Mistura: Haciendo Perú

La feria gastronómica más importante de América Latina reunió al G9 de la cocina.

Mistura, como su nombre lo indica, es una mezcla, y de las mejores. En esta feria se unen los agricultores y pequeños productores, los cocineros más destacados del mundo y la gente del común, los comensales, quienes podemos disfrutar de una variedad casi ilimitada de alternativas gastronómicas de primera calidad.

Tal vez lo más llamativo es que Mistura es una feria incluyente, no importa si usted va a comer en la cebichería más famosa de Lima o en el carrito sanguchero, sólo hay dos tarifas: media porción (6 soles, aproximadamente 3 dólares) y una porción entera (12 soles, cerca de 6 dólares). Cada puesto de comida, como norma general, sólo puede ofrecer dos platos, lo que hace que todos los expositores cuenten con oportunidades equitativas para capturar a los visitantes y atraerlos hacia un mundo nuevo de sabores y aromas entre carritos de anticuchos, sanguches, tamales, alimentos típicos de la selva, de la sierra, amasijos, y la mejor selección de la comida del común, que abarca varios kilómetros cuadrados muy cerca del centro de Lima.

El mayor diferenciador de Mistura es su programa académico. Sin importar si es un profesional de la gastronomía o un aficionado, este año la feria logró reunir a muchas de las más destacadas figuras del panorama gastronómico mundial y en un escenario amplio, cómodo y abierto a todos, los invitó a contarle a su audiencia los secretos que los han llevado al éxito. Todas las conferencias hasta el momento han estado marcadas por un gran enfoque humano y una cercanía difícil de encontrar en otros lugares entre el público y los expositores.

En el marco de Mistura 2011 se llevó a cabo la segunda cumbre gastronómica del G9 o Consejo Asesor Internacional, compuesto por nueve de los chefs más influyentes del mundo, René Redzepi (Dinamarca), Michel Bras (Francia), Alex Atala (Brasil), Gastón Acurio (Perú), Yukio Hattori (Japón), Mássimo Bottura (Italia), Dan Barcer (Estados Unidos) y presidido por el Español Ferrán Adriá, considerado por muchos el mejor chef del mundo. Sólo faltó Heston Bluementhal, de Inglaterra.

El objetivo de la cumbre era reflexionar sobre el papel de la cocina y de los chefs en el futuro de la alimentación. Estos ocho chefs presentaron ante los asistentes la Declaración de Lima, el documento en el que trabajaron por tres días y que es una carta abierta a los cocineros del mañana. Adriá aclaró que el documento presentado no está finalizado y que será publicado en la página del Basque Culinary Center con la esperanza de que la gente alrededor del mundo dé sus ideas y contribuya a hacerlo más completo.

“Consideramos que la cocina es algo más que la respuesta humana a la necesidad de alimentarse, es más que la búsqueda de felicidad. La cocina constituye una poderosa herramienta de transformación y puede cambiar la alimentación del mundo gracias al trabajo conjunto entre los cocineros, los productores y los comensales”.

El resto del documento tiene cuatro puntos fundamentales que hablan de la relación de los cocineros con la naturaleza, la responsabilidad de protegerla y usar la cocina como voz para proteger especies y darlas a conocer; la sociedad, cómo desde la cocina es posible contribuir a la creación de identidad y a la generación de oportunidades para otros; el saber, la oportunidad única de transmitir conocimientos a través de la cocina y mejorar la nutrición. Por último, la relación de la cocina con los valores, la importancia de la ética, la humildad y los valores en la gastronomía.

*Especial Para El Espectador