El Ginkgo biloba, también conocido como el “árbol de los cuarenta escudos” o el “nogal del Japón”, es un verdadero fósil viviente que se ha utilizado para mejorar la salud. Su presencia se remonta a épocas prehistóricas, y su resistencia a los embates del tiempo lo convierte en un tesoro botánico.
También puedes leer: Cúrcuma, la especia de propiedades milagrosas
¿Qué hace al ginkgo tan especial?
Mejora cerebral y concentración:
El Ginkgo biloba es famoso por su capacidad para potenciar la función cognitiva. ¿Cómo lo logra? Actúa como un vasodilatador, mejorando la circulación sanguínea hacia el cerebro. Más oxígeno y nutrientes llegan a las células cerebrales, lo que se traduce en una mayor claridad mental y una mejor concentración.
Estudios científicos sugieren que puede ser especialmente beneficioso para personas que enfrentan problemas de memoria o que desean mantener su mente ágil a medida que envejecen.
Un aliado antioxidante
El Ginkgo es rico en flavonoides y terpenoides, poderosos antioxidantes que protegen las células del daño causado por los radicales libres. Esto no solo beneficia al cerebro, sino también al sistema cardiovascular y otros órganos. Su acción antiinflamatoria también contribuye a mantener la salud cerebral.

El Ginkgo biloba se puede consumir de varias formas, siendo las más comunes las cápsulas, tabletas, extractos líquidos y tés.
También puedes leer: Es verdad que los afrodisiacos despiertan el deseo sexual?
Uso medicinal del ginkgo biloba:
El Ginkgo biloba se puede consumir de varias formas, siendo las más comunes las cápsulas, tabletas, extractos líquidos y tés. Aquí te explicamos cómo puedes incorporarlo a tu rutina diaria:
Cápsulas y tabletas:
Las cápsulas y tabletas de Ginkgo biloba son una forma conveniente de consumir este suplemento. La dosis recomendada varía dependiendo de la concentración del producto y del objetivo de su uso. Generalmente, se recomienda una dosis de 120 a 240 mg al día, dividida en dos o tres tomas. Es importante comenzar con una dosis baja e ir aumentándola gradualmente.
Extractos líquidos:
Los extractos líquidos de Ginkgo biloba se pueden añadir a agua, jugo o té. La dosis recomendada suele ser de unas pocas gotas, una o dos veces al día.
Tés:
El té de Ginkgo biloba se puede preparar con hojas secas del árbol. Se recomienda hervir una cucharadita de hojas en una taza de agua durante 10 minutos. Se puede consumir hasta tres veces al día.
Aunque el Ginkgo biloba es un producto natural, puede interactuar con ciertos medicamentos y puede tener efectos secundarios en algunas personas. Siempre es recomendable consultar a un profesional de la salud antes de comenzar a tomar cualquier suplemento dietético.

