Diez descubrimientos hechos por mujeres que se les atribuyeron a los hombres

En el Día de la Mujer, hacemos un repaso por algunas creaciones y descubrimientos hechos por mujeres que nos cambiaron la vida pero que, en su momento, no les reconocieron.

Jocelyn Bell Burnell y Lise Meitner
Las científicas Lise Meitner y Jocelyn Bell Burnell Foto: Getty

Aprovechando que hoy es el Día Internacional de la Mujer, reivindicamos algunos nombres femeninos de la historia que hicieron grandes descubrimientos o inventos que fueron atribuidos a hombres:

  • La fisión nuclear por Lise Meitner:

Meirner fue una física austriaca que dedicó su carrera a investigar la radioactividad y la física nuclear. Nacida en una familia judía, se vio obligada a dejar sus estudios en Berlín, donde acudía a las clases del importante físico y matemático Max Planck.

Exiliada, Lise siguió realizando estudios con su socio, Otto Han. En 1938 articuló por primera vez la idea de fisión nuclear que después daría lugar a la bomba atómica. Su nombre, sin embargo, quedó olvidado por ser mujer y fue Hahn quien se hizo con el premio de la Royal Swedish Academy of Sciences en 1944. Eso sí, la tabla periódica no se olvidó de rendirle homenaje, aunque fuese cinco décadas después. El meitnerio, que anteriormente se llamaba unnilennio, recibió ese nombre en 1994 para honrar a la física.

  • El primer algoritmo por Ada Lovelace:

Ada Lovelace tuvo desde muy pequeña el apoyo de sus padres para iniciarse en el mundo de los números. Hija de Lord Byron y con 20 años, esta ingeniosa mujer empezó a trabajar en la Universidad de Londres como asistente de Charles Babbage, creador de la primera máquina analítica, que sería el equivalente a una computadora antigua.

Entre las notas sobre la máquina que escribió Lovelace se reconoce lo que actualmente llamaríamos el primer algoritmo destinado a ser procesado por una máquina. Es decir: Ada Lovelace fue la primera programadora de la historia. Durante años los historiadores dudaron si había escrito las notas por sí misma o eran obra de Babbage.

  • La doble hélice del ADN por Rosalind Franklin:

Tal vez en el colegio en clase de biología estudiaron a Watson y Crick, pues ellos pasaron a la historia por haber descubierto la forma de doble hélice del ADN. Incluso hasta recibieron un premio Nobel.

Sin embargo, ellos lograron hacerse famosos gracias al estudio realizado por una mujer. Se trata de Rosalind Franklin, química inglesa cuyo descubrimiento fue utilizado por ambos para completar su tesis. Fue ella quien logró perfeccionar una técnica para observar de cerca las moléculas y la primera en capturar una imagen fotográfica de ácido desoxirribonucleico (ADN).

Uno de sus compañeros del King’s College mostró la imagen, sin su permiso, a Watson y Crick y esa información se convirtió en fundamental para su tesis. Franklin, conocida como la “dama oscura del ADN”, centró sus estudios posteriores en el ARN y murió víctima del cáncer en 1958, cuatro años antes de que Watson y Crick recibieran el premio Nobel.

  • La bengala Martha Coston:

Benjamin Franklin Coston inició la búsqueda de un artefacto que ayude a las embarcaciones en caso de emergencia. Pero falleció en 1848, dejando como viuda a Martha Coston. La mujer, quien tenía 21 años, revolucionó la comunicación entre los buques de la Marina de Estados Unidos y logró mejorar los avances de su esposo en este artefacto. Diez años después de su muerte logró patentarlo. Para poderse contactar con varios pirotécnicos de Nueva York y poder aplicar la técnica de los fuegos artificiales se tuvo que hacer pasar por hombre. Finalmente, el crédito fue atribuido solo al difunto.

  • Las bolsas de papel por Margaret Knight:

Las típicas bolsas de supermercado estadounidense que son ecológicas fueron ideadas por Margaret Knight. Ella inventó una máquina para cortar y pegar bases cuadradas a las bolsas. Sin embargo, antes de que pudiera patentarla, un hombre, Charles Annan, se adelantó argumentando que era imposible que una mujer fuera la autora de tal avance. Knight presentó una demanda y demostró que el prototipo era suyo. Recuperó la patente en 1871 tras una lucha incansable.

  • Fin de la ley de conservación de la paridad por Chien-Shiung Wu:

Aunque tenga ascendencia china, Chien-Shiung Wu es una física norteamericana. Sus estudios demostraron la falsedad de la ley física de conservación de paridad. Sin embargo, su invento fue atribuido a dos colegas masculinos, Tsung-Dao Lee y Chen Ning Yang, quienes recibieron el premio Nobel en 1957.

  • Narración hipertextual por Judy Malloy:

Hay que agradecerle a Malloy por esos relatos en los que uno como lector puede decidir lo que ocurrirá según en donde haga clic, porque son fantásticos y personalizados. Nació en Boston, Massachusetts y hoy tiene 77 años. La estadounidense es programadora autodidacta y poeta. En 1986, tuvo la gran ocurrencia de escribir Uncle Roger, el primer relato compuesto por fragmentos de texto unidos entre sí mediante enlaces. Malloy creó una nueva base de datos para contar su historia y un motor de búsqueda bastante avanzado para la época. Sin embargo, en 1992 un crítico de literatura del New York Times coronó al novelista Michael Joyce como el “creador de las ficciones hipertextuales largas”, quitándole todo el crédito a Malloy.

  • Radioseñal de un púlsar por Jocelyn Bell Burnell:

Jocelyn Bell Burnell cursaba sus cursos de post grado en astrofísica con tan solo 24 años en 1967. A pesar de su juventud, Bell logró descubrir la primera radioseñal de un pulsar (según la RAE, “estrella que emite radiación intensa a intervalos cortos y regulares”), junto a su tutor de tesis, Antony Hewish.

Sin embargo, el nombre de la científica fue excluido de todo reconocimiento. Durante esa época, la práctica de la ciencia solo recaía a los hombres.  “Posiblemente, mi condición de estudiante y tal vez mi género hicieron que no ganara el Premio Nobel, que fue otorgado al profesor Antony Hewish y al profesor Martin Ryle. En aquel momento, todavía se consideraba que la ciencia solo podía llevarse a cabo por hombres distinguidos”, declaró la astrofísica irlandesa.

  • Receptor Opioide por Candace Pert:

Este es otro de los casos en los que el maestro se atribuye los logros de sus alumnos. Candace Pert fue una neurocientífica y farmacóloga cuya autoría del invento fue designada a su profesor, el Dr. Salomon Snyder. En 1978 su protesta marcó un precedente y la mujer se hizo un nombre con sus futuras publicaciones en el campo de la ciencia.

  • Monopoly por Elizabeth Magie:

A lo largo de la historia, la creación de este juego se le atribuyó a Charles Darrow, un vendedor de calefactores y otros aparatos eléctricos para el hogar. Sin embargo, en 2004 se descubrió que la verdadera creadora del Monopoly era una mujer.

En 1903, Elizabeth Magie plasmó con una tabla y algunas fichas cómo es que el mundo está monopolizado por unas cuantas personas. Lo bautizó como The Landlord’s Game y solo recibió 500 dólares por parte de Parker Brothers, empresa dedicada a la fabricación y distribución de juegos.

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