¿Cuáles son los beneficios de comenzar a practicar yoga?

Cuerpo y mente conectados, te darán la posibilidad de vivir placenteramente.

El yoga es un ejercicio meditativo que consiste en armonizar la mente y el cuerpo a través de las asanas, ejercicios diseñados para llevar a las personas que lo practican a una vida larga, sana y tranquila. El yoga se fundamenta en la circulación energética del cuerpo. Las asanas están diseñadas para estimular el flujo del prana, la energía vital que se activa mediante las posturas que estimulan al cuerpo a mantenerse sano y fuerte.

 

Para su práctica, es importante tener un espacio libre de interrupciones y ruidos para lograr la concentración adecuada. Es aconsejable tener un mat, un colchón delgado fabricado en un material especial diseñado para realizar las rutinas de yoga plácidamente. Y por último, ropa cómoda y pies descalzos.

 

Beneficios:

Cada práctica de yoga debe realizarse manteniendo una respiración controlada a través de la nariz, o pranayama. El flujo controlado de la exhalación e inhalación en tiempos iguales tranquilizan la mente del estrés de la vida diaria, además de relajar al cuerpo en cada postura y disminuir el dolor que estas producen.

 

- Estira y tonifica los músculos.

 

- Mejora el funcionamiento del sistema nervioso y del sistema endocrino.

 

- Disminuye los problemas digestivos y respiratorios.

 

- Refuerza el funcionamiento cardiaco.

 

- Aumenta el drenaje linfático.

 

- Fortalece la estructura ósea y las articulaciones.

 

- Reduce la presión arterial.

 

- Reduce los niveles de colesterol malo (aumenta el colesterol bueno) y el azúcar en la sangre.

 

- Mejora la circulación.

 

- Disminuye el nivel de cortisol (hormona del estrés).

 

Para descubrir los beneficios del yoga en su cuerpo y mente puede empezar con una sencilla rutina. En internet hay páginas con sesiones más especializadas de acuerdo con sus necesidades. En Yoga Journal encontrará videos y explicaciones detalladas de las posturas que desconozca.

 

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Para comenzar, un poco de meditación. Sentada en posición de loto y con los ojos cerrados, respire por la nariz inhalando y exhalando la misma cantidad de aire. Deje su mente en blanco y concéntrese en su cuerpo. Durante la rutina observe cómo su cuerpo está trabajando y cómo la energía fluye a través de éste.

 

El saludo al sol es la postura central del yoga. Parada con la espalda recta, levante sus brazos por los lados mientras inhala. Con los brazos estirados, junte las manos por encima de su cabeza y bájelos exhalando. Descargue su cuerpo hacia el piso, suelte sus brazos y relájese unos segundos. Con los brazos en el piso en línea recta, lleve sus pies hacia atrás hasta dejar las plantas de sus manos y pies tocando el piso, según su cuerpo lo permita. Permanezca en esa posición unos tres minutos respirando por la nariz. Esta posición se llama “perro que mira hacia abajo”.

 

Luego estire su cuerpo y sosténgase con los brazos y pies estirados. Baje su cuerpo lentamente manteniendo los brazos estirados, descanse sus pies y estire su espalda. Esta posición es “perro que mira hacia arriba”. Manténgala un par de minutos. Vuelva a “perro que mira hacia abajo”, lleve sus pies hacia sus manos, descanse el cuerpo y comience otra vez. Repítalo varias veces.

 

Para terminar, recuéstese en el suelo con los ojos cerrados, las manos al lado de su cuerpo y los pies sueltos. Sienta como su energía se reposa y su cuerpo y respiración se relajan. Vuelva a sentarse como en el comienzo de la rutina y abra sus ojos lentamente. Al terminar, su cuerpo se sentirá relajado y su mente enérgica.

 

 

Foto: iStock.

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