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Poesía, sutil demencia

Hay películas que son poemas de cinto treinta y nueve minutos, poemas heridos que fueron escritos por mujeres de sesenta años, poemas agitados como el curso del río, palabras que encuentran su lugar en la muerte. 'Poesía' de Lee Chang-dong es una de estas.

Cortesía

En 2010 “Poesía” comenzó a rodarse en los cines, esta película surcoreana se convirtió en una ruptura para mí, en un espejismo poético que me obliga a reconocerme en “Mija”, una mujer de sesenta años que quiere escribir poesía cuando ya comienza a olvidar las palabras.

Mija vive con su nieto, un adolecente que la enfrenta a la perversidad humana hasta desencantarla de la realidad. En “Poesía” el agua corre arrastrando el cuerpo de Agnes, una chica que se ha quitado la vida y es encontrada por un grupo de niños. Mija, no sabe de la existencia de Agnes pero termina intimando con su sufrimiento, con sus rupturas interiores. El agua corre. Mija padece mal de alzheimer y se inscribe a un taller de poesía en el centro cultural de su barrio.

Ella quiere escribir un poema y no recuerda cómo nombrar su dolor. El agua corre. El profesor del taller de poesía le dice que debe aprender a “ver bien las cosas”, a emprender una búsqueda de la belleza en la cotidianidad. El agua corre.

Mija intenta escribir cuando ya comienza a olvidar las palabras. La conexión entre la demencia y la poesía la sostienen. El cadáver de una chica navega por el rio. Mija descubre que Agnes está muerta por las acciones de su nieto. El agua corre. Las palabras tienen prisa de salir. La poesía reclama ser escrita, le baja por sus dedos, la obliga, la doblega, la  extasía.

Mija y el cauce del rio. Agnes. El suicidio. Los suicidios, la poesía, el dolor, la demencia. No sabe cómo nombrar su dolor y le pone Agnes. La poesía es su dolor, Agnes es su dolor, el curso del río es dolor, la belleza es su dolor.  Poesía y demencia. Escribir. Escribir poesía. Escribir. Poesía. Escrib. Poes. Escri. Poe. Esc. Poe. Es. PO. E.P.

Mija logra escribir y ya no le interesa recordar ninguna palabra, “¿Cómo es allí? ¿cómo de solitario?, ¿brilla rojo el atardecer?, ¿cantan los pájaros cómo cantan en el bosque? (…) ¿Es tiempo ahora de decir adiós?, como el viento que perdura y después de va, como las sombras (…)”. Mija acepta su destino en la corriente del río, le entrega el “último aliento de su alma” mientras sueña con una “mañana soleada”.

Poesía. Poesí. Poes. Poe. Po. P. Todo poema desaparece.

 

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