Aroma y color para el futuro

Las esencias no se limitan sólo a dar sabor, también están cargadas de buena energía al comenzar una nueva década. Estas son las predicciones para cada signo.
Aroma y color para el futuro

Aries. Vainilla, la orquídea de amor

Originaria de América, la vainilla era conocida por los aztecas como tlilxochitl, una orquídea extraña en su especie por su aroma y sus características de flor de dioses. Utilizada como un filtro de amor en Guatemala, la vainilla es para Aries más que un simple amuleto. En el 2010, le aportará el dulce y la dosis de sabiduría, persistencia y paciencia necesarias para arreglar las disputas y confrontaciones entre silencios y controversias de pasión o de negocios. La vainilla mantendrá alejado el frío de la razón y de los encierros de Saturno, derretirá los obstáculos de un año que tiene pinta de ser muy atrevido y exótico. Aries deberá acercarse a la orquídea y verla cada mañana para recibir su máxima influencia. También, podrá mezclar una pizca de azúcar con algunas vainas de vainilla en un tazón, añadir unas pocas gotas de licor de ron y luego dejar macerar por algunos minutos en el atardecer de la primera luna nueva de febrero. Pequeño amasijo que le permitirá a Aries, desde su alma y mente más generosa, espantar los propios malos genios y la amargura que ha venido acumulando durante meses. Así, sin mucho pedir, la vainilla lo pondrá lejos de las carencias, los amores refundidos y las dudas del futuro. Licor de vainilla para escoger bien los atajos durante el 2010.

Tauro. Jengibre, la pícara raíz

Nadie niega las propiedades del jengibre, una raíz que por su picante abre las compuertas a mundos desconocidos además de curar resfriados, achaques de las articulaciones y los procesos digestivos en desequilibrio. Para el 2010, Tauro requiere toneladas de jengibre porque tendrá que despercudirse de sus fríos y quietudes internas y llenarse de estímulos para abrir nuevos portales de abundancia y afecto. Decisiones intensas que requieren avivar el fuego y el picante de una raíz, perfecta para espantar la incertidumbre y negocios. La vainilla mantendrá alejado el frío de la razón y de los encierros de Saturno, derretirá los obstáculos de un año que tiene pinta de ser muy atrevido y exótico. Aries deberá acercarse a la orquídea y verla cada mañana para recibir su máxima influencia. También, podrá mezclar una pizca de azúcar con algunas vainas de vainilla en un tazón, añadir unas pocas gotas de licor de ron y luego dejar macerar por algunos minutos en el atardecer de la primera luna nueva de febrero. Pequeño amasijo que le permitirá a Aries, desde su alma y mente más generosa, espantar los propios malos genios y la amargura que ha venido acumulando durante meses. Así, sin mucho pedir, la vainilla lo pondrá lejos de las carencias, los amores refundidos y las dudas del futuro. Licor de vainilla para escoger bien los atajos durante el 2010.

Géminis. Almendra, el árbol dulce

Géminis tendrá que despercudirse y mezclar las frutas y las tortas con la nuez de un árbol tan dulce como intenso. La almendra es el fruto único del prunus dulcis, árbol de tierras mediterráneas, y tiene un aroma que enloquece y excita, además de ser apetecido por floristas, perfumeros y médicos y contiene vitaminas B1 y B6, que son como un néctar ofrecido por las diosas griegas. La almendra es para Géminis el calmante, el rejuvenecedor y su amuleto de mejor estrella, en cada día de lluvia o de sequía. Géminis se acostumbrará a que en el 2010 sean las cosas pequeñas y las recetas de otros lugares las que adornen sus días y sus instantes. Porque sin desearlo, Géminis será la confiada compañía para los solteros y el consuelo para los tristes. De la mano de la miel, de las nueces y de los aromas mediterráneos, podrá recoger el fruto de la compañía de otros y sabrá cómo empezar conversaciones en parques y en conciertos. La almendra hará de Géminis el ser más amable, el más amoroso y el más dispuesto. Sabrá que, desde las más pequeñas cosas y acciones, conquistará tierras lejanas. Eso sí, no renunciará a su humor crítico ni a sus palabras agudas pero recordará en cada paso que la paciencia de las abuelas le darán más que gloria.

