Mis favoritas son siete

En la recta final del Concurso, la tensión y el nerviosismo comienzan a provocar malas pasadas. Las que mejor dominen los contratiempos y conserven la calma sacarán ventaja. Estas son mis opcionadas.

Empieza el momento de los lamentos. Muchas pensarán: “¿Por qué no me hice esto o aquello?”; “si me hubiera cuidado...”; “si no me hubiera dejado convencer de hacerme X o Y procedimiento que se hizo notorio y lo están criticando”; “si me hubiera preparado más a conciencia”... En fin, la realidad es que ha llegado la recta final del concurso, donde las favoritas se destacan por encima del resto y la tensión, así como los nervios, empiezan a generar malas pasadas. En este punto es cuando se notan las incapacidades, cuando comienza a notarse cuáles estaban preparadas para luchar por la corona, y cuáles no.  Cuáles pueden sobreponerse al cansancio y al estrés que producen los comentarios adversos de espectadores y periodistas, y cuáles sucumben ante la presión.Lo más importante es nunca olvidar las cosas maravillosas que ha generado esta oportunidad. Pase lo que pase, ha sido una magnífica escuela para el futuro: el sentido de responsabilidad se afianzó en algunas y se generó en otras; además empezaron a percibir las cosas de otra manera, con mayor objetividad y criterio; otras desarrollaron metas más claras. Para nadie es un secreto que la exposición de medios en el Concurso de Cartagena les permite a muchas definir su futuro, a otras hacer realidad uno de sus sueños (ser reina), o entender para siempre que este es un medio del que se habla a la ligera, pero tiene mucho de fondo y un gran componente social.

Por donde se le mire, el Concurso Nacional de Belleza es una oportunidad invaluable; y el Minicromos, el medio ideal para que en Colombia y en muchos países conozcan más a las reinas, no solo su figura sino también lo que piensan, sienten y anhelan. Es importante resaltar el trabajo de los comités, que buscan lomejor para sus candidatas, pero sigo insistiendo en que es un poco corto el tiempo de preparación para algo tan importante.

Sería muy positivo definir un tiempo de preparación de mínimo seis meses, para no improvisar tanto, sufrir menos cirugías a la carrera y en ocasiones innecesarias, y generar una disciplina progresiva en todos los frentes de la competencia. Al fin y al cabo, representar a sus departamentos es una gran responsabilidad, así como representar a la belleza colombiana, que exalta la simpatía, el don de servicio, la buena disposición, el cumplimiento y, por supuesto, la belleza, por mencionar algunas de las cualidades. La Señorita Colombia es una mujer íntegra desde todo punto de vista, y amerita mucho más tiempo de preparación.

Aunque todas son ganadoras, existen para mí algunas que son más opcionadas para alcanzar la corona. Entre ellas se encuentran:Atlántico, Bogotá, Cartagena, Magdalena y Sucre. Y otras dos: Meta y Valle.¡Suerte para todas! Recuerden que la satisfacción es haber hecho el máximo esfuerzo a pesar de los pronósticos y les dará la tranquilidad del deber cumplido.

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