Entre la natural hecha en casa y la natural “arreglada”

Por: Alan González
Entre la natural hecha en casa y la natural “arreglada”

Se acerca ese momento definitivo en el que las ayuditas extras no censuradas cobran vital importancia.

Todos esperábamos esta semana para definir nuestras favoritas. Empieza la especulación acerca de quién será la reina, si la natural hecha en casa, como les gusta a muchos; si la operada que combina lo hecho en casa con el quirófano notorio a los ojos de cualquiera; o la que se hizo uno que otro arreglito con resultado muy "natural" que le ha permitido destacarse de la belleza de las demás. Viene el momento definitivo en el que las ayuditas extras no censuradas cobran vital importancia, es así como el maquillaje, el peinado, las extensiones, los zapatos (y la destreza para manejarlos), los accesorios, el vestuario, el esmalte, las pestañas, las cremas reafirmantes, el maquillaje de las piernas, los aceites tonificantes... en fin, ese interminable número de recursos empleados para poner a punto la belleza en conjunto y con ello tapar un poco la celulitis, las estrías, las manchas en la piel, la flacidez, los moraditos... sólo por recordar algunos de los aspectos susceptibles de corregir.

Siendo el reinado una vitrina inigualable para todos los anunciantes debido a la multitud de personas que congrega, y una puerta de entrada a los medios de comunicación para todas las candidatas, muchos se hacen una gran cantidad de interrogantes, entre los que se destacan: ¿Por qué siguen viéndose niñas con más de una cirugía y, aparte de todo, nieguen algunas? ¿Por qué, siendo tan jóvenes, se les ve la piel con estrías, flacidez y celulitis? ¿Por qué, si saben que quieren ser reinas, llegan gorditas a concursar?, etcétera.

¿Será que llegó el momento de pensar en grande con respecto a la educación de nuestra población e incluir en los procesos de formación académica charlas para la prevención de la obesidad, los cuidados de piel, nutrición y alimentación saludable, cultura física y ejercicio? Es decir, ponerle de nuevo atención a todo lo que signifique mejorar la calidad de vida de las jóvenes que en el futuro serán las exponentes de la belleza.

Qué bueno sería considerar en un país como el nuestro, donde casi todos los fines de semana hay algún tipo de concurso de belleza, la creación de una casa de reinas donde todas las niñas que tienen ese deseo y sueñan con representar a su país y a su departamento pudieran de manera temprana iniciar esa preparación. Viéndolo bien, no sólo les serviría para competir sino para la vida. ¿A quién, por ejemplo, no le serían útiles los buenos modales, las buenas maneras, el saber cuidarse, caminar...? Mejor dicho, ese curso intensivo de mujer que muchas hacen en un par de meses, lo podrían hacer de manera ordenada en un par de años.

Esto les evitaría a muchas candidatas improvisar sobre cómo quieren verse. En la mayoría de los casos, por más magia que haga su preparador y su cirujano, sus pretensiones son imposibles en tan corto tiempo. De igual forma, la escuela prepararía a las futuras generaciones para entender que la belleza y sus cuidados inician desde edades tempranas. Así se evitarían las estrías, la flacidez y muchas otras anomalías por las cuales sufren las reinas de hoy y que se pueden prevenir.

Las candidatas hicieron un curso intensivo de vida que ha de servir para siempre. Adicionalmente han hecho realidad uno de sus sueños. ¡Felicidades y ánimo! A partir de ahora la vida tiene una perspectiva muy amplia. Mis cinco favoritas son: Chocó, Cundinamarca, Huila, Norte de Santander y Valle. Otras dos opcionadas que están sujetas, como todas, al carisma y la buena disposición, son Bogotá y Cartagena. ¡Suerte! Que gane la mejor preparada, la que en verdad muestre las capacidades y cualidades para suceder de manera óptima a Taliana, que tanta alegría y orgullo nos produjo este año.

 

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