Director invitado

Andrés Cepeda: "No he tenido más de seis o siete amores"

Andrés Cepeda, feliz con su experiencia en La Voz Kids, volvió a su infancia para esta entrevista con Cromos (con fotos y todo).

Él es muchos a la vez. Escribe un libro. Lanza un sencillo. Entrena niños cantores. Y llega al Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo para contar las historias detrás de sus canciones en Cepeda en tablas, que se presentará del 26 de abril al 2 de junio, en Bogotá.

Te voy a amar, su más reciente sencillo, habla de arrepentimiento, ¿hay algo de lo que usted se arrepienta?
Me arrepiento de no haber sido más inquieto cuando fui estudiante.  

Pensando en Cepeda en tablas, ¿de sus canciones, cuál es la que tiene la historia más dolorosa de fondo?
Voy a extrañarte, pero no la cuento porque quiero que la vean en el teatro.

¿Ha contado cuántos amores se esconden detrás de tantas canciones? 
No son tantos, cada uno inspiró varias canciones. No son más de seis o siete.

En su libro, Mil canciones que cantarte, hace un viaje por la historia… Cuando llega a Poligamia, ¿qué extraña?
Extraño la camaradería del grupo, la juventud, las experiencias que compartimos, las cosas que descubrimos juntos. 

¿Qué fue lo más difícil de escribir el libro?
Recordar, revivir todas esas experiencias que se habían convertido en canciones. Ponerles caras. 

Si pudiera volver a vivir un momento de todo este camino, ¿cuál sería?
El inicio, para poder vivirlo todo otra vez. 

Algo que le haya gustado de su niñez. 
Me gustó mucho ser el menor, porque me paladeaban mucho, era muy consentido. 

Algo que haya odiado. 
Las matemáticas. 

Un juego que amaba.
Para mí, los carritos de balineras eran la sensación, especialmente en mi barrio, que tenía las calles empinadas.  

¿En qué siente que se diferencia su generación de la de los niños de La Voz?
Cuando yo era niño, la manera de entender el mundo era muy táctil, ahora la experiencia de los niños es mucho más virtual. 

¿Un buen consejo que les ha dado a sus artistas en La Voz?
No compararse. La mejor manera de avanzar es concentrarse en el propio paso. 

¿Ha sido enamoradizo o es más de hacerse el difícil?
He sido más enamoradizo. 

Describa a Andrés en su niñez.
Juicioso, tranquilo. 

¿Y hoy?
Mucho más inquieto.

Un miedo de la infancia.
A la oscuridad.

Y uno actual. 
Al tiempo. A no alcanzar a hacer todo lo que quiero hacer. 

¿Lo más enriquecedor de trabajar con niños?
La recarga de energía y la sensación que te llega cuando logras enseñarles una cosita, por pequeñita que sea. 

Un plan el domingo por la tarde.
Me gusta mucho salir a navegar y, si no se puede, perecita y Netflix.

Qué admira de los niños de La Voz. 
Son muy valientes. 

¿Se siente diferente cuando es un niño quien lo escoge como entrenador en La Voz? 
Claro. El adulto no es tan inocente, tan transparente... El intercambio con los niños es muy especial. 

Una palabra para describir a
Fanny Lu: ternura
Sebastián Yatra: espontaneidad.

La materia en la que mejor le iba en el colegio. 
Español y literatura. 

¿De dónde viene su vena emprendedora?
Supongo que de mi papá. 

Una canción para cantar en la ducha. 
Canciones tropicales… Se me ocurre Pedro Navajas.  

Una que puede repetir en loop sin aburrirse. 
Blackbird, de los Beatles.

Una virtud que le gustaría haber heredado de su papá. 
La paciencia. 

Algo que aún le falta tener.
Una familia, hijos. 

Un plato para comer antes de ser sentenciado a muerte. 
Un espagueti boloñesa, de Due Ladroni. 

La ciudad más romántica del mundo.
Esto va a sonar muy cursi: en donde estemos juntos, en donde esté con ella. 

El artista que nunca pasa de moda en su corazón.
Luis Alberto Spinetta, pero está muy cruel la pregunta, la lista sería larga. 

Qué le acaba la paciencia.  
La falta de compromiso.

Qué le diría a Andrés Cepeda cuando era niño, si pudiera viajar en el tiempo…
Lo que he aprendido de los chiquitos de ahora: que sea más atrevido, más lanzado.

 

AC 4 Niñook