Cáncer. Anís, el aroma de una estrella

Cáncer encontrará que la estrella de ocho puntas del anís le otorga la calma que busca para estos próximos doce meses. Una calma algo extraña porque el año viene cargado de agitaciones y respiraciones entrecortadas, de suspiros y de múltiples agasajos y festejos. Por esto mismo, y para no perder los tornillos de la razón, Cáncer deberá escoger las mejores estrellas de un puñado de anís. Será la dosis de serena compañía del cielo para un signo que deberá recuperar fuerzas durante la noche y amanecer revitalizado. Este anís estrellado, originario del sur de China, no aplacará sus pasiones ni frenará sus impulsos, sólo dará ese giro perfecto para que las ilusiones de amor se consuman. Que hierva a fuego lento una estrella de anís y que atraiga con sus infusiones la elegancia, la dulzura y la vitalidad que el 2010 le ofrece a este signo de agua. A Cáncer le gusta la cocina y le disgustan las pésimas recetas, por eso, con impulso y ardor hablará del anís como si fuera su único talismán, su ingrediente fetiche. Dirá que estas constelaciones de luz llegaron de Asia, dirá que se acomodaron en Madagascar, ahí donde su espíritu estará alineado con la imaginación celeste. Extraña sensatez de frutos y especias, peras, vino y anís, para un amanecer del que recibirá más que ganancias.

Leo. Mostaza, el ardiente frenesí

Leo sabrá desde su intuición matutina que pequeñas dosis de mostaza le serán necesarias para un equilibrio mágico de sus tristezas. Leo en el 2010 será alegre pero no dejará de recordar sus antiguas nostalgias de los amores que ya no fueron. Su espíritu andará enamorado hasta de sus afectos de antiguas vidas. La mostaza ha sido llamada el ardiente frenesí, un exótico detalle de fina coquetería para una pequeña mata cuyas semillas inspiran valentía y aumentan la gallardía. La mostaza, picante e inspiradora, le otorga intrepidez para agarrar por los cuernos y sin temores el camino elegido. Esta flor con florecillas de cuatro pétalos, mezclada con agua, vino o vinagre, libera su aroma penetrante y con sus semillas molidas se prepara la conocida pasta suave a la que se le añade un poco de ajo, cúrcuma y sal. Nada más apropiado para este signo del sol que, cuando se despercude de su letargo, abre los brazos y convoca todas las intenciones del universo en un instante. Mostaza para Leo, mostaza en las tardes y las noches para espantar los fríos; mostaza para ofrecer sabores picantes cuando los ánimos indiquen agotamiento o falta de pasión. Leo conquistará sus más profundos sueños en el 2010.

Virgo. Menta, la calma

Serán las montañas y los espacios grandes y abiertos los que le inspiren sus mejores ánimos. Por eso, la menta, hallada a los pies de las pirámides de Egipto hace más de mil quinientos años, es una hierba casi de cultivo casero que le atraerá el ingrediente que buscaba para desalojar cualquier mal recuerdo o cualquier mal negocio. Virgo enterrará y se despercudirá el cansancio del 2009; sus acciones en el nuevo año serán tan desquiciadas, creativas, innovadoras, diferentes, trasparentes y ciertas. La menta, en el té, en los helados, en infusiones y antojos de los días, avivará las pasiones, los juegos, la algarabía y la celebración. Dejará atrás lo que le pesa porque Virgo ya es poco lo que quiere soportar; andará renovando lazos, reviviendo amigos, modernizando oficios y mezclando atuendos con ideas para expulsar el temor a quedarse paralizado. Con hojitas de menta al amanecer, saldrá a gritar su ligereza y será feliz por sus decisiones y decretos. Será loco, poeta, amante y amado y gritará que su ligereza es su credo. Lejos de los oficios, tendrá sus ardores y unos cuantos malos genios que lo harán retroceder en pequeños detalles. Sin duda, a Virgo el cielo le sonreirá y hasta los hechizos se marchitarán cuando entienda que la alegría y el buen andar dependen de su voluntad. Menta para los insomnios y para suavizar el alma antes de volar.

