Por: Jorge Tovar

Argentina, sobrevaloración histórica

Argentina ha sido dos veces campeón del mundo y dos veces subcampeón. En las 41 ediciones finalizadas de la Copa América en las que participó, ha conquistado catorce títulos y catorce subtítulos. Después de Uruguay es el más ganador. Su grandeza histórica está fuera de toda duda. ¿Será? ¿Sabía que en los últimos sesenta años Argentina apenas ganó una Copa América más que Colombia?

La selección argentina no gana un torneo de mayores desde la Copa América de Ecuador 1993. Antes la ganó en 1991. Para encontrar un triunfo anterior hay que remontarse a 1959. La primera vez que Argentina ganó la Copa América jugándose el torneo con las diez selecciones sudamericanas fue en 1991. Sus primeras doce victorias se lograron en torneos de máximo ocho competidores. En una ocasión ganó con tres, cinco, ocho, diez y doce equipos disputando el torneo. Se coronó campeón dos veces con seis competidores, en tres ocasiones con cuatro y en cuatro se proclamó campeón cuando había siete selecciones. Por supuesto, aun jugando los diez, Argentina sería favorita, como lo fue en 1995.

La gloria argentina se construyó en blanco y negro. Si generosamente suponemos que el color llegó en los años 60, en las primeras 27 ediciones disputadas (1916 y 1959), Argentina fue primero en doce ocasiones. Es decir, fue el mejor en algo más del 44 % de las Copas América disputadas. En las siguientes 18 ediciones (1963-2016), Argentina apenas ganó dos: el 11 %.

En mundiales Argentina fue el primer subcampeón. Tardaría 48 años en volver a una final. Fue en 1978 cuando, bajo oscuras circunstancias, marcó dos más de los cuatro goles necesarios para llegar a la final. En 1986, de la mano (literalmente) de Diego Maradona, ganó su segundo mundial. En 1990, esta vez de las manos parapenales de Goycochea, volvió a rozar la gloria. Se concluye que la época dorada del fútbol argentino fue entre 1978 y 1993, cuando logró su última Copa América. Tuvo que esperar 24 años para llegar a una final de un mundial. Esas han sido las únicas veces que el himno argentino sonó en una semifinal (1930, 1978 —considerando el grupo como semifinal—, 1990 y 2014).

Países a los que no se les exige siempre título en los grandes torneos tienen también gran pasado. Checoslovaquia jugó dos finales de mundial y ganó una Eurocopa, por ejemplo. Holanda, Hungría, no digamos Francia, tienen una historia también riquísima.

Para ser el país que inventó, o al menos popularizó, aquella ridícula frase de “las finales se ganan, no se juegan”, Argentina acostumbra a perder finales. Además de los dos mundiales, ha jugado cuatro de las últimas cinco de Copa América; todas las perdió.

Argentina aún puede ser campeón de la Copa América; pero más allá de Messi sí, Messi no, simplemente es que Argentina es un gran animador. No hay razón histórica para exigirles el título.

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2019-06-23T22:00:00-05:00

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