Misi: “El alma es el camino a la imaginación”

Recordamos la tómbola publicada en Cromos el 3 de septiembre de 2007, donde Misi nos conquistó con su espontaneidad y pasión por la vida.

Foto: Archivo Cromos

Con más de tres décadas en los escenarios del mundo, fue la mayor formadora de artistas jóvenes del país. María Isabel Murillo, conocida por todos como Misi, dejó un legado incalculable a través de su compañía de producción de teatro musical, una labor por la que vivirá siempre en los corazones de los colombianos. (Ver: Murió Misi: se desplomó en pleno teatro, al final de su obra de Navidad)

               

¿Veinte años no es nada?

No sé si fue ayer o hace veinte años...

Un recuerdo de su infancia.

Cuando logré entrar al coro de primaria en mi colegio Marymount siendo una preescolar.

El espectáculo que más la impactado en Colombia.

El Festival de Teatro de Bogotá.

Un escenario soñado.

El West End de Londres, o Broadway.

Su mejor composición.

Esta empresa... que es en donde nacen las demás composiciones.

¿Cuál es la mejor fecha del año?

Hoy... cada día.

¿Cuál fue su primera canción para

niños?

Don Tomate está muy triste / porque no pudo ir a comprar / un gorrito que le hacía falta / para poderse casar.

¿Dónde está su luz?

En el alma y se me ve en los ojos.

¿Qué lleva en su cartera?

¡Qué no hay! Es como la cartera de Mary Poppins.

¿Qué la hace flaquear?

Desisto cuando la vida por más de tres veces me dice que no es por ahí.

La mejor escuela.

La vida.

¿Qué la arrulla?

El sonido del viento y del agua.

El mejor público.

Los colombianos son responsables de nuestra existencia.

El camino a la imaginación.

El alma.

Su rasgo más marcado.

La tenacidad.

 

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Foto: César K-rillo/Archivo Cromos.

¿Para qué sirve el arte?

Para ser mejores seres humanos.

¿Quién le lleva el paso?

El elenco y el equipo creativo de mi compañía... les agradezco porque no es fácil de seguir.

¿Cuál ha sido la nota más alta en su vida?

El amor de mi familia.

¿Qué quería ser cuando niña?

La cajera de un banco. Me ‘privaban’ las maquinitas sumadoras.

Qué le hace decir ¡wow!

¡Un gran musical!

Una deuda pendiente.

Siempre estoy en deuda de manifestarles a quienes amo, cuánta felicidad me dan.

Una excentricidad.

Los discos. Compro todo lo que haya de música.

¿Cuál fue el último disco que compró?

El de Peter Cetera y otro de Manhattan Transfer.

Qué es el éxito.

La felicidad. Ser capaz de hacer lo que me hace feliz.

¿Qué canción tiene pegada?

Las que estamos montando. Back in the USSR, de los Beatles, y de Queen, We will rock you.

Su mayor debilidad.

El caramelo.

¿De qué tiene fama?

De mamá pata.

¿Dónde queda el paraíso?

En este instante.

¿Cómo se ve en diez años?

En un lugar con paredes de vidrio, árboles y agua dentro, muy grande y lleno de gente haciendo teatro musical.

¿Qué ritos tiene antes de un espectáculo?

Hacemos un círculo y cerramos los ojos para sentir buena energía.

¿Cómo es su pijama?

Calientica y deliciosa, en ningún caso supersexy... soy friolenta.

¿A quién le gustaría tener en el escenario?

A los que tengo, con la orquestación de John Williams y David Foster.

Si no fuera música, ¿qué le gustaría ser?

Bailarina. Siempre quise y no pude.

¿A quién reviviría?

A Jesús.

Lo más atrevido que ha hecho.

Mantener sin patrocinio a 86 personas del equipo por ocho días en Sevilla, España.

Un objeto indispensable en su vida.

La almohada. Me encanta dormir.

¿Cuál es la cualidad que más admira en una persona?

La honestidad.

¿Qué no perdonaría?

Perdono cualquier cosa, en esa labor vivo todos los días.

¿Lo que más le cuesta trabajo?

Madrugar.

¿Cuál es su esencia?

La pasión por el oficio.

¿Cuántos años quiere vivir?

¡Muchos! Amo la vida.