El estilo británico se impone

Ambiente selecto y delicado. Plata y cuadros en los textiles. Vajilla y complementos como si estuviera en la más británica de las mesas. Son las cinco, hora del té.
El estilo británico se impone

Quizá por el frío reinante o por la lluvia que parece que nunca va a parar,  pero la verdad es que los hogares británicos siempre lucen acogedores y cálidos.

Su buen hacer en la decoración tiene mucho que ver con las texturas y los materiales, pero también con cada uno de los complementos que se van añadiendo a cocinas y comedores, donde siempre confiamos en encontrar un ambiente que nos arrope y haga sentir cómodos.

La firma de decoración Sia muestra cómo dejarse seducir por una atmósfera al más puro estilo British, eso sí renovada. No espere encontrar cuadros en tonos rojos o naranjas en sofás o sillas. La más pura tradición clásica de las tapicerías escocesas pasa a un segundo plano.

Olvídese de los manteles que rememoran un picnic sobre la hierba. Las mantelerías también se renuevan. La combinación de los cuadros es tan amplia que, según la Sociedad Escocesa que los registra, hay más de seis mil combinaciones posibles. Su vinculación con la época otoñal tiene que ver con su rica composición en lana, pero hasta en eso se modifican las nuevas creaciones, más ligeras, teniendo el mismo efecto confortable.

Cecile Doubois, responsable de marketing de Sia, comenta que sus propuestas se centran en marcar un espacio clásico, pero atemporal.

"El fuerte contraste en la decoración entre los tonos oscuros y claros son un fiel reflejo de que las nuevas tendencias tienen cabida en este ambiente, en el que también se combina a la perfección un aire rústico y urbano", comenta la experta.

MARCAR LA DIFERENCIA.

Saber establecer el punto perfecto es lo que marca la diferencia. "Integrar los cuadros negros y blancos de los caminos de mesa con una vajilla de loza en tonos crudos, sobre la que además se coloca la servilleta recogida con un complemento de diseño clásico, permite dar un giro diferente a lo que a priori se espera", dice Doubois.

Identifíquese con un estilo en el que se pierde la noción del espacio, pues no se distingue si nos encontramos en un ambiente rodeados de viva vegetación en la campiña, o bien en un área urbana en la que añoramos el aire libre y los espacios abiertos.

La apuesta tiene que ver con sillas de diseño clásico que, con un respaldo lacado en negro, ofrecen en el conjunto un ambiente más urbano.

Un efecto al que también contribuye que accesorios, como una jarra o una taza de loza, aparezcan sobre un mantel en el que predomine el negro. Así se consigue crear una atmósfera fuera de épocas y lugares", señala la especialista de Sia.

Los materiales naturales son los protagonistas. Piel, seda o algodón comparten espacios. El ambiente se relaja recibiendo a los invitados en la cocina, un área abierta hacia el comedor, que se completa con elementos sencillos, donde el cobre y el latón se utilizan para lámparas y recipientes.

Destaca por esta razón el toque barroco de la cubertería que se engalana en un escenario con el que, en principio, poco tiene que ver. De ahí su atractivo. Repujados detalles atrapan mangos del color de un tablero de damas, ideales para degustar todo tipo de gastronomía.

A media tarde, nada le reconfortará tanto como el té de las cinco. Una costumbre que sigue adscrita a la tradición británica más clásica, pero no por ello tazas y accesorios tienen que serlo.

Disfrute de su aroma como si estuviera en el mismísimo Buckingham Palace, con juegos de té en los que los hilos de oro desaparecen y las coloridas flores pintadas se sustituyen por dibujos de la misma temática, sencillos y bicolores.

El negro y el blanco continúan siendo protagonistas.

 

 

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