La muerte el martes del futbolista alemán Robert Enke, de 32 años, ex jugador de Barcelona y Tenerife, y actualmente guardameta de la selección y del Hannover 96, fue a consecuencia de un suicidio, según dijo su asesor Jorg Neblung.
“Se quitó la vida. Ahora mismo no puedo decir más”, dijo Neblung, según la edición digital de Der Spiegel, después de que fuentes policiales apuntaran a esa posibilidad tras saltar la noticia del fallecimiento. De acuerdo con esas informaciones, el jugador se tiró a las vías del tren y fue arrollado por un ferrocarril, en el barrio de Eilvese, en Hannover.
Enke estuvo de baja en los últimos partidos de la selección a causa de una infección intestinal y tampoco había sido convocado por el seleccionador, Joachim Low, para los partidos contra Chile y Costa de Marfil, a disputar el 14 y 18 de noviembre. Sin embargo, Low había dejado claro repetidamente que contaba con él para Sudáfrica de 2010.
Enke estaba casado y tres años atrás sufrió la terrible pérdida de su hija Lara, de 2 años, a consecuencia de una dolencia cardíaca, que tras varias operaciones no logró superar. El pasado mayo el matrimonio adoptó otra niña, de ocho meses, que según había expresado el jugador les devolvió a él y a su mujer, Teresa, la alegría de vivir.