"Ahora sólo meto goles": Wílder Medina

Hacía más de cuatro meses que el coro de "goleador, Medina goleador" no se escuchaba en el estadio Manuel Murillo Toro de Ibagué, pero el sábado sonó más fuerte que nunca.

Apenas el equipo pijao saltó al campo de juego, para enfrentar al líder Medellín, desde los cuatro rincones del fortín vinotinto salieron gritos de apoyo al artillero, quien el miércoles pasado regresó a las canchas luego de cumplir una sanción por dopaje, y marcó un gol en el empate 2-2 ante Once Caldas, en Manizales.

Conmovido, el número 19 corrió a saludar a los hinchas y besó el escudo del equipo con el que se consagró como profesional, hace dos temporadas.

Después, el delantero paisa, de 30 años de edad, volvió a hacer lo de siempre: generar peligro cada vez que pisa el área y poner en aprietos a defensas y arqueros rivales.

Dos veces estuvo a punto de marcar en la etapa inicial, en una desvió el remate y en la otra se encontró con la mano salvadora de Bréiner Castillo.

Pero en el complemento la historia fue diferente. A los cuatro minutos de juego el lateral Gerardo Vallejo mandó un centro al primer palo y Medina anticipó al central brasileño Davi Rancán, para cambiarle el rumbo a la pelota y mandarla al fondo de la red.

Medina siguió inquietando, ya con más espacio, pues el equipo visitante tuvo que salir a buscar el empate. Precisamente luego de un rebote en la mitad del campo, Wílder recibió el balón en el borde del área, se acomodó y venció a Castillo con un tiro cruzado al ángulo inferior derecho.

Minutos antes del final del encuentro el técnico Hernán Torres decidió relevar al artillero para que recibiera una merecida ovación de la hinchada. “Estoy muy feliz. Marcar goles es lo más lindo que hay en el fútbol y gracias a Dios pude hacerlo delante de esta gente que me ha apoyado tanto”, señaló Medina, quien ya es uno de los candidatos para ser goleador del torneo.

Luego, en la rueda de prensa, ratificó que está emocionado por su regreso a las canchas y que aprendió de los errores que cometió. “Ahora sólo meto goles”, enfatizó antes de que le preguntaran si había vuelto a consumir marihuana, sustancia que apareció en varios controles antidopaje, por lo que fue sancionado por tres meses.

“Esto es una bendición. A pesar de lo que pase, siempre hay que levantar la cabeza y seguir adelante. Durante el tiempo que estuve afuera alimenté mi espíritu y mi mente. Sé que en los partidos fuera de casa vendrán los insultos y las acusaciones, pero tengo puesta la armadura de Dios, que me ha protegido en todas las circunstancias adversas”, señaló.

Sobre la victoria ante Medellín y la recuperación del Tolima, tras un arranque de torneo dudoso y la eliminación de la Copa Colombia, dijo: “Confiaba en el equipo, en el grupo humano que hay. Esta gente lo merece, porque no nos falla, y nosotros también, porque trabajamos duro para estar adelante. Vamos a seguir así”.