"El escándalo de Interbolsa se llevó su imagen por delante", mamá de Viena Ruiz

La madre de la presentadora paisa, asegura que el precio de la fama que le tocó pagar a su hija fue muy alto.
"El escándalo de Interbolsa se llevó su imagen por delante" mamá de Viena Ruiz

Clara Viena Estrada, mamá de Viena Ruiz

 

Viena es la segunda de mis cuatro hijos —tres mujeres y un varón—. Tengo diez nietos y un bisnieto que le lleva diez días a Carlos Mario, el hijo menor de Viena, que ahora tiene tres. 

Desde muy joven se fue a vivir a Bogotá y durante todos los años que estuvo por fuera, hablamos diariamente por teléfono. Desde los dieciocho arrancó a trabajar en el modelaje y la televisión, y nosotros, que somos una familia paisa muy tradicional, hemos sido enemigos de figurar. A Mario, mi esposo (Q.E.P.D.) le gustó siempre mantener un perfil bajo y a nosotros también. Entonces digamos que con Viena nos tocó acostumbrarnos a su reconocimiento. El precio de la fama que le tocó pagar fue muy alto. Ella no ha tenido nada que ver con lo que le pasó a su exmarido, es una víctima más, como fuimos nosotros también. 

Yo he estado a su lado siempre, a pesar de la distancia. Recuerdo cuando quedó embarazada de los trillizos, era un embarazo de alto riesgo y yo me instalé prácticamente en Bogotá. Mi esposo viajaba cada quince días a visitarnos. Me quedé con la niña hasta que los ‘trillis’ nacieron. 

Ahora, con todo el lío penal de su exmarido, Juan Carlos, la persona que quedó más expuesta fue ella, gracias a su fama. Nunca nombraron a las demás esposas. A la única persona a la que señalaron fue a ella. Pero yo siempre le dije: ‘Mira mi amor, en Medellín todo el mundo sabe quién es tu familia’, llena de médicos por todas partes, mi marido, mi hermano, mi cuñado, mis hijos. Viena iba a ser médica también, siempre soñó con estudiar neurología, pero el destino se impuso. 

La llamaron para un comercial de gaseosa y a partir de ahí no paró. A Mario, su papá, no le gustaba mucho. Al final se dedicó al periodismo. Siempre trabajó parejo y cuando se separó la primera vez, la trajimos a Medellín y recuerdo que desde aquí participó en el nacimiento de Stock Models. Ese nombre lo escogimos en estas escaleras. 

El fracaso de su primer matrimonio no le dolió tanto porque ella quería tener hijos y él no, y ese fue un motivo muy grande para tomar la decisión. El fin del segundo fue doloroso porque Humberto era el padre de sus hijos. Para mi marido fue un golpe duro porque su yerno era como un hijo para él. Viena siempre tuvo un sueño que era conservar su matrimonio. A pesar de todo, ha sido un papá extraordinario para los ‘trillis’. 

En ese entonces yo ya le insistía mucho para que regresara a Medellín. Quedó muy triste pero logramos superarlo. Su vida entonces eran su trabajo y sus hijos. A su papá le hubiera encantado verla volver. Yo siempre le dije que aquí tenía una casa y una familia, y que la vida podía ser muy distinta si estábamos todos juntos. 

Los trillizos tenían cuatro años cuando empezó su relación con Juan Carlos Ortiz. En 2012 estalló el escándalo de Interbolsa y para nosotros fue una sorpresa muy grande. Todos habíamos invertido, Viena tenía todos los ahorros de su vida ahí. Ese episodio se llevó su imagen por delante. Nos investigaron a todos y no encontraron absolutamente nada malo. Yo le dije: ‘para adelante y con la cabeza en alto. Tú no tienes nada que ocultar ni nada que temer. Yo soy tu mamá y el apoyo que necesites, te lo voy a dar’. Lo mismo le dijeron sus hermanos. Un día me dijo: ‘Mami voy a retirar a los niños del colegio y me los llevo para Medellín. Mi único miedo es que no se amañen’. 

En ese momento no querían venir y ahora, un año y medio después, están felices. Hace un tiempo surgió una posibilidad de volver a Bogotá y Nicolás, Luciana y Camilo le dijeron: ‘Mami, si quieres te vas tú, nosotros nos quedamos con Tita’. 

Hace un año tomó la decisión de separarse. Perdió su trabajo como directora de la revista Nueva, todo llegó de golpe. Yo nunca pensé que me iba a tocar ver a mi hija envuelta en una situación así, en la que la culpaban a ella. Le investigaron todo. Y ella tenía el patrimonio de sus hijos. En ese trance le tocó ver cómo sus amigos se apartaron.    

