Una selección con alma

En el Inter de Milán fui compañero de Giorgios Karagounis y Sabri Lamouchi, jugador de Grecia y entrenador de Costa de Marfil, respectivamente. Ambos, rivales de Colombia en Brasil 2014, le pueden hacer mucho daño.
Una selección con alma

Hacía rato Colombia no contaba con variantes de primer nivel. A falta de Falcao García, su frente de ataque sigue siendo completo. No se puede pensar en reemplazar al «Tigre», pero sí podemos pensar que este grupo de delanteros, cada uno con caracteristicas diferentes, puede ser determinante para la Seleccion. 

Colombia cuenta con recursos para superar la ronda. De Grecia puedo decir que sus aguerridos jugadores están en las grandes ligas y que su entrenador, Fernando Santos, quiere dar la sorpresa en el Mundial, tratando de recordar lo que Grecia hizo en la Eurocopa del 2004. Hace diez años fueron campeones de la competición más importante del viejo continente a nivel de selecciones y Brasil 2014 será el escenario ideal para revivir las ganas de volver a levantar un trofeo. En el Inter fui compañero de Giorgios Karagounis, un mediocampista de experiencia que sabe absorber la presión del rival. En el debut, Grecia le dejará la iniciativa a Colombia con el objetivo de desestabilizar a punta de contragolpes. Colombia debe tener precaución con Konstantinos Mitroglou, un delantero explosivo acostumbrado a colarse entre los centrales.

En cuanto a Costa de Marfil, sus figuras vienen de ser protagonistas en Inglaterra e Italia. Yaya Touré fue campeón de la Premier League con el Manchester City y Gervinho se destacó en el calcio con la Roma. Tienen la fortuna de contar con el veterano Didier Drogba, sobre quien han construido una filosofía de juego rápido y preciso. De su técnico, Sabri Lamouchi, con quien también jugué en el Inter, recuerdo que era un volante de buen trato de balón, y Costa de Marfil se asemeja a su idea de juego, aunque con un valor agregado: la potencia física. Por su parte, Japón tiene en el banco a Alberto Zaccheroni, un entrenador muy meticuloso a la hora de estudiar a los contrarios. Sus referencias son Yuto Nagatomo y Shinji Kagawa. Los asiáticos parecen un conjunto con pocas referencias, pero sus líneas ofrecen un orden que se puede tornar indescifrable.

No tengo nada que decir sobre la defensa colombiana. ¿Qué sentido tiene criticar a la valla menos vencida de las eliminatorias suramericanas? Si Colombia conserva el funcionamiento de la clasificación, en la que quedó a un punto del líder, Argentina, reducirá el margen de error. Hay elementos como para no conformarse con la sola participación. Pegado al televisor, esté donde esté, apoyaré a la Selección y celebraré los goles como si estuviera ahí en el césped, acompañándolos.