Una ofrenda para navidad

El 10 de diciembre se hará, en el Hotel Intercontinental de Cali, una cena a beneficio de la escuela de música Desepaz.

Archivo Cromos

Amparo Sinisterra de Carvajal es, sin duda, uno de los nombres más representativos de la cultura y las artes en los últimos cien años de historia colombiana.  ‘Doña Amparo’, como la llaman de cariño, lleva más de cuatro décadas dedicadas a su tierra, construyendo y compartiendo lo mejor del talento artístico de nuestro país.

“Quien me marcó de por vida fue mi papá, siempre decía que ‘es más importante servir, que ser importante.’ Esa ha sido mi guía durante estas más de cuatro décadas de labor. Me he dedicado a servir a la gente de mi tierra, de mi patria. Él nos enseñó a seguir adelante pese a los obstáculos y a abrir la mente. Todo eso es muy estimulante. Lo mismo, creo yo, generan los proyectos culturales: logran que las personas amplíen su perspectiva y vean otras formas de vivir”, expresa Amparo, la Presidente de Proartes, entidad que en el año 2005 empezó a gestar la Escuela de Música Desepaz para que los diferentes chicos de la Comuna 21 tuvieran un acercamiento pedagógico a la música clásica y a los diferentes instrumentos que componen una orquesta, y que en el 2011 abrió sus puertas, gracias al apoyo del Ministerio de Cultura a través del Gobierno Nacional y de la Secretaria de Cultura de Santiago de Cali.

“Pensamos que el espacio del Distrito de Aguablanca, concretamente el barrio Desepaz necesitaba este tipo de propuestas, por ello aceptamos la iniciativa que vino directamente de la Arquidiócesis de Cali. Queríamos que los jóvenes pudieran ver el amplio panorama y las diferentes alternativas de vida que pueden encontrar a través de la música” afirma Amparo Sinisterra de Carvajal.

A la fecha, la Escuela de Música Desepaz tiene 320 estudiantes entre los 7 y 17 años de edad. Para la formación de cada alumno, se requiere de tres millones quinientos mil pesos anuales. Por tal razón y debido a los recortes presupuestales del Estado, Amparo  y su equipo de trabajo preparan para el 10 de diciembre en el Hotel Intercontinental de Cali una cena a beneficio de la Escuela: “Nuestra meta es poder conseguir los recursos, requerimos del apoyo, así que es indispensable la colaboración de toda la ciudadanía”.

El ‘plato fuerte’ de la cena será el concierto El Secreto de la Navidad, interpretado por la Orquesta Filarmónica de Cali y La Escuela de Música Desepaz. “La calidad musical de los estudiantes permitirá apreciar un gran ensamble con la Orquesta. Esta puesta en escena destaca los valores que despiertan la navidad alrededor de la familia, la sensibilidad, la paz, la armonía, la unión entre otros”, expresó Hardinson Castrillón, Director Artístico de la Escuela de Música Desepaz que desde hace más de un lustro lidera este proceso en la comuna 21.
 
“Los invitamos a conocer nuestro proyecto y a escuchar la música que nos ofrece. Con sus aportes en la Cena, permitirán que la Escuela continúe y se mantenga en el tiempo impactando a las familias de la comuna 21, dándole la oportunidad a los niños de construir su proyecto de vida y hacer buen uso del tiempo libre” anota Amparo.

Un proyecto que transforma vidas
 
Una de las condiciones para acceder a la Escuela de Música Desepaz, además de tener una aptitud musical, es que los estudiantes demuestren que están escolarizados y mantengan un buen rendimiento académico para asegurar su permanencia. Quienes ingresan al programa lo hacen de manera gratuita y tienen asignado un instrumento musical para que desarrolle sus capacidades, con el compromiso de asistir a las jornadas académicas y prácticas que se llevan a cabo de lunes a viernes. “La Escuela proporciona material musical (partituras), cuadernos de música e implementos para sus talleres lúdicos y garantiza un mantenimiento constante del instrumento asignado”, explica Castrillón.

La Escuela ha graduado 85 jóvenes, 25 de ellos han seguido su carrera profesional en música. En la actualidad son muchos lo que se destacan por su gran trabajo y compromiso como Heinsejauer Olano, quien a sus 15 años es una de las grandes promesas artísticas de la ciudad. Desde pequeño sintió pasión por la música. Empezó con el baile, luego intentó con la guitarra y finalmente la trompeta, esa ‘mejor amiga’ que le ha permitido tener un reconocimiento en su comunidad y en su barrio, Desepaz.  
 
Hace 6 años es parte de la Escuela de Música Desepaz, donde llegó por intermedio de una vecina que conocía sus aptitudes musicales. ‘Heisen’, como le dicen sus allegados, fue designado para que tomara clases de trompeta. “Se le asignó la trompeta porque tenía el perfil musical para tocar ese instrumento” asegura el director artístico de la escuela quien destaca el evidente progreso del estudiante, alcanzando un muy buen nivel de musicalidad, que le permitió participar como solista con la Banda Departamental, un hecho histórico para la escuela, pues era la primera vez que un estudiante participaba como joven solista con la Banda.

Como bien lo dice Amparo Sinisterra, el propósito del proyecto es formar ciudadanos de bien con valores, principios y actividades que les enriquezcan la vida, no solo a ellos sino a sus familias y que por ello espera el apoyo de los vallecaucanos, colombianos y extranjeros en esta gran apuesta y orgullo de ciudad. 
 
“Indudablemente para mí lo más satisfactorio es ser testigo participativo de la transformación de la vida de estos niños y sus familias, son gente de bien, buenos estudiantes, salen preparados para seguir sus carreras profesionales, ya sea en el campo de la música u otro espacio. Ver a las familias involucradas en el proceso, cambia y salva las familias”, concluye ‘Doña’ Amparo.
 
Para mayor información y apoyar esta cena a beneficio de la Escuela de Música Desepaz, comunicarse al teléfono 8851179 o consultar en www.escuelademusicadesepaz.org.

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