Mi misión fue levantarle la moral: ‘Un momentico, tú aquí no tienes nada que ver, y nosotros todos somos conocedores de tu posición. Tú eres una víctima más. Tenemos vida, salud, somos tu familia y estamos contigo. Lo que necesites, lo vas a tener. Además te vas a dar cuenta de quiénes son tus verdaderos amigos. Los que están en las buenas y en las malas. Si alguien te da la espalda tómalo como una limpieza que haces. Tus cuatro hijos están perfectos, sanos. Tienes que seguir luchando por ellos y yo estoy lista a apoyarte y abrirte las puertas. En Bogotá perdiste mucha gente, en Medellín vas a ganar otra’. Cuando llegó, todo el mundo la saludaba, la apoyaba. La quieren mucho.       

Viena había firmado capitulaciones antes de casarse con Juan Carlos, justamente para no comprometer el patrimonio de los hijos de cada uno. La relación de Viena con la familia de su ex, no fue fácil y eso terminó de deteriorar la relación. Ella, con mucha fortaleza lo apoyó hasta donde pudo. La niña siguió adelante. A pesar de todo, lo visita para llevarle al niño. 

Después de la tormenta, está dichosa en Medellín, junto a su familia. Sus hijos encontraron una familia que se adora, primos unidos. Yo vivía sola desde que mi marido murió, ahora la casa está llena otra vez y estoy feliz. El año pasado Viena viajó mucho por trabajo y mientras tanto, yo me hice cargo. 

Ahora no se cambia por nadie con el programa que presenta en el canal local TeleVID, Mujeres en 3D. La camaradería, el amor, el respeto con que la han acogido. Yo le dije: ‘Aquí tienes todo, no necesitas nada’. Y cada día está más instalada. Ahí tiene a su hijito, que por algo se lo mandó Dios. 

Mario murió a los 68 años de un cáncer de próstata. Él me preparó para que aceptara su muerte. Siempre he sido fuerte para aceptar lo que venga. Con todo lo de Viena supe que tenía que estar firme. Yo no le temo a nada, tiene que ser así. Eso lo traigo de mamá. Yo soy nada al pie del temple de ella. Una mujer que vivió hasta los 72 años y que nunca paraba. Yo creo que Viena es igual. Mis hijas todas son de una fuerza increíble. Hay gente que se echa a morir. Yo a Viena la animo mucho para que siga activa. Si tus hijos te ven desmoronada, ellos se enferman también. Pero si te ven tranquila, relajada y enfrentando la situación, es otra cosa. Hay que prepararse para los momentos duros.      

Mis hijas me decían: ‘Mami seguro que el miedo de Viena es que va a volver a vivir contigo después de más de veinte años en Bogotá, de tener su independencia’. Pero no, toda la vida nos hemos llevado bien y mis hijas son amiguísimas entre ellas. Yo soy la abuela estricta. Estoy pendiente de que sean organizados, a mis nietos los sigo formando cuando Viena no está. 

Ella es muy resolutiva, cuando tiene que tomar una decisión la toma sin que le tiemble el pulso. En este tiempo le han resultado pretendientes, claro. Pero me dijo: ‘mami uno en la vida tiene que saber cuándo es el momento. Yo ya no estoy para estar con novios, ni para estar saliendo hasta la una de la mañana. Qué pereza’. Es muy religiosa, está en paz. Es de las que reza el rosario, va a misa y encontró en el padre Pedro Justo Berrío a su consejero espiritual. Mis nietos viven muy contentos. Voy a las reuniones del colegio, tal como lo hice con mis hijos. Hay una escena cotidiana que me gusta mucho: Viena acostada con sus cuatro hijos viendo una película, haciéndose cosquillas, consintiéndose entre ellos. Todos se pelean por estar con su mamá”. 

 

Viena Ruiz

En noviembre de 2012 estalló el escándalo de Interbolsa, en el que Juan Carlos Ortíz apareció como uno de los cerebros del desfalco y uno de los propietarios del Fondo Premium a través del cual se manejaban los dineros invertidos en Colombia. En 2015 aceptó cargos por los delitos de concierto para delinquir, estafa y manipulación de especies. Está preso desde febrero de ese año. Está pendiente de que le otorguen el principio de oportunidad por el delito de captación masiva y habitual de dinero. Es acusado de perjudicar a 1.200 inversionistas que reclaman montos que sobrepasan los 300 mil millones de pesos. 

 

Foto:Pulpo Rosa Producciones.

 

 

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