«Siempre llega de los entrenamientos a poner música y a bailar», esposa de David Ospina

Jessica Sterling conoció al portero a través de las redes sociales y cuando se encontraron, fue amor a primera vista.
«Siempre llega de los entrenamientos a poner música y a bailar», esposa de David Ospina

Sufre de principio a fin en cada partido y siempre prende una velita como amuleto de buena suerte. Palabras de amor de la protectora del arquero de la Selección Colombia.

 

¿Dónde conoció a David?

Nos conocimos en Medellín. Fue superchistoso porque nos presentó un amigo en común, a través de las redes sociales. Empezamos a chatear y a conversar por teléfono. Me llamaba todos los días. Nos conocimos seis meses después.

 

¿Qué la sedujo de él?

Me pareció superinteresante, muy maduro para su edad.

 

¿Cómo se le declaró?

Desde el principio me decía que yo le encantaba. La primera vez, él me miró de pies a cabeza y a mí me daba vergüenza porque soy muy «enana». (Risas.) Me decía «pequeña».

 

Una manía de él.

Siempre llega de los entrenamientos a poner música y a bailar. Me encanta su alegría porque nos ayuda a estar contentos en medio de tanta soledad.

 

¿Cuándo echa cantaleta?

Cuando me equivoco con alguna palabra se burla de mí. Me goza.

 

¿Cuál es la mayor virtud de él como profesional?

Su entrega. Realmente ama lo que hace.

 

¿Y como persona?

Es muy respetuoso, sincero y buen amigo.

 

¿Qué es lo que más les gusta hacer juntos?

Disfrutamos todo. Las vacaciones, estar en la casa viendo la tele, ir a comer.

 

¿Cuál es el partido que más recuerda?

El último en Barranquilla contra Chile. Me puse muy nerviosa.

 

¿Qué no puede faltar en el mercado?

La Nutella.

 

¿Tiene alguna cábala al momento de ver los partidos?

Me gusta prender una velita.

 

¿Siempre lo ve jugar?

Desde que esté a mi alcance, lo veo siempre.

 

¿Quién es el capitán en la casa?

Yo, que soy como la mamá. (Risas.)

 

¿Qué es lo mejor de ser la esposa de un futbolista?

Vivir todas sus emociones. Compartir las alegrías y las tristezas. Acompañarlo.

 

¿Y lo más difícil?

Los fines de semana, mi hija y yo siempre estamos solas porque está concentrado. Muchas veces está ausente en las fechas especiales. Acostumbrarse a otro país, otra cultura.

 

¿Sufre mucho en los partidos?

Desde que arranca el partido empiezo a rezar. Si lo lastiman, es horrible. Todo el partido es un sufrimiento.

 

¿A qué le teme de la Copa?

A alguna situación de penales, de final. ¡Qué nervios, Dios mío!  

 

Foto: Luis Escobar.