Sara Corrales, en cuerpo y espíritu

Si estas ocho candidatas hubieran comenzado a ponerle más cuidado a lo que ponen en la mesa que a lo que ponen en el tocador, no estarían corriendo ahora porque son reinas de belleza. Así las vi.

De pronto estaba en medio de uno de los paisajes más bellos y extraños de Colombia, donde todo es rojo o gris, y con ocho hermosas chicas menores de 23 años, asustadas como conejitos fuera de su ambiente, prevenidas y encaramadas en unos tacones que no les permitieron sentir las áridas tierras del Desierto de la Tatacoa, a 40 kilómetros de Neiva. Algunas de ellas no se habían enfrentado a los lentes de un fotógrafo.

Al menos eso parecía. Ahí estaban las candidatas de Antioquia, San Andrés, Huila, Sucre, Córdoba, Tolima, Quindío y Guajira, todas unidas por el sueño de ser Señorita Colombia y por la pesadilla de no estar preparadas para lo que significa un evento de belleza en el que los cuerpos, la piel y el pelo deben de estar en las mejores condiciones, pero ellas han vivido haciendo lo contrario con su cuerpo: comiendo mal, haciendo poco ejercicio, expuestas al sol. Cuando me saludaron, estaban convencidas de que las iba a acribillar con consejos y prácticas para mantener fuertes, saludables y armónicos el cuerpo y el espíritu.

Y tenían razón. Eso fue en lo que más me fijé, y creo que este es el mejor aporte que les puedo dar. Todas las mujeres, no porque sean reinas de belleza, tienen que cuidar su salud y si lo hacen desde niñas serán más bellas, pero a la vez más fuertes para el trabajo, más disciplinadas, con cuerpos menos afectados cuando sean madres y más jóvenes cuando los veinte se hayan ido. El cuerpo tiene su cuenta de ahorros. Hablarles a ellas de estos temas es como un castigo. Un consejo adicional: actitud. Todo es actitud y más aún frente a una cámara, en una pasarela o frente a un jurado.

Este grupo de ocho colombianas representan la belleza de la mujer colombiana con todos sus matices físicos, mentales y culturales; ellas son la muestra clara de que la juventud no está tan pendiente del aspecto físico, que deberían ser más conscientes de la alimentación y los ejercicios. Si ellas hubieran comenzado a ponerle más cuidado a lo que ponen en la mesa que a lo que ponen en el tocador, serían mujeres mucho más bellas y saludables y no estarían corriendo ahora porque son reinas de belleza. Ojalá le transmitan a la juventud que físicamente no somos más que lo que comemos y que nuestro organismo necesita el ejercicio, no sólo para fortalecer los músculos, sino también la mente.

Huila- Lorena HermidaCree que la belleza está en los ojos. Muy tímida y la elocuencia no es su mejor aliada. Cara bella, piernas largas, pero necesita armonizar el resto de su cuerpo. Todavía tiene inseguridad frente a la cámara, pero está decidida a cambiar esa postura.

Tolima. Karol Ximena QuinteroEs una finalista en potencia. Tiene los elementos naturales para destacarse y cautivar. Rostro precioso y un cuerpo que con disciplina puede transformarse sin mucha dificultad.

Sucre. Andrea PeñuelaLa más divertida del grupo, excelente sentido del humor. Buena onda, bacana, entradora. Para ella la belleza es la forma de interactuar con la gente, si así fuera,  sería la más linda del grupo. Igual que sus compañeras, poco de ejercicio antes de ser candidata. La armonía de las facciones es su otra forma de ver la belleza.

San Andrés- Laura Archbold Impacta la belleza de su rostro. Tiene actitud de modelo, algo muy distinto a la actitud de reina. Le cuesta actuar como tal. Le falta un poco de estatura. Está convencida de su seguridad y la proyecta; la inseguridad afea. La cámara es su buena amiga. Sabe pararse, mirar y proyectar.

Quindío. Ana María Ospina Una belleza serena, pasiva, casi inadvertida. Rasgos finos, dulce, tierna, transparente. No la veo seduciendo en una pasarela, pero fácilmente puedo estar equivocada.

Antioquia- Laura Trujillo Tiene la mejor actitud. Empeliculada,  como dicen ahora. Desde los 6 años practica kung-fu. Cree que la belleza viene de adentro y, aunque es un poco tímida, ya está aprendiendo a capotear la gente, a interactuar en una forma más natural. Si la confianza genera puntos, ella es la ganadora.

Córdoba. Lizeth Paola Cueter A nadie le recomendaría la dieta del atún, pues es peligrosa; así bajo ocho kilos y está preparándose para que su cuerpo luzca más firme y entrenado. La mirada es el origen de la belleza para esa monteriana. Sus ojos expresan mucho, y además habla bien.

Guajira. Daniel VegaDescomplicada, casual, informal en todos los sentidos. Mientras conversábamos, hablaba por celular y desaparecía 2.000 calorías de una torta de chocolate. Belleza exótica. Rígida frente a la cámara. Está haciendo gimnasia pasiva y recibe muchos masajes.