El privilegio de llamarme Colombia

La srta Colombia 2011-2012 se despide y nos cuenta las enseñanzas de un año inolvidable en el que pudo  conocer su país y contribuir a sus causas sociales.
El privilegio de llamarme Colombia

Durante este último año tuve el honor y el privilegio de llamarme “Colombia”, en un recorrido lleno de emociones y experiencias alegres y de otras muy duras que me han enseñado, unas y otras, lo que es realmente nuestro país: un estado respetuoso de su diversidad cultural, de sus etnias, tradiciones y creencias, con gente pujante y solidaria, con grandes corazones que se traducen en generosidad y entrega, corazones que conocí a través de mi labor como reina, cuando visité muchas fundaciones que se dedican a ayudar a niños, jóvenes, adultos, ancianos, enfermos y necesitados para devolverles la esperanza, los valores y el amor por sí mismos y por la vida.

El hecho de ser la Señorita Colombia me brindó la posibilidad de conocer lugares y paisajes que nunca imaginé, como el Nevado del Ruiz, el Desierto de La Tatacoa, el Parque Arqueológico de San Agustín, la Catedral de Sal, y disfrutar mi Carnaval, el de Barranquilla, entre muchos otros territorios que hacen únicos a Colombia. Así, pude también disfrutar de nuestra exquisita gastronomía y contagiarme del folclor, la música y la danza en sus diferentes expresiones y cadencias. También, aprendí a valorar la creatividad desbordante de nuestros artesanos. Pero, sobre todo, hay algo mucho más allá de eso, algo más intangible, y fue compartir con nuestros soldados heridos en combate para cantar novenas, jugar con niños que han sido abusados, llenar de besos y abrazos a personas que se han quedado sin techo y sin familia, decirle NO a la violencia.

Ahora, llegó el momento de despedirme y de agradecerle eternamente a Dios. Por otra parte, quiero mencionar a mi adorada hermana, Andrea, por su incondicional apoyo y por la fe que depositó en mí, sin dudar que lograría ser la Señorita Colombia. A mi padre, Gustavo, por enseñarme la importancia de ser una persona sencilla y amorosa. A mi hermano, Ricardo, por estar siempre a mi lado y hacerme sonreír. A mi madre, Zandra, por darme las bases para ser la persona que soy e impulsarme a llegar lejos, a ella, en especial, le dedico este triunfo. Gracias también a cada uno de los miembros de mi familia y a todos los amigos que influyeron para alcanzar esta meta, así como al Concurso Nacional de Belleza, en cabeza de Raimundo Angulo, por formar parte de mi crecimiento profesional y humano. Y claro, también a mi novio, por su comprensión y su apoyo infinito durante este hermoso tramo de mi vida.

Me despido con gran satisfacción por haber cumplido con dedicación y disciplina la labor que me correspondió, sin olvidar que lo más grande que me llevo del título de Señorita Colombia?es el amor de cada uno de los colombianos, expresado en millones de abrazos cálidos y en sonrisas y miradas orgullosas por ser su embajadora ante el mundo. Ustedes son mi mayor regalo, mil gracias por darme la dicha de ser su reina.Con todo mi amor. Daniella Margarita Álvarez Vásquez, Señorita Colombia 2011 - 2012