole fuerte y en seco que pare, puede ser un "no".

- ¿Cuál es la forma correcta de castigarlo?

Más que un castigo, el humano debe empezar a entender al perro observando sus expresiones y escuchándolo porque son su sistema de comunicación, además respetar su espacio, así evitaremos accidentes. Cuando un perro está molesto por algo o con alguna situación, expresará señales y alguna de ellas puede terminar en agresividad.

- ¿Es probable que, con la ayuda de un entrenador o experto, él deje de hacerlo?

Como son errores de comunicación entre el dueño y el perro, primero debemos dejar las malas interpretaciones como por ejemplo: “mi perro me mordió sin aviso” o “mi perro es agresivo o muy dominante”, con esto quiero decir que no hace falta un entrenador o experto, solo es cuestión de conocerlo, porque la mayoría de veces el perro muerde solo por miedo.

- ¿Qué debe tomar el humano atacado? ¿Es indispensable ir al médico?

Antes que nada se debe mantener la calma, cuando hay una mordedura debemos tener en cuenta que estas van desde superficiales a más profundas o con desgarro sí es una mordedura de apriete, y en ese orden de ideas, sí son superficiales no existe más que el susto del momento, pero sí es más profunda se debe acudir a un centro médico para hacer una correcta asepsia de la herida y si es el caso hacer suturas.

- El perro tiene todas las vacunas, ¿hay algún riesgo en el humano?

Si existe algún desgarro, las bacterias penetrarán en la herida y lo mejor ante esto es la asepsia, así que es mejor acudir al médico.

- ¿Cómo volver a confiar en el perro?

El perro es el mejor amigo del hombre, necesita amor, confianza y desde luego limites. Todo va en el dueño, corregir malos hábitos en los paseos y en casa es lo mejor que se puede hacer. Pero no hay porque sentir desconfianza de ellos, solo nos brindan amor, seguridad y buenos momentos.

- ¿Qué hacer sí otro perro ataca a mi perro? ¿Cómo separarlos? ¿Cómo verificar que esté bien? ¿Qué hacer con el dueño?

Lo que debemos tener en cuenta es que los paseos diarios no se pueden convertir siempre en peleas con otros perros, esto se debe a problemas de socialización, que el perro es muy territorial o también que en la zona hay alguna perra en celo.

Esto es lo que se debe hacer:

- No halar el collar del perro porque se puede voltear y él terminaría mordiendo la mano del dueño.

- Gritar, aplaudir o golpear algo que haga mucho ruido puede distraerlos para que dejen la pelea.

- Mojarlos con una manguera o un balde, o lo que se tenga a mano es un buen método de distracción. En la mayoría de los casos se alejan y lo único es que se mojarán, pero no existirán heridas.

- Usar barreras para separarlos, cartón o palos grandes pueden servir.

- Cuando ya hay una pelea en la que nada de lo anterior sirve se puede acercar a los dos perros por detrás, sujetarlos de las patas traseras y levantarlas como en posición de carretilla haciendo círculos para un lado, así los perros se sienten sin equilibrio y soltarán al otro o a la persona. Una vez se hayan separado se debe evitar contacto visual.

- Ya separados, examinarlos para ver que no haya heridas de gravedad y sí las hay, ir al médico veterinario.

Pero lo primero que debes hacer al salir es colocarle bozal y traílla, y cuando estés en el parque observar cómo es el comportamiento de juego con otros perros. Sí es juego brusco, es mejor intervenir antes de que se convierta en pelea, enséñalo a jugar en modo amable y también enséñale mandos desde lejos, por si tienes que llamar, él obedezca y llegue a ti con solo un llamado (sonido).

Con el dueño del otro animal solo queda saber si el perro está vacunado y darle consejos para que también evite estas peleas.

- ¿Hay algún aprendizaje para el humano y el perro, luego de esto?

¡Claro que sí!  más que para el perro es para el humano. Nosotros como seres pensantes somos los que podemos tener las situaciones bajo control, de nosotros depende evitar las peleas con lo que mencionaba anteriormente, bozal, traílla y mandos esenciales para que el perro obedezca.

 

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