¿Qué tipo de periodista quiere ser?

‘Crónicas de un sueño’ se estrena por Canal Capital, el 16 de junio a las 9:00 p.m. La transmisión se enlazará con canales regionales.

Carlos Duplat representa a Mateo, el periodista que lidera la investigación. / Cortesía Canal Capital
Carlos Duplat representa a Mateo, el periodista que lidera la investigación. / Cortesía Canal Capital

Es una serie sobre los 80 la que se estará presentando en el Canal Capital. Sobre la violencia de los 80. El robo de armas en el Cantón Norte, los magnicidios de Bernando Jaramillo y Carlos Pizarro, el holocausto del Palacio de Justicia, los tratados de paz, el exterminio de la Unión Patriótica, el nacimiento del Paramilitarismo. Violaciones de los derechos humanos, torturas, homicidios. Se quería hablar de estos sucesos desde un nuevo punto de vista, con una perspectiva que no se hubiera tomado antes: desde las víctimas.

La idea de la que parte Crónicas de un sueño fue de Hollman Morris, el director del Canal Capital. Se la compartió a Raúl García, quién sería el director, y él le propuso hacer una serie en la que se mezclaran documental y ficción. Ese fue el inicio de todo. Había que hacer una investigación, por supuesto, y definir unos objetivos. El principal quedó claro de inmediato: querían “armar el rompecabezas de nuestra historia actual para que el público común, y sobre todo los jóvenes, entiendan la situación que está viviendo el país”, dice Mateo, el protagonista de la serie.

Y es que fusionaron las dos cosas. Para desarrollar la serie, ellos, García y su equipo, tenían que realizar una investigación sobre lo que había pasado en esa época y la querían hacer, en gran medida, para que los jóvenes que no habían vivido los sucesos aprendieran de ellos y los entendieran. La realización de esa investigación se convirtió, por sí misma, en el tema de la serie: un grupo de jóvenes periodistas, liderados por un periodista veterano, van descubriendo hechos y atando cabos. El espectador, entonces, vive con ellos el descubrimiento; esos diez años de la historia del país.

El experimento resultó mucho mejor de lo pensado. Los actores que fueron elegidos para representar a los personajes de la serie tampoco estaban familiarizados con los hechos. Para ellos también fue un proceso de investigación, de revelación y de asombro. “En ese sentido fue como un reality”, dice García, “pero un reality de otra manera: mostrábamos lo que ellos, los jóvenes, iban descubriendo durante los ensayos”. Y así se fue construyendo el guión; de una idea inicial se iban moldeando las situaciones a partir de lo que iba surgiendo en el proceso.

El resultado fue una mezcla positiva, no sólo entre documental y ficción, sino también entre los hilos narrativos que se fueron uniendo: lograron contar la historia inicial, hablar de la violencia, y al mismo tiempo hacer una reflexión sobre el periodismo en Colombia. Sobre la persecución a periodistas que se han atrevido a hablar duro, a denunciar. “¿Usted qué tipo de periodista quiere ser?”, dice un personaje cualquiera. Esa es la cuestión que se debate durante toda la serie, junto con la violencia. Y las víctimas, por supuesto.