Un certamen muy largo

Por: Diana Montoya
Un certamen muy largo

Termina el concurso de belleza y es hora de balances, críticas y sugerencias. Lo bueno, lo malo y lo feo del concurso.

Las candidatas En contraste con años anteriores, mejor preparadas, más conocedoras de la realidad de sus departamentos, más conscientes de que su participación puede (y debe) ir más allá de su propio beneficio personal. Algunas saben que van a pasarla bien, a representar a su departamento y listo.

El concurso Largo. Muy largo. Esos 17 días (sin contar con los 5 del Minicromos que es el abrebocas), me parecieron demasiado para todos, sobre todo para ellas. ¡Qué cansancio!. La agenda de estas niñas está llena de eventos que pueden hacerse en 8 ó 10 días, más que suficiente. Se puede cumplir con los compromisos comerciales, sociales, comunitarios, de prensa, etcétera. Lo bueno, si breve, dos veces bueno.

El "reinado paralelo" Así le llamo al despliegue de modelos, ex reinas, actrices, presentadores y demás que llevan los canales de TV, que parecen compitiendo por la corona. Muchos de los cuales, como Cecilia Bolocco, no aportaron nada. Entrevistas como la que le hizo a Raimundo, en medio de mutua adulación, no ofrecen al televidente nada que no conozca. Salvo Cecilia, a Raimundo lo conoce todo el mundo. Y esté uno de acuerdo o no con sus normas estrictas y reglamentos, uno sabe a qué atenerse con él. Volviendo a la tele, los canales privados hicieron enorme despliegue de escenarios e invitados. Por el lado de RCN, el canal oficial, las veces que vi a Katherine Porto luchaba para que la dejaran hablar. Si las presentadoras saben todo y dominan el tema, ¿para qué la llevan? Caracol, sin ser el canal del reinado, tuvo un escenario lindísimo y las presentadoras cumplieron. Desacierto total el payasín que llevaron; ordinario y chabacano, una cosa es humor y otra la ordinariez.

Destaco los segmentos de CM&, Adriana Arboleda e Iván Lalinde como los mejores, pausados y serenos, y a los de Sweet como los más independientes, porque dentro de su estilo criticón y chismoso muestran y cuentan todo sin temor a patear la lonchera, como se dice coloquialmente. Y le ponen su picante, indispensable. CM& y Sweet aprovecharon el escenario natural que es Cartagena y en sets lindos y mucho menos ostentosos, se enfocaron más en el contenido de los informes que en la "forma" y eso se vale.

Eventos reales y ceremonia de coronación Aquí hay mucha tela de dónde cortar. En general creo que los eventos del concurso dieron más prioridad a sus artistas que a las candidatas. Pensado para televisión más que para los presentes, el desfile en vestido de baño resultó un concierto largo del Joe Arroyo (a quien admiro mucho), y de otros desconocidos artistas, (¿David qué?), en el que paran unos minutos para dejar ver a las candidatas. En la velada de coronación, me gustó las inclusión de imágenes de los artesanos colombianos. En relación con los presentadores, Carlos y Carolina lo harían perfecto solitos.

¿Alguien me puede explicar cómo es que Fanny Lu vuelve a cantarnos lo que sabemos hace tanto tiempo? ¿Que no quiere que le manden flores ni bombones? Me cuesta creer que no hay más material musical, artistas colombianos y repertorios que prendieran ese apagado auditorio. Rosario y Carmona, buenos, talentosos, no pudieron animar a los presentes a quienes, además, les impidieron entrar sus pitos y pancartas, parte de la tradicional bulla que acompaña a las candidatas y le da el toque fiestero, que es tradicional y que hizo mucha falta. Si se buscaba elegancia, se sacrificó la alegría. Me salvó la noche la transmisión de Caracol Radio, Frank Solano y Patricia López estuvieron divertidos, simpáticos y atrevidos. Y aquí hay que atreverse, marcar diferencia. Por esa misma razón creo que los diseñadores de moda (que los hay muchos y muy buenos) y las candidatas tienen que explorar cosas nuevas, lanzarse, cambiar... No entiendo cómo 13 de 25 niñas estaban vestidas por el mismo diseñador. ¿Dónde están las propuestas nuevas? Inaceptable que en el nuevo salón (que no funcionó), no se hubiera pensado en los reporteros gráficos que tuvieron que armar la grande para que los ubicaran cerca al escenario. Otra vez, pensaron sólo en la transmisión.

Las elegidas Para empezar, yo incluiría al menos un colombiano dentro del jurado; el punto de vista de alguien que conoce los tipos de belleza de la mujer colombiana, que es lo que se supone vamos a mostrar ante el mundo en Miss Universo. Como no había una que se destacara por encima de las demás, la que se volvió favorita la última semana, bella e inteligente, conquistó al jurado y se le reconoce. La apoyaremos, como debe ser, pero me temo que esa es la sensación general: ya que ganó, la apoyamos.

Dejo para el final el Minicromos, que creo que es de lo mejor del reinado. Aquí las niñas están más frescas, son más auténticas, no hay tanta presión ni tanta cosa que "toca hacer". ¡Cómo sería lo despistados que estábamos todos que nos descachamos en varias! Como en partido de fútbol, sólo se acabó con el pitazo final y este lo dio, contra algunos pronósticos, una bella caucana.

Nota final: me encantó escribir para CROMOS. ¡Gracias y hasta pronto!