Bienvenida al Malamado

Este producto se ha convertido en el mejor vino tinto dulce fortificado de Suramérica y ya está en Colombia.

Portugal tiene un excelente vino tinto licoroso o fortificado llamado el Oporto, en referencia a la antigua ciudad portuguesa cuyos orígenes se remontan a tiempos romanos. Igualmente, Portugal tiene un excelente blanco fortificado conocido como el Madeira, procedente de un conjunto de islas portuguesas del mismo nombre, situadas en el Océano Atlántico. Otros blancos del mismo estilo incluyen al italiano Marsala y al muy andaluz Jerez.

Un vino fortificado se deriva de la adición de alcohol vínico durante el proceso de fermentación. Este método, conocido también como "encabezamiento", da como resultado un vino con un mayor contenido alcohólico, que promedia un 20 por ciento por volumen. Aunque el Oporto, el Madeira, el Marsala y el Jerez se consiguen dulces, también los hay secos. La diferencia radica en la cantidad o ausencia de azúcar residual natural.

A lo largo de la historia del vino, muchos enólogos en muchas regiones han intentado elaborar vinos de este estilo e, incluso, los han bautizado con los mismos apelativos originales. Sin embargo, algunos, como el Oporto, han ganado duras batallas legales para que sus nombres solamente puedan aplicarse a los vinos procedentes de sus comarcas primigenias.

Todos estos antecedentes resultan relevantes para entender lo que ofrece el que se ha convertido en el mejor vino tinto dulce fortificado de Suramérica. Se le conoce como Malamado y es elaborado, en cantidades acotadas, por la bodega argentina Familia Zuccardi.

Su ingreso a Colombia se anunció el año pasado, pero sólo esta semana se presenta formalmente en sociedad, durante una reunión organizada por el Grupo Éxito, con motivo del lanzamiento de Expovinos 2009, feria de alta concurrencia y trascendencia, que este año entra en su cuarta versión, en el recinto capitalino de Corferias.

El nacimiento del Malamado se dio en 2001, como resultado de la búsqueda incesante de nuevos productos por parte de la firma Zuccardi, dirigida por José Alberto Zuccardi, hijo del fundador. El Malamado ha sido uno de sus proyectos más mimados, aunque en un comienzo lo mantuvo sin ningún calificativo. No obstante, éste surgió durante un almuerzo de José Alberto con Jorge Schussheim, un publicista, cantor y gastrónomo argentino, que en algún momento estuvo unido a Les Luthiers. En una rápida acción de inventiva, cuando Zuccardi comenzó a contarle que ya tenía en añejamiento las dos primeras cosechas de su vino fortificado, Schussheim sugirió nombrarlo Malamado, un juego dialéctico que significa Malbec-a-la-manera-de-Oporto. Hoy en día es uno de los vinos más premiados y comentados de Argentina.

Elaborado con uvas seleccionadas de la cepa Malbec, lo primero que llama la atención es su color carmesí intenso, envuelto en un aura cobriza, producto de su envejecimiento en barricas de roble francés. Huele y sabe a frutos rojos maduros casi hechos pasas, entre ellos ciruelas, uvas y cerezas. Su dulzor es tan atrayente y su sensación en boca tan sedosa, que nunca puede dejarse la copa servida.

Es ideal como postre por sí solo, pero se disfruta mejor llevado a la mesa a alrededor de 15º centígrados, con un trozo de chocolate negro o postres preparados con este ingrediente. Y también resulta cautivante con queso roquefort y, al final de la cena, con un buen puro.

Bienvenido este niño travieso de la vitivinicultura austral, que le ofrece ahora al consumidor colombiano la posibilidad de enriquecer su gusto por el vino en el momento de la sobremesa.

El Malamado es importado por el Grupo Éxito y es distribuido de manera exclusiva en los almacenes Éxito, Pomona y Carulla. También estará disponible en algunos de los mejores restaurantes del país.

Finalmente, y no contento con el éxito del Malamado tinto, Zuccardi introdujo un Malamado blanco (hecho con la uva Viognier) y un Extra Dry, tipo Jerez.

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