Libra. Clavo, una ruta desde otros tiempos

Dicen en los antiguos relatos de los pueblos nómades que el clavo es afrodisíaco. Originario de la Isla Molucas o Isla de las Especias, fue perseguido como oro cuando comenzó la búsqueda desesperada de la ruta de las Indias. Venerado por sus efectos sanadores en rutas de otros continentes y en los cuentos árabes, chinos e indios, el clavo es uno de los ingredientes que no le puede faltar a Libra en el 2010. Avivará sus memorias, despertará su curiosidad y toda su creatividad será llevada hasta el punto más productivo. Pequeños achaques, dolores, tristezas y nostalgias desaparecerán con un clavo en infusión. Aviva, calienta, pica, excita, dinamiza y cauteriza aquello que ya no tiene más sentido. Libra descubrirá que la luna creciente de febrero tendrá que poner a macerar una delicada poción de jerez con jengibre fresco, clavo y una cucharada de canela en rama durante 15 días para que luego pueda ser bebido en gotas y en ayunas durante los treinta días siguientes. Sanarán las angustias, las obsesiones y alejará de sí cualquier mal deseo que quiera reinstalarse. Libra, lejos de las algarabías propias de su signo, encontrará el momento para agradecer a los dioses, a los amigos, a los amantes y a los familiares por su fuerza, porque el 2010 le ofrece ardientes eventos que no podrá dejar de vivir. La seducción y la coquetería serán las verdaderas compañías para Libra.

Escorpión. Cilantro, vientos del mediterráneo

El cilantro es una hierba de cultivo fácil y cómodo. Con un aroma fuerte y penetrante no es para cualquiera pero al usarse en pequeñas cantidades recupera el norte. Actúa como una brújula indiscreta que pone en ajuste cada uno de los ánimos, eventos y sentimientos. Por eso, Escorpión deberá mantener cerca de sus ingredientes de cocina favoritos, el cilantro y así no se le olvidará el rumbo de un 2010 que lo eleva de manera generosa desde el desorden y la locura imprevisibles. Escorpión será maestro y rey de su propio destino en un año en que, pocas veces, se dejará tentar por algo distinto de reafirmar su voluntad y libertad. Con delicadeza el cilantro, como cualquier otra hierba aromática, le hará saber que los vientos vienen desde el Mediterráneo, ese mar de historias, encuentros, pequeños navíos y batallas históricas. El cilantro es evocación, intuición y magia, su increíble aroma sana heridas del alma y le da dosis de sincronicidad, eso que pide a gritos el espíritu de Escorpión. Signo que aparenta racionalidad pero que detrás de su coraza conoce la magia, la celebra y deja sus sentidos abiertos. El cilantro hoy para reconocer los nuevos portales que le darán un giro al futuro.

Sagitario. Pimienta, la variedad

Sagitario enfrentará la verdad en el 2010. Una verdad que lo hará despertar de su letargo y dejará de actuar como el atolondrado que venía siendo. Encontrará que el 2010 no es un año de delicadezas. Le dice, por el contrario, lo que no quiere escuchar con total honestidad y sinceridad. Se dará cuenta de que es un período de exigencias y para esto nada mejor que la pimienta en cualquiera de sus formas: verde, madura, macerada o en pepa para moler. Excelente acompañante para este signo en el 2010, que no dejará de saborear sus variedades como la de la India o la pimienta de Jamaica nativa de México, diferentes tipos de maduración y diferentes picantes. Más mentolada la pimienta verde que la negra, será perfecta para los días de calor o de exceso de trabajo. Porque para Sagitario los días serán como reinventarse cada instante, con delicadeza y paciencia; las horas serán para volver a empezar; para planificar aventuras y nuevas rutas. Sagitario empezará una nueva vida, nuevo equipaje, nuevas ideas, suelos diferentes y así, hay que darles la bienvenida a las recetas de fuego lento y avanzar a todo vapor. Recomenzar con vigor, dice la pimienta para Sagitario.

Capricornio. Albahaca, amor de dioses

La albahaca es maravillosa para encontrar ese único amor. Boleros, abrazos, regalos y encuentros que hacen que la pasión se reavive sin dejar recuerdo de los viejos dolores. La albahaca, mezclada en infusión o puesta a macerar con otros ingredientes, es la acompañante preferida de magos y sanadoras porque despeja los caminos del afecto. Capricornio no andará de cacería y estará con ánimo solitario, por eso la albahaca es una excelente aliada de alocadas fechorías, y comienza a reparar lo que está roto y ajusta lo descompuesto. Su olor vibrante e inspirador hace que esta hierba aromática acompañe esos momentos necesarios para recuperar el aliento y ajustar el rumbo de las decisiones. Capricornio en el 2010 no se perderá en tontas ilusiones ni en asuntos banales. Entre la soledad y la compañía, la albahaca, como buena tejedora de lazos, abre un mundo infinito de experiencias que van desde la independencia hasta la fusión en amores y pasiones. Al cocinar con algunas hojas de albahaca, se ata lo que se ha ido y deja partir lo que ya no debe estar, aclara los deseos, permite que el amor se quede, que se instale, que circule por las casas y corazones. Capricornio, que busca la quietud de su alma en el 2010, vivirá un cuento de hadas.

Acuario. Cúrcuma, la intensidad

Acuario tendrá convulsión con sus emociones y, para sosegar los cambios apasionados, deberá empezar por usar la cúrcuma y cerrar esas cicatrices que el año le irá dejando. Será trovador, parrandero, lleno de viajes y volteretas en un muy buen año donde los tropezones no son por los obstáculos sino por el afán y la imprudencia agitada de Acuario. Los movimientos serán tantos que las caídas estarán en la agenda diaria. La cúrcuma, un polvillo amarillo, se usa en las mezclas de curry y otras pastas como la mostaza. Pequeñas dosis de sol ahuyentarán las complicaciones y apaciguarán los ánimos. Pero lo más seguro es que haga caso omiso de los consejos de doctores, terapeutas y amigos: bajar su ritmo serán palabras en oídos sordos. Un poco de este polvo le permitirá tomar las mejores decisiones. La cúrcuma aporta las características que necesita el equilibrio, así como los sabores exóticos para un año donde lo salvaje toma más fuerza que nunca. Usada en pequeñas cantidades, muestra el camino hacia el alma, hacia lo que no es evidente, hacia los matices de un destino que Acuario se niega a aceptar. Este signo en el 2010 no se contentará con las mieles, ni las canelas, quiere experimentar aquello que lo lleve a los límites. Así mismo sucederá con sus amores.

Piscis. Azafrán, el oro rojo

Piscis andará de puntillas con sus emociones, tapará los sentimientos y preferirá hacerse el de la vista gorda con sus problemas. Pero estos altibajos y sensibilidades extremas propias de su signo le permitirán abrir cada sentido y experimentar con agudeza la delicadeza de algunos maravillosos regalos que el 2010 le tiene reservados. El año no será fácil pero estará lleno de oportunidades que tocarán a su puerta. Piscis andará deshojando margaritas y soñando con lo que no ha sido. El azafrán, especia fuerte y costosa, es como oro en polvo para condimentar los platos más sofisticados y así, desde la magia de los días, dejará que surjan los matices y las intenciones mejores para sus sueños más profundos. El azafrán busca reconciliaciones, abre el mundo de lo exótico, atrae viajes extraordinarios, leyendas únicas y amores de novela. Piscis, en este año, requiere de sueños, de cuentos en las noches y de poder correr el hilo mágico de los acontecimientos. Podrá tener poder, economía y otros mil festejos a su alrededor, pero dejará que sean sus intuiciones las que le cuenten que otros mundo mejores vendrán. Piscis, al color y sabor del azafrán, vibrará con la fuerza del color rojo intenso y dejará que el destino venga a su encuentro. Ojalá su corazón esté atento.

 

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