Karen Mulder, belleza trastornada

Karen Mulder, la modelo más elegante de los noventa, ha dejado de ser un paradigma del glamur. Su vida, que combina depresión, abusos sexuales y hasta amenazas de muerte a su cirujana plástica, es la muestra de que la belleza no garantiza la felicidad.
Karen Mulder, belleza trastornada

Ganar 10.000 dólares diarios a la edad de 21 años por lucir vestidos de alta costura despertaba la envidia de sus amigas. Diseñadores como Valentino, Ralph Lauren, Yves Saint Laurent, Versace y Chanel le dieron el título de “la rubia con clase”, por encima de Claudia Schiffer y Linda Evangelista, gracias al particular estilo con que esta holandesa de 1.78 metros de estatura lucía sus diseños en pasarela.

Sin embargo, aunque parecía estar viviendo el sueño de toda adolescente, Karen Mulder no era feliz trabajando como modelo. Así lo confesó en una entrevista en octubre de 2001 en un programa del canal francés 2, donde dijo que odiaba las fotos y viajar todo el año para cubrir los lanzamientos de las pasarelas más importantes del mundo. “Era simplemente un papel que asumí hasta que llegó un punto en que no sabía exactamente quién era”. Parecía ridículo. Al fin y al cabo, era la consentida de publicaciones como Vogue Italia y Sports Illustrated, de las que fue portada en más de cinco ocasiones, y pertenecía al selecto grupo de las top models de principios de los 90 al lado de Cindy Crawford, Tyra Banks, Kate Moss y Naomi Campbell.

Pero lo que no causó risa fue cuando la imagen de la agencia Elite aseguró que durante sus primeros años de carrera había sido explotada sexualmente por altos empresarios del mundo de la moda, incluidos los de su agencia, quienes también la indujeron a las drogas. Aunque la entrevista no fue transmitida y la grabación fue borrada, el daño ya estaba hecho. Por lo menos para la modelo, a quien estas declaraciones hicieron tambalear su tan envidiado caminado, al punto de alejarla de las pasarelas y llevarla hasta un hospital psiquiátrico de París donde estuvo internada cinco meses.

Depresión, ansiedad y delirio conformaron un diagnóstico que tomó a sus compañeros de trabajo y amigos por sorpresa, ya que aparte de su elegancia, era reconocida en el mundo del modelaje como la más amable y tranquila dentro de las top. Sin embargo, esta espectacular rubia de ojos azules y medidas perfectas estaba lejos de tener una vida modelo. Dichas declaraciones no fueron nada comparadas con las que hizo pocos días antes de ser internada, según las cuales el príncipe Alberto de Mónaco, de quien era amiga, había intentado violarla.

El propio Gerald Marie, presidente de Elite Models, pagó la cuenta de su tratamiento siquiátrico, pero era claro que Karen estaba lejos de volver a estar en una portada. En diciembre del año siguiente su ex prometido, el empresario francés Jean-Yves Le Fur, la encontró inconsciente en su apartamento después de haberse tomado un frasco completo de pastillas para dormir. Con este intento de suicidio, Karen se convirtió en la comidilla de los tabloides que no demoraron en apodarla “la modelo loca”, sin importarles que estuviera en coma. Para su sorpresa, esta holandesa sobrevivió y regresó dispuesta a cambiar su imagen. La música fue su tiquete de regreso. Lanzó un álbum que llevaba su nombre a finales de 2004. Su voz resultó igual de seductora que su pasarela, tanto que reconquistó al diseñador Christian Dior, quien la llamó en julio de 2007 para el desfile de su colección otoño-invierno.

La elegancia y el porte que mostró en esta pasarela no demoró en cambiarlos por gritos, insultos y amenazas de muerte a su cirujana plástica hace unos días. Su padre aseguró que la falta de protagonismo la llevó a obsesionarse con su apariencia y volverse una visitante frecuente de los quirófanos. Según la policía de París, fue tanta la agresividad con la que Karen le habló a la mujer (de quien no se ha revelado el nombre) que la demanda por acoso no se hizo esperar. Fue arrestada y tras pasar dos noches en una celda, fue puesta en libertad. Ahora espera que se defina si va a juicio, lo que con su mal estado emocional podría terminar en otra recaída de la que necesitará mucho más que sus encantos para superarla. Karen comprobó, a las malas, que la belleza no garantiza la felicidad.

Edad: 39 años

Nació en: Vlaardingen (Holanda)

Es: Modelo profesional y cantante.

Imagen de: Calvin Klein, Guess, Chanel, Valentino y Armani.

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