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“Todos los cambios, aun los más ansiados, llevan consigo cierta melancolía”, Anatole France.
Terminado el ciclo del profesor Reinaldo Rueda y su equipo de trabajo en la selección de mayores, en la que tuvieron aciertos y desaciertos, alegrías y tristezas, es el momento para que se dé un cambio profundo en la Federación Colombiana de Fútbol con respecto al funcionamiento integral de todas las selecciones en lo relativo a los cuerpos técnicos, perfiles, jugadores y mentalidad de todos los integrantes. Hay que definir qué se quiere, para dónde se va y a partir de ahí iniciar el nuevo proceso que sea sólido, serio y realizable.
Los individuos son la materia prima fundamental de los equipos y los grandes se construyen con combinaciones de gran talento individual. La composición es el factor básico más determinante de su eficacia. No se puede ganar sin las personas adecuadas, pero se puede perder con ellas. En consecuencia, seleccionar y tener el talento adecuado es básico para desarrollar superequipos.
Hay tiempo suficiente para saber elegir a quien desean para técnico de la selección colombiana de mayores. Pienso que en Colombia tenemos técnicos para asumir con mucho profesionalismo ese reto, dándole todas las herramientas y garantías para ejecutar su proyecto de trabajo, en el que incluirá todas las variables que considere; seguramente, una de ellas es la renovación de la nómina con unos parámetros claros al respecto, de tal manera que el único beneficiado sea el fútbol colombiano.
Al profesor Reinaldo Rueda y a su equipo de trabajo, muchas gracias por todo lo que nos dieron a los que estamos en el fútbol. Seguramente, con su don de gentes y su profesionalismo, tendrá mucho futuro por delante para seguir creciendo de manera integral.
