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Redacción Cromos / 31 Dec 2013 - 4:07 p. m.

Vida expuesta, María José Arjona

La artista bogotana hace parte del listado de los 16 colombianos más destacados de 2013.
Vida expuesta, María José Arjona

Redacción Cromos

Vida expuesta, María José Arjona
Vida expuesta, María José Arjona

Porque se enfrentó a un cambio de vida y en el camino realizó tres importantes performances –en Manchester, Medellín y Bogotá– que la desafiaron como artista y como persona y le permitieron estar más cerca de los colombianos.

Después de varios años de vivir y crecer profesionalmente en el exterior, hasta llegar a ser reconocida como la performer más importante del país, Arjona volvió a establecerse en Bogotá. Cambió de ciudad, de topografía, de galerías, y eso la hizo más sensible y más fuerte. Ahora entiende, mejor que antes, el poder que reside en todo lo que es inmaterial, pues los objetos van y vienen. A lo largo de ese proceso trabajó con Hans Ulrich Obrist –uno de los curadores más importantes del mundo–, realizó por primera vez un performance que duraba 24 horas seguidas y volvió a Bogotá con una de las obras más profundas que ha creado, Pero yo soy el tigre. Este año cambió su visión del mundo y de la vida, y hoy se siente diferente, feliz.  

 

 

Valentina, la perra Weimaraner de Arjona, es su sombra. La ha acompañado por ocho años y ha viajado con ella por todo el mundo. La artista considera que los animales nos recuerdan la nobleza que se requiere para crecer en este mundo.  

